Estudio de erosión hídrica en la región centro
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18/03/2021

El trabajo de la Facultad de Ciencias Agrarias está enfocado en el proceso de degradación de los suelos en la cuenca del arroyo Ludueña

Autor:
Redacción web

La Facultad de Ciencias Agrarias está realizando un estudio de erosión hídrica en la región centro, a través de su Centro de Estudios Territoriales. El trabajo está enfocado en el proceso de degradación de los suelos en la cuenca del arroyo Ludueña, principalmente. La misma comprende a Rosario, Funes, buena parte de Roldán, Zavalla y Coronel Arnold.

Néstor Di Leo, integrante del Centro de Estudios, explicó en diálogo con ABC Universidad que el proceso de degradación de los suelos está motivado por dos cuestiones. La primera “es el impacto de las gotas de lluvia en el suelo directo, que genera un proceso que se conoce como desagregación, de ruptura de los agregados del suelo, lo cual no es positivo”. “Luego cuando prosigue la lluvia el agua se comienza a acumular. El desgaste superficial que saca del campo las porciones más importantes y útiles de los suelos productivos y los servicios ecosistémicos. Es un fenómeno que está en las mayores causas de degradaciones del suelo a nivel mundial”, indicó. “En Argentina, si bien el proceso de erosión hídrica se desaceleró muchísimo, se pasó a la siembra directa por la proporción alta de soja y es un proceso que sigue estando presente. Es un tema que no tiene mucha difusión pero es un problema silente que merece toda la atención porque afecta la mejor parte del suelo”, remarcó.

Di Leo explicó que “Argentina tiene condiciones de calidad y productividad en sus suelos para resaltar respecto a otros lugares del mundo pero también tiene un uso bastante dependiente de las condiciones del mercado”. “Cuando la rentabilidad es lo que rige en el uso del suelo suelen producirse situaciones de deterioro. Lo que intentamos hacer con el trabajo es mejorar las herramientas de diagnóstico. Lo que no se conoce no se puede medir y lo que no se mide no se puede mejorar”, sostuvo y agregó: “Apuntamos a utilizar otras herramientas de diagnóstico, con imágenes satelitales. A partir de eso caracterizar el proceso para hacer tareas de concientización y nuestro equipo trabaja en el diseño de soluciones y tecnologías para que se mejoren las estrategias para mitigar o solucionar el problema”.

“Si el suelo es menos capaz de incorporar agua de lluvia, el que no lo hace escurre y se pierde del sistema. Es agua que no tenemos por producir. El deterioro tiene su impacto en épocas de sequias como en periodos muy rico en precipitaciones. Tiempos largos de ausencias de precipitaciones y mucha abundancia y problemática con el exceso de agua por cambio climático”, planteó. “Y en el segundo caso además de algún aumento e incremento de la intensidad. No es lo mismo que caiga 40 mm de lámina en 7 horas que en media hora o cuarenta minutos. El incremento de la intensidad exige a todo un sistema e incrementa las inundaciones, cortes de ruta, caída de puentes. Compromete la infraestructura”, alertó.  

Nuestra meta es el planteo de políticas públicas en torno a esta problemática. La calidad de los suelos es una ventaja estrategia pero no se está lo bien cuidado que se deseara. Comparativamente Uruguay tiene políticas públicas mejor constituidas en cuidado de los suelos”, marcó.