Del laboratorio a la industria
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02/09/2021

Un proyecto liderado por un investigador del Conicet para producir propilenglicol a partir de un subproducto de la industria del biodiesel será puesto en marcha en una planta piloto

La planta piloto se está terminando de construir en San Luis.
Autor:
Redacción web

Fruto del trabajo de años realizado por Raúl Comelli, investigador del Conicet en el Instituto de Investigaciones en Catálisis y Petroquímica “Ing, José Miguel Parrera” (INCAPE, Conicet –UNL), un proyecto para la transformación de recursos renovables en compuestos químicos con valor agregado y/o uso energético, en entorno de biorrefinería, ha logrado el patentamiento en diversos países y la construcción de una planta piloto que pronto será puesta en funcionamiento.

Actualmente, se está terminando la construcción de la planta piloto que se instalará en la Provincia de San Luis y que permitirá obtener 100 toneladas por año (tn/año) de propilenglicol, un compuesto utilizado en industrias de alimentos, cosmética y medicina, que aún no se produce en la Argentina. Este emprendimiento, además de ofrecer ventajas ambientales (por transformar materias primas renovables), permite valorizar un subproducto de la producción del biodiesel, la glicerina o glicerol, con destacables perspectivas económicas.

En diálogo con ABC Universidad, Raúl Comelli, responsable de esta importante iniciativa, explicó que el desarrollo aplica el concepto de biorrefinería, estructura que permite integrar procesos de conversión de biomasa para obtener combustibles, energía y productos químicos.

El desarrollo busca aprovechar la oportunidad  brindada por la industria del biodiesel, muy importante en la Provincia de Santa Fe, la que genera alrededor de un 10 por ciento de glicerina o glicerol como subproducto. Esto representa grandes volúmenes, tal como registra el relevamiento de 2021, con 313.800 toneladas de glicerol para la capacidad instalada en la zona del Gran Rosario. En este contexto productivo, se viene trabajando desde el año 2007 para valorizar el glicerol, particularmente en pos del interés por el propilenglicol, cuyo proceso de obtención en escala laboratorio generó resultados originales que ya fueron patentados.

Para llevar adelante este proyecto se consideraron principalmente cuatro aspectos claves: i) dar con una alternativa concreta para la oferta creciente de glicerol (avizorando que si aumenta la producción de biodiesel terminará siendo un residuo), ii) utilizar materia prima renovable, iii) desarrollar nuevos usos y/o formulaciones con compuestos de origen verde con la consiguiente ventaja competitiva, y iv) agregar valor en origen, produciendo en la Argentina para ahorrar las divisas que suponen importar 12 mil tn/año de propilenglicol y 80 mil tn/año de etilenglicol (según estimaciones de consumo del 2018).

Este proyecto requirió de la conformación de un Consorcio Asociativo Público-Privado integrado por Conicet y la Universidad Nacional del Litoral (UNL), como actores de I+D, y Varteco Química Puntana S.A. como actor del sector productivo demandante de propilenglicol, pero interesado también en participar en el futuro escalado del proceso a nivel industrial. El desarrollo demandó cinco años y una inversión de más de 22 millones de pesos -de los cuales el 57 por ciento  fue financiado por el Fondo Argentino Sectorial de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (AGENCIA I + D + i), dependiente del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación-; culminando en diversas patentes y en la construcción de la planta piloto.