"Es un momento de gran intensidad entre libros y lectores"
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10/09/2022

Lo afirmó Ezequiel Martinez, Director de la Fundación El Libro, sobre la 24° Feria Internacional del Libro de Rosario

Hasta el 18 de septiembre en el Centro Cultural Fontanarrosa
Autor:
Rodrigo Covarrubias

Este 8 de septiembre se inauguró en la ciudad la 24° Feria Internacional del Libro de Rosario, la cual, luego de dos temporadas interrumpidas por la pandemia, vuelve con el entusiasmo de reactivar la dinámica del sector y promover el encuentro entre autores, lectores, editoriales, distribuidoras, librerías y todos los actores que trabajan y participan del mundo del libro. La Feria, coorganizada entre la Fundación El Libro y la Municipalidad de Rosario, es de entrada libre y gratuita,  y estará presente hasta el 18 de septiembre en el Centro Cultural Roberto Fontanarrosa (San Martín 1080). Además, para este sábado 10, la Feria estará presente en la agenda cultural de la ciudad junto con la Noche de las Peatonales.

Cada feria es una celebración, una alegría, es la manera de llegar a los lectores, la manera de que las editoriales, sobre todo las más pequeñas o independientes, puedan mostrar sus catálogos y sus autores. Es el momento que con más intensidad los libros se acercan a los lectores y a los futuros lectores, que es un poco la intención de cada Feria” expresa Ezequiel Martínez, Director General de la Fundación El Libro.

Esta temporada, la Feria está dedicada a la escritora argentina recientemente fallecida, Angélica Gorodischer y tiene la particularidad de ser la primera edición realizada en la ciudad que contó con un discurso inaugural. El discurso, a cargo de la reconocida escritora Claudia Piñeiro, se llevó a cabo en la explanada de la Plaza Montenegro el pasado jueves, lo cual también suma otra particularidad a la Feria de este año que, aprovechado su realización en septiembre y no en mayo como en 2018 y 2019, se hizo uso del espacio público adyacente al Fontanarrosa donde se colocó una carpa con capacidad para trecientas personas.

En la conferencia inaugural, la cual fue toda una declaración de principios por lo humedales del Paraná, una manifestación en contra del ecocidio y un aporte por parte del ámbito de la cultura a la lucha por el cuidado de las islas y el río, Claudia Piñeiro repetía enfáticamente que “en Rosario no se puede respirar”. Y sentenciaba: “Que nos salven las palabras, las frases, los textos, los libros. Que nos salven las leyes, también que nos salven las leyes”.

Por otra parte, el sector editorial recibe a la Feria de este año con sed de volver al encuentro con los lectores y lectoras, luego de dos años de interrupción y con una industria editorial que, desde antes del COVID-19, acarreaba con diversas complicaciones relacionadas al costo del papel, la importación de libros y los nuevos modos de lectura. “La industria sufrió como todo durante la pandemia, ya venía castigada de diferentes maneras, el costo del papel se acrecentó mucho y la importación de libros también se complicó” afirma Martínez.

Según el informe anual de 2020 realizado por la Cámara Argentina del Libro (CAL), a partir del año 2020 la producción editorial mostró una profundización respecto de la tendencia que se veía en años anteriores en cuanto al soporte papel: “Sobre un total de 17.689 publicaciones que se editaron por primera vez en soporte papel, los editores declararon una tirada total 25.676.506 ejemplares, marcando un récord en la serie histórica y una caída del 69% respecto de 2015, año en que esta tendencia se inició” indica el informe.

La tirada total de ejemplares de publicaciones editadas por primera vez en formato papel cayó un 27% respecto del año 2019. Pero, por otra parte, también hay que aclarar que la otra tendencia, relacionada con la caída del soporte papel, fueron los libros digitales, ya que, cómo aclara el informe, en 2020 un 36% de las publicaciones registradas corresponde a dicho formato, lo cual hay que leerlo como una reacción de la industria ante la situación excepcional de la pandemia, alcanzando un incremento de 19 puntos porcentuales respecto del año anterior.

Aun así, a pesar de los vaivenes económicos, de la excepcionalidad que impuso la pandemia y las diversas complicaciones que se presentan en la industria editorial al día de hoy, el actual director de la Fundación El Libro asegura que “se trata de no trasladar el precio de estas dificultades al precio final del libro, porque finalmente lo que uno quiere es que los libros se vendan y se lean. Estas ferias permiten un poco, no te digo solucionar porque los problemas son muchos, pero sí ayudar al sector”

Y aclara: “No quiere decir que el sector este bien, pero estas ferias por algo se están multiplicando. Cada vez hay más por suerte, hechas por municipios, unas son iniciativas privadas, otras son iniciativas de gobiernos provinciales o municipales, y quiere decir que si se están haciendo y se están multiplicando es porque funciona, porque le sirve al sector y porque le sirve también al libro”.

Por último, concluyó: “La Feria de Rosario tiene su historia y es bueno que se haya recuperado, en el 18´y 19´ justo cuando había vuelto después de 10 años viene la pandemia, no hemos tenido buena suerte en ese sentido, pero es también poner en dialogo a las editoriales, a las librerías y a los autores locales, con las grandes librerías y editoriales o con las de Buenos Aires que por ahí concentran demasiado y ese intercambio es muy bueno porque hace que surjan otros intercambios y otras iniciativas".

La Feria Internacional del Libro de Rosario estará hasta el 18 de septiembre en el Centro Cultural Roberto Fontanarrosa y la programación se puede consultar desde la página de la Municipalidad de Rosario.