Cómo acceden los investigadores a los artículos científicos
  • Compartir

11/05/2021

Un trabajo reveló que el 90 por ciento de los investigadores en Argentina utilizan sitios como Sci - Hub. El 60 por ciento no usa vías institucionales

Autor:
Redacción web

Investigadores de la Universidad de la Matanza realizaron un estudio sobre las prácticas y representaciones acerca del acceso a la literatura científica. El objetivo era ver cómo los investigadores argentinos se manejan en el sistema y cuáles son las vías más utilizadas. La conclusión es que el 90 por ciento de los investigadores del Conicet, ya sea becarios o de planta, accede a contenidos científicos saltando los muros de pago de las revistas científicas que tienen los artículos originales.

Utilizando el término “piratería”, común para el entretenimiento o la cultura, se analizó la situación para el ámbito científico. Aquí se refiere a los sitios de acceso de descarga ilegal o impaga. El sitio más conocido es Sci – Hub, aunque hay otros similares. Esta constituye una vía impaga e ilegal.

María Sol Terlizzi, una de las desarrolladoras del estudio "Un fantasma recorre la ciencia, el fantasma de la piratería", contó en diálogo con ABC Universidad: “Esta encuesta la hicimos en diciembre a 368 investigadores del Conicet y les preguntamos en qué proporción y con qué frecuencia acceden por vías ilegales e impagas; la razones para usar o no estos sitios y si lo consideraban moralmente correctas a estas situaciones”. “Sabíamos que el uso de Sci – Hub era masivo pero una cosa es saberlo y otras es tener los números concretos. Además de saber que el 90 por ciento lo usó y el 85 por ciento nos dijo que era frecuentemente o muy frecuentemente. Si sumamos las vías legales apenas llega al 24 por ciento”, explicó.

“Existen las vías de acceso abierto y legales, que son formas pagas e impagas. Se puede acceder a un repositorio institucional de la universidad o del Ministerio. Estas instituciones pagan las suscripciones y ponen a disposición los artículos de las revistas a disposición. O bien se accede a las revistas pagando una suscripción mensual o por el artículo”, contó. “También están las publicaciones de acceso abierto. En algunos casos hay opciones gratuitas para los que publican y acceden y otras para los que acceden y no para los que publican”, agregó.

 

 

En ese sentido reveló que “el 60 por ciento no usa las vías institucionales”. “Una de las respuestas es que los artículos que necesitan para sus investigaciones allí no están disponibles. Y un 38 por ciento respondió que las webs como Sci – Hub son más fácil de usar que los sitios de los repositorios”, señaló y agregó: “Esto nos hace pensar en las características que deberían tener las webs donde se alojan los materiales. Intenta ser un aporte para mejorar la navegabilidad y el acceso para algo que tanto trabajo dio y es costoso”.

Respecto a las estadísticas en nuestro país entre 2015 y 2017 se descargaron un millón de artículos de Sci – Hub. “Estimamos que con respecto a la proporción y las frecuencias son similares a otros países. Tal vez cambien un poco en relación a las razones de uso y las consideraciones de legalidad y condición moral, teniendo en cuento las culturas de respeto a las normas y la protección de la propiedad intelectual”, supuso.

“Hay una clara separación de lo legal y lo moral. Incluso considerando que es ilegal hay una fuerte creencia de que es moralmente correcto, porque se puede creer que la ciencia debe circular libremente o que no debería haber una explotación comercial de las editoriales”, explicó y añadió: “Sin importar si es legal o no la gran mayoría indica que les parece legítimo. Otros sostienen que si el Estado invierte en una investigación los otros deberían acceder porque los trabajos no parten de la nada”. “También habla del mercado y repensar la divulgación científica ya que diferentes vías hacen más democrática la circulación del conocimiento. Si las editoriales solo publican cierto tipo de investigación sin esas otras vías se perderían muchos trabajos”.