Políticas Universitarias para la gestión menstrual
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02/06/2021

En el marco del Día Internacional de la Acción por la Salud de la Mujer, la UNR entregó las primeras copitas menstruales a estudiantes beneficiarias de las becas que ofrece el área de Bienestar Universitario.

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Autor:
Redacción web

Las políticas universitarias para la Gestión Menstrual implican campañas de visibilización, talleres de sensibilización y entrega de insumos con el objetivo de generar conciencia, garantizar derechos y eliminar barreras materiales y simbólicas en torno a la menstruación.

La iniciativa es parte del Plan UNR Feminista 2020-2023 y se materializa a través de la Consejería en Salud Sexual Integral impulsada por el Área de Género y Sexualidades y el Área de Bienestar Universitario, que está radicada en el Centro de Salud 7 de abril.

Esta primera acción consiste en la entrega gratuita de 350 copitas menstruales a estudiantes que solicitaron becas al Área de Bienestar Universitario. Las beneficiarias recibirán sus copitas en el Centro de Salud 7 de abril, con turno previo.

El rector de la UNR, Franco Bartolacci, destacó el avance que se está realizando en la contrucción de una Universidad mucho más diversa, plural y feminista, “Historicamente, habíamos acotado esa discusión a la necesidad de tener dispositivos que atiendan a la situaciones de violencia que se estaba dando dentro de la universidad , fue lo que motivó la creación y jerarquización del Área de Género y Sexualidades, y esto deribó , gracias al trabajo del equipo de esa área, en una multiplicidad de políticas y en el avance de reformas estructurales, aún en la particularidad del contexto de la pandemia” manifestó, Barolacci. Así mismo, el rector adelantó que esta primera campaña destinada a estudiantes beneficiarias del sistema de becas se ampliará al resto de la comunidad universitaria.

“ Aprovechando el 28 de mayo, que es el día internacional de la acción por la salud de las mujeres, lanzamos el Programa de Gestión Menstrual, que tiene el objetivo de proveer de insumos para la gestión de la menstruación a becarias de la UNR pero también de visibilizar y generar sensibilización sobre el tema, que es una problemática de salud pública que nos atañe a todes y no solo a los cuerpos que menstruantes”, señalo Florencia Rovetto, responsable del Área de Género y Sexualidades.

La directora del Centro de Salud 7 de abril, señaló que “se trabaja con un compromiso real, del corazón, y cuando, sobre todo en salud, se tienen claras las prioridades y estas forman parte de la agenda de gestión, da gusto trabajar”

Para el rector Franco Bartolacci es motivo de orgullo que la UNR haya mantenido sus prioridades incluso en pandemia, porque “la Universidad además de atender las necesidades que surgían de la emergencia sanitaria continúo avanzando en los temas pendiente, creo que es una gran conquista haber elaborado el Plan UNR Feminista porque es un horizonte de politicas institucionales que hay que establecer en cada una de las direcciones”.

Gestión menstrual

La gestión menstrual es un proceso que trasciende la experiencia personal en tanto y en cuanto se ve afectado por condiciones de infraestructura, ingresos o normas culturales. Con esta iniciativa, la Universidad Nacional de Rosario, se propone problematizar y visibilizar la gestión menstrual para ponerla en agenda pública, diseñar políticas y estrategias que permitan cerrar brechas de desigualdad de género y derribar tabúes y estigmatizaciones que las reproducen.

“Si aún hoy, la menstruación es un factor más de desigualdad se debe a los mitos y tabúes que culturalmente siguen estigmatizando nuestros cuerpos, limitando nuestro acceso a derechos. La injusticia menstrual que viven mujeres y personas menstruantes es la manifestación de la opresión basada en el señalamiento cultural e histórico de que los cuerpos que menstrúan son impuros, vergonzosos, incompetentes, enfermos. La discriminación, el acoso y violencias, principalmente en los espacios educativo y laboral, que provoca que niñas, mujeres, personas no binarias, niños y varones trans sean excluidas, limitadas e inclusive despedidas por menstruar”, destaca la responsable del Área de Género y Sexualidades de la UNR. Los impactos de estas discriminaciones son graves y aumentan cuando la vulnerabilidad es múltiple, las condiciones de vida son precarias o las personas son discapacitadas.

“Cuando hablamos de justicia menstrual, necesitamos entender las desventajas que viven las personas menstruantes desde una perspectiva interseccional, es decir, comprender cómo los diversos sistemas de subordinación operan en los cuerpos que, en el tema de la menstruación, son además campos de batalla ideológicos y políticos. Por ello, la eduación y la sensibilización son estrategias fundamentales para hacer frente a las injusticias que viven día a día: ausencia escolar, bullying, discriminación, violencias” señala el proyecto.

Otro de los puntos que destacan Rovetto y su equipo, es el alto costo económico de los insumos que se utilizan durante la menstruación “ Además, el hecho de que las personas menstruantes tengamos que cubrir un impuesto, mes a mes, por un producto de primera necesidad es un factor más de feminización de la pobreza ya que consumimos y que tenemos que pagar durante alrededor de 40 años estos productos” remarcan.