Juventudes: encuentros y desencuentros
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10/06/2015

En el marco del Seminario de grado Juventudes y Políticas de Juventud, de la Facultad de Ciencia Política, se realizó un trabajo de campo con el objetivo de indagar a jóvenes de entre 13 y 18 años sobre sus intereses, pasiones, miedos y percepciones sobre las violencias

Señalan la injusticia y la inseguridad como los temas que más los afectan.
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La idea del trabajo, según explicó el responsable del Seminario, Diego Beretta, fue tomar una “foto en movimiento”, capaz de poner en detalle cómo los adolescentes se encuentran y desencuentran, conviven y entran en conflicto en un espacio público de la ciudad, caracterizado por la coexistencia de distintos grupos juveniles que se concentran día a día. 
 
Para realizarlo se eligió el Parque España por su reconocimiento como espacio emblemático en cuanto al nivel de apropiación de las juventudes de Rosario. La recolección de información incluyó entrevistas con la particularidad de enunciados en primera persona y el registro fotográfico de frases. “Se intenta acercar a la mirada juvenil desde lo cotidiano no a través de preguntas sino de disparadores por ejes temáticos: una invitación a conversar acerca de un abanico diverso de temáticas actuales”, afirmó el profesor.
 
En cuanto al debate actual acerca de la juventud, el Magister en Gestión Pública detecta dos tendencias contrapuestas: “Una que postula sus ventajas potenciales, como una apuesta hacia el futuro. La otra, parte de las dificultades reales de los jóvenes que hace insegura la posibilidad de convertirse en actor político y autónomo”.
 
Desde este Seminario, se entiende a la juventud como una construcción sociocultural y se pone en crisis la visión “adultocentrista” para pensarla y comprenderla como una etapa plena de la vida, que no puede seguir siendo definida como un tiempo de formación y preparación para la edad adulta.
 
 
El derecho a la felicidad
 
 
Las percepciones surgidas de esta investigación, aportan a conocer más sobre las experiencias urbanas de los jóvenes en la ciudad. Manifestan que se sienten felices “a veces”, que este sentimiento está ligado a la calidad de vida, al derecho a hacer aquellas cosas que les gusta en libertad. Cuando se refieren a los sueños, es recurrente el deseo de irse a vivir solos y el enunciado “yo sueño con ser alguien”, destacarse en el arte, el deporte y también ser amados por las personas que eligen, por su entorno. Sobre quiénes son más importantes en sus vidas, aparece en primer lugar el grupo de amigos y luego la familia.  
 
Reconocen al Parque España como un espacio donde se sienten a gusto,  donde pueden hacer cosas que quieren como patinar, encontrarse con amigos, conocer gente, tomar coca cola, escuchar música o “hacer nada al lado del río”. Es visto como un lugar donde “conviven las diferencias”.
 
Sobre la violencia, manifiestan que es lo que más los angustia y los hace enojar.Marcan la diferencia entre lo que pasa en sus barrios y  en el centro y  mencionan con odio el vínculo con la policía. También que la mentira y la traición las viven con mucho dolor y enojo, pero que eso se da en la relación con los amigos y sobre todo en las relaciones de noviazgo. Otra cosa que expresan vivir con indignación son los gritos de los adultos, especialmente de padres y docentes.
 
Señalan la injusticia y la inseguridad como dos temas que afectan a su vida cotidiana. La inseguridad como algo que les impide el libre tránsito de sus barrios a distintos puntos de interés en la ciudad, principalmente describen los cambios que tuvieron que hacer en sus recorridos, en los horarios de vuelta a casa.
 
Sobre los temores, uno de los más grandes es que los maten a ellos o a alguien de la familia. Y en segundo lugar, aparece el miedo a ser robados o agredidos en la calle. Se sienten seguros en la escuela y en los lugares de alrededores, en el club donde practican deportes o en las plazas que están llenas de gente. Aparece como algo peligroso para las jóvenes mujeres tomarse o bajarse del colectivo solas, la mayoría lo hace en grupo o las va a buscar alguien a la parada del transporte público.
 
 
 
Ideas compartidas
 
 
El enunciado que más se repite vinculado al “Yo estoy de acuerdo” es “con los amigos”. En segunda instancia, se relevan ideas emparentadas con la libertad y el amor. En tercer lugar aparece que están de acuerdo con la legalización de la marihuana para evitar situaciones violentas con la policía.
 
En todas las conversaciones aparece la idea de futuro como algo que está presente en sus decisiones, algo en lo que piensan e incluso a veces les da miedo. El enunciado “Yo quiero ser” se relaciona con profesiones y muchos otros ven el futuro con incertidumbre.
 
Coinciden que los adultos muchas veces son aburridos, prejuiciosos, no escuchany no se enteran cuando se equivocan y así se vuelven un problema para los jóvenes. Otros creen que la adultez tiene que ver con la experiencia.
 
En cuanto a sus rutinas, la música es una constante en el relato de los jóvenes. La escuchan cuando trabajan, en la calle, cuando estudian, cuando se juntan con los amigos y en todos los casos la seleccionan y la bajan de internet. El punk, el rock, las bandas locales de esos géneros, aparecen como las más escuchadas, así como también las radios de la ciudad. Van a recitales frecuentemente y además comparten videos por las redes sociales.
 
Sobre las percepciones surgidas de esta investigación,  el Licenciado Beretta subraya las “miradas adultocentristas” que los jóvenes tienen de ellos mismos y la preocupación que manifiestan sobre “ser joven” en la actualidad, como algo problemático en relación con generaciones anteriores.
 
Desde el Seminario,  se pone en crisis esta visión entendiendo  a la juventud como una construcción sociocultural que debe pensarse y comprenderse como una etapa plena de la vida, que no puede seguir siendo definida como un tiempo de formación y preparación para la edad adulta.
 
Fuente: unr.edu.ar