Zika, el virus de que azota a Brasil y preocupa a la Argentina
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11/02/2016

Su primer registro data de hace más de 50 años, pero recién en 2015 empezó a propagarse por el mundo. Hoy está presente en más de 20 países. Consultada por Argentina Investiga, una especialista en Virología de la Universidad Nacional de Tucumán nos cuenta acerca de los síntomas, cómo prevenirlo y las similitudes con el dengue

El mosquito Aedes aegypti, que transmite el zika Rafael Neddermeyer.
Autor:
Redacción web

La comunidad internacional se prepara para protegerse de un virus poco conocido, el zika. Si bien no es nuevo (apareció por primera vez en África, en 1947) comenzó a expandirse el año pasado, especialmente por Brasil y Colombia. En nuestro país se registraron hasta el momento sólo dos casos, ambos importados, lo que indica que contrajeron la enfermedad afuera, pero las autoridades sanitarias locales temen por el avance de nuevos infectados.

ABC Universidad consultó con Daniela Gardiol, Directora del Área de Virología del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario del Conicet y de la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas (FCByF) de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). La misma resumió el contexto actual del virus y las medidas de prevención.

También participó de la entrevista el bioquímico Miguel Taborda, de la misma área de trabajo que Daniela Gardiol. Él se refirió a los síntomas de la enfermedad y al modo de proceder ante la sospecha de padecimiento.

El zika se expandió a más de 20 países y lo alarmante es su rápida propagación por América, donde tuvo un crecimiento exponencial en el lapso de un año (estimaciones del ministerio brasileño de Salud dicen que en 2014 pudo haber entre 500 mil y un millón y medio de personas infectadas por zika). E incluso, admiten lo difícil que es registrar el número de casos puesto que cerca de ocho de cada diez infectados no tienen síntomas de la enfermedad y la superan sin que sus casos queden registrados en los sistemas de salud.

“Lo alarmante del zika frente al dengue -explica a Argentina Investiga Susana López de Caillou, jefa de la división de Virología del Sistema Provincial de Salud de Tucumán y profesora de Virología de la Facultad de Bioquímica de la UNT-, es su posible asociación con un mayor riesgo de que madres embarazadas infectadas tengan hijos con cerebros más pequeños (microcefalia) o su potencial vinculación con el síndrome de Guillain-Barré (que afecta al sistema nervioso y que puede causar parálisis)”. Sin embargo, la profesional aclara que aún son necesarias muchas investigaciones para comprobar o desechar esas hipótesis.

Lo cierto es que el zika preocupa a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que en la última reunión de Ginebra declaró la emergencia sanitaria global por este virus. Caillou sostuvo que lo fundamental en toda enfermedad viral transmitida por un vector, en este caso el mosquito Aedes aegypti, es la prevención y la comunicación, junto con un certero diagnóstico por parte del sistema de salud y la vigilancia epidemiológica, que implica recoger y analizar datos clínicos y de laboratorio, así como agudizar los controles en la población.

La docente aseguró que la prevención no sólo está en manos del Estado, sino sobre todo del ciudadano “que de ser medianamente responsable no puede salir de su casa sin ponerse repelente”. A esto se suma la vigilancia en los hogares: que no haya floreros ni recipientes que contengan agua estancada, -el hábitat de las larvas del mosquito-, usar tela mosquitera en las ventanas, tul en las cunas de los bebés y procurar usar mangas largas y pantalones largos, en el caso de salir hacia ambientes abiertos.

El Aedes aegypti es un insecto negro con manchas blancas en las patas y en el lomo, pero a la hora de evitar las picaduras es casi imposible distinguirlo con anticipación. Es transmisor de enfermedades como el dengue, la fiebre amarilla, el zika y la fiebre chikunguña. Tiene como hábitat las casas y su actividad se registra en especial de día. En la actualidad, no existen vacunas aprobadas internacionalmente para prevenir estas enfermedades y en ese sentido, la profesional señaló que lo ideal sería obtener una vacuna para combatir los flavivirus en general (como el zika y el dengue en sus cuatro tipos, teniendo en cuenta que ya existe la vacuna para la fiebre amarilla).

Como ya se mencionó, tanto el dengue como la zika y la chikunguña tienen síntomas muy similares, es decir, cuadros febriles inespecíficos, pero la más asintomática de estas tres enfermedades es el zika. Sus síntomas suelen durar entre dos y siete días y pueden ser fiebre no muy elevada, exantema (erupción) y conjuntivitis. Debido a que no existen vacunas aún, la mejor forma de prevenirla consiste en la protección frente a las picaduras de los mosquitos.

En cuanto a la intensidad de la fiebre, la picazón o el dolor que pueda causar el zika, López de Caillou aseguró que depende, como en toda enfermedad del virus, por un lado, y de las características del huésped, por el otro (considerando edad, sistema inmunológico, enfermedades previas, etcétera). Además especuló con que muchos de nosotros podríamos haber sido infectados con el dengue en algún momento de nuestras vidas y no darnos cuenta, debido a que el único síntoma pudo haber sido una fiebre leve.

El dengue puede ser grave

Luego de 2009, cuando se registró una importante epidemia de dengue en el país, otra vez estamos en alerta, ya que 21 provincias tienen casos que ascienden en total a más de 2.500, la mayoría de éstos concentrados en Misiones.

López de Caillou advirtió que el dengue puede ser más complicado que el zika a causa de sus manifestaciones, ya que puede presentarse como dengue clásico y como dengue grave (antes éste último se denominaba hemorrágico pero se comprobó que puede comprometer órganos importantes y no necesariamente causar hemorragia).

Aclaró que existen cuatro tipos de dengue y muchas cepas diferentes, pero que lo complicado se da cuando una persona es infectada por un tipo (por ejemplo dengue de tipo 1) y luego vuelve a ser infectada pero por un tipo diferente (por ejemplo el 4). En esos casos, es mayor la probabilidad de que el dengue sea grave y que requiera de atención médica para evitar complicaciones, porque puede incluso llegar a ser mortal. Caso contrario, cuando una persona es infectada por un tipo de dengue y luego vuelve a infectarse por el mismo tipo, queda inmune de por vida a esa variedad.

Fuente: Argentina Investiga