Buscan erradicar metales en aguas de consumo
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03/06/2021

Un equipo del IBR trabaja para lograr la biofiltración de metales, sobre todo hierro y manganeso, presentes en el agua subterránea

El proyecto se enfoca en la eliminación del manganeso.
Autor:
Redacción web

Un problema ampliamente distribuido en Argentina es la presencia de metales en aguas subterráneas destinadas a consumo de poblaciones situadas en regiones con pocas posibilidades de acceder a fuentes alternativas de agua potable. Por eso, un equipo del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR, Conicet-UNR), en colaboración con el Centro de Ingeniería Sanitaria (CIS, UNR), trabaja para lograr la biofiltración de metales, sobre todo hierro y manganeso, presentes en el agua subterránea que consumen muchas de las poblaciones sobre todo del norte provincial, como Villa Ocampo, Florencia y Las Toscas.

En diálogo con ABC Universidad, la directora de este trabajo Natalia Gottig, explicó que el Mn afecta la calidad del agua cambiando su color y sabor y aunque es un oligoelemento necesario para los seres vivos, en concentraciones altas, puede causar problemas en la salud. Además,  como todos los metales, induce la corrosión de las redes de distribución generando problemas operativos y de mantenimiento de las mismas.

Para eliminar metales de aguas subterráneas, actualmente, se utilizan sistemas de filtros de arena biológicos ya que es una tecnología de bajo costo y que no utiliza reactivos químicos. “Estos tratamientos biológicos consisten en la utilización de un sistema de filtrado en el cual las bacterias presentes en el agua quedan adheridas. Si estas bacterias poseen la capacidad de oxidar los metales, los óxidos obtenidos quedan retenidos en una estructura conocida como biofilm y son filtrados y eliminados del agua”, detalló la investigadora.

En diversas experiencias realizadas en las provincias de Santa Fe y Corrientes, la utilización de este sistema de remoción biológica de metales implicó tiempos extensos para la eliminación de Mn debido a la escasa cantidad de bacterias que puedan oxidar y retener este metal.

“Una solución aplicable a este problema es realizar una inoculación o suplementación con bacterias adecuadas en los filtros de arena a fin de acelerar la remoción de este metal”, afirmó Gottig.

Con el fin de analizar la funcionalidad del inóculo bacteriano obtenido, se diseñó un ensayo a escala piloto que se realizó en la localidad de Las Garzas (Santa Fe) ya que el agua subterránea que es fuente de abastecimiento de esta población presenta una alta concentración de Mn. En este sistema, se utilizó un filtro de control sin inocular y el otro filtro se inoculó con la mezcla bacteriana. Los resultados obtenidos hasta el momento demuestran que el filtro inoculado con las bacterias aisladas por el grupo de investigación remueve el Mn más rápidamente y de manera mucho más eficiente que el filtro sin inocular.