Controles de narcolemia en Rosario

12/02/2016

El Concejal Jorge Boasso se reunió con la Intendenta Monica Fein y el Secretario de Control y Convivencia Gustavo Zignago para exigir y avanzar sobre la implementación de la Ordenanza 9195 que prevé realizar controles de narcolemia a los conductores

Los controles de narcóticos se sumarían a los existentes de alcohol.
Autor:
Redacción web

Sobre los ejes de la reunión, el concejal Jorge Boasso expreso: "Fue un encuentro satisfactorio, Rosario avanzara en materia de seguridad vial a partir de la detección del consumo de estupefacientes al volante" y agrego. "Acordamos comenzar una prueba piloto de 2 o 3 meses, la cual tendrá un carácter educativo y sin sanciones pecuniarias, para luego continuar con las sanciones establecidas  en el código de faltas."

Las pruebas se realizaran  mediante un dispositivo que permite detectar drogas psicoactivas en la saliva. Los kits consisten en una lengüeta que se apoya sobre la lengua, se absorbe la saliva y en unos minutos se obtiene el resultado.

En el caso de que los conductores objeten el resultado del test podrán concurrir inmediatamente a un efector de salud pública y realizar un examen sanguíneo.

El edil destaco que no se sancionara al individuo y su enfermedad, si no a quienes conducen bajo los efectos de las drogas.  La ordenanza establece que el sancionado reciba la atención necesaria y el municipio aporte todas sus herramientas desde la Secretaria de Salud Pública para garantizarlo.

En cuanto a la prueba piloto Boasso explico: "El control se realizara en forma simultánea con alcoholemia  y durante este periodo únicamente nos centraremos en detectar la conducción bajo los efectos de drogas ilícitas y con un carácter netamente educativo.  Al finalizar la prueba, comenzaran las sanciones dispuestas por el código y se sumaran aquellas drogas licitas,  pero que impiden un normal desenvolvimiento en la conducción.

Para finalizar el edil manifestó que la próxima semana mantendrá una nueva reunión con la intendenta y distintos representantes de  Salud Pública, para determinar cuáles serán las drogas licitas a incorporar dentro del control y las distintas prescripciones que se aceptaran como válidas.