La discoteca del Sereno
home > Política y Ciudadanía > Abogado de la murga: “Mientras disparaban decían ‘córranse, negros de mierda’”
Abogado de la murga: “Mientras disparaban decían ‘córranse, negros de mierda’”

03/02/2016

El letrado Alberto Mingrone dio su versión de los hechos que culminaron en una violenta represión a los integrantes de Los auténticos reyes del ritmo durante un procedimiento de Gendarmería, que iba a retirar dos vehículos robados, en el barrio Illia 2 del Bajo Flores porteño. “Acá hubo abuso de autoridad y discriminación”, dijo

La feroz represión dejó como saldo 16 personas heridas, incluidos niños.

Alberto Mingrone, abogado de Los auténticos reyes del ritmo, la murga que fue víctima de Gendarmería Nacional este último viernes en el barrio Illia 2 del Bajo Flores porteño, contó en diálogo con La marca de la almohada que ningún integrante ni vecino del barrio “ni siquiera atacó de manera verbal a la gendarmería. Acá hubo abuso de autoridad y discriminación porque mientras disparaban decían ‘córranse, negros de mierda’”.

Mingrone no escondió su indignación por la brutalidad con la que actuó la fuerza federal. "Hasta atacaron a balazos a un niño de 8 años, ¿les parece un narco?", preguntó consternado. Y añadió: "No se puede encontrar justificativo alguno para un hecho de este tipo".

Por si fuera poco, el letrado dijo que “hay chicos que tienen miedo que los maten. No quieren ir a la murga, temen encontrarse con Gendarmería”.

Escuchá la entrevista completa a Alberto Mingrone en La marca de la almohada

El director de la murga, Gustavo González, relató los pormenores de lo sucedido en contacto con la revista La Garganta Poderosa. "Pasadas las nueve de la noche, estábamos con los pibes y las pibas de la murga ensayando sobre la calle Bonorino, en la Villa 1-11-14 del Bajo Flores, cuando vimos que venía hacia nosotros un patrullero de Gendarmería, por la calle Charrúa. Al llegar hasta donde estábamos, les pedimos por favor que esperara un ratito y, luego, si podía salir hacia atrás, porque no se podía pasar por ahí, ya que había muchos chicos y chicas bailando. Pero no alcanzó con decirles por favor. Avanzaron, sin importarles que hubiera menores. Y así fue como lastimaron a los dos primeros nenes, rozándolos con el coche, mientras pasaban de prepo por el medio”.

Después, según contaron los vecinos, empezaron los disparos con balas de goma. "Acá no hubo guerra, ni allanamiento, desde ya, pero utilizan impunemente esa versión, para no hablar de la verdadera represión que sufrió nuestra murga, nuestro barrio, nuestra gente. Y como de costumbre, para tapar el impresentable accionar de estas Fuerzas de Seguridad, que se repite cada dos por tres, sin pagar ningún costo, ni rendir ninguna explicación, porque los ampara el silencio", agregó.

Desde Gendarmería argumentaron que se encontraban realizando un operativo para recuperar dos autos robados que habían sido abandonados en el barrio.