La pandemia profundizó las desigualdades de género
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11/03/2021

Un informe de la Usina de Datos UNR visibiliza la inequidad entre mujeres y varones en cuanto a los usos del tiempo y la distribución de tareas del hogar, la situación ocupacional y las brechas de ingreso que se intensificaron durante el último año

Autor:
Redacción web

El aumento de la demanda de cuidados, en el contexto de aislamiento obligatorio por la pandemia, profundizó las desigualdades en la división del trabajo al interior de los hogares y supuso una carga desproporcionada para las mujeres, de acuerdo al informe elaborado por la Usina de Datos UNR. “El trabajo doméstico y de cuidados no remunerado funciona como sostén cotidiano de las familias y comunidades e implica una clara contribución al desarrollo económico. No obstante, aún permanece invisible y desvalorizado con una distribución altamente desigual. Se estima desde ONU Mujeres que, en todo el mundo, ellas realizan tres veces más de trabajo doméstico y de cuidados no remunerado que los hombres”.

En tanto, las medidas adoptadas para frenar los contagios acarreó importantes efectos en la actividad económica y el empleo en sectores altamente feminizados como el comercio, el turismo, la hotelería y el servicio doméstico. Desde abril a junio de 2020 se dio un aumento de la tasa de desocupación femenina en un 13,5%. Por otro lado, “se produjo una retracción de la tasa de actividad femenina en el mercado de trabajo a niveles históricos, situación propia de una coyuntura de excepción donde se evidenció el repliegue de las mujeres al ámbito doméstico y de cuidado”.

Otra de las situaciones de desigualdad estructural se exhibe en dos sectores de la economía del cuidado remunerado, como la salud y la educación, en donde las mujeres empleadas forman parte de la primera línea de respuesta al Covid-19. En América Latina las mujeres alcanzan, en promedio, el 73,2% del total de las personas del sector. En tanto, el sistema de salud argentino estaba formado por el 69,3% de trabajadoras para el año 2019. Un dato concreto que materializa la desigualdad de género es la brecha salarial entre mujeres y hombres de la salud. Ellos apenas superan la tercera parte de todo el sistema pero sus salarios son un 18,5% más altos que el de sus colegas.

Tareas del hogar y usos del tiempo

En el aglomerado Gran Rosario, dos de cada tres personas que asumen las tareas del hogar son mujeres. “La pandemia visibilizó y volvió a poner en agenda la trascendencia de la economía del cuidado. El aislamiento y distanciamiento social, preventivo y obligatorio implementado por las autoridades nacionales y provinciales aumentó la carga de tareas de cuidado no remunerados al interior de los hogares”, afirma el documento.

Asimismo, “la absorción mayoritaria de estas tareas por parte del género femenino condiciona su inserción en el mercado de trabajo, así como el tiempo que estas personas destinan a otras tareas como la educación, el autocuidado, el ocio, la participación social y política”. De cada 100 mujeres que participan activamente en el mercado de trabajo, solo 90 consiguen algún tipo de empleo y de ellas, aproximadamente 13 buscan activamente otra ocupación. En cambio, de cada 100 varones que participan activamente en el mercado, 88 consiguen trabajo de los cuales 7 buscan activamente otra ocupación.

En el Sistema científico-tecnológico de la provincia de Santa Fe se reproducen las inequidades al interior de los hogares respecto a la distribución del trabajo doméstico y de cuidados. Mientras las mujeres de los Institutos dedican en promedio 3:21 horas al trabajo doméstico y de cuidados no remunerados, los varones lo hacen 2:45 horas. Por su parte, en la Universidad las mujeres dedican 3:22 horas y los varones 2:05 a estas tareas.

La brecha de ingresos

En el Gran Rosario, el ingreso promedio en la ocupación principal de los varones superó un 31,7% al de las mujeres. Dicha relación dispar equivale, en proporción, a que por cada 100 pesos que obtiene un varón como remuneración, una mujer por su parte gana 68 pesos. La cifra actual es 10,1 puntos porcentuales mayor a la del total nacional, donde la brecha de ingresos entre varones y mujeres ronda el 21,6%.

En cuanto al acceso a la seguridad social, hacia mayo de 2020, en la provincia de Santa Fe, se encontraban vigentes 435.120 jubilaciones. De ellas, un 62,6% correspondían a mujeres y un 37,4% a varones. La importante cobertura en el sistema previsional para mujeres se debe fundamentalmente a la implementación de los planes de inclusión previsional que permitieron el acceso, a través de moratorias, a una gran parte de población que de otra manera no se hubieran jubilado. Aquí se destaca que los Planes de Inclusión Previsional, popularizados como “Jubilación para Amas de Casa” funcionaron como un reconocimiento histórico al trabajo no remunerado de las mujeres.

Al considerar tanto quienes se hayan jubilado mediante moratoria como sin ella, mientras que los varones en la provincia de Santa Fe perciben un haber medio de $27.562, las mujeres perciben $18.243, lo que implica una brecha de ingresos de 34%, un punto porcentual inferior al año anterior.

Situaciones de violencia de género

El total de registros de situaciones de violencia informados es de 10.661 para el tercer cuatrimestre de 2019 en la provincia de Santa Fe. Por otro lado, hubo 6.258 mujeres que generaron al menos un registro administrativo (denuncia policial, denuncia judicial, atención médica, asesoramiento y orientación, exposición policial) con motivo de ser víctimas de situaciones de violencia de género.

Según el informe preliminar de la Secretaría de Estado de Género y Desigualdad de la provincia de Santa Fe, entre enero y noviembre de 2020, se registraron 35 femicidios. En el 60% de los casos se trató de situaciones donde había un vínculo preexistente y en un 37% fueron realizados por la pareja conviviente. Además, el 24% de los agresores de femicidios habían sido previamente denunciados. Acerca del lugar y hora de hecho, la mayoría de los crímenes se cometieron durante la noche y la madrugada, el mayor porcentaje en la vivienda de la víctima y una cuarta parte en la vía pública.

El informe elaborado por la Usina de Datos UNR está integrado por una serie de indicadores socioeconómicos, desagregados para varones y mujeres, calculados en base a la Encuesta Permanente de Hogares, el Boletín de Seguridad Social para la provincia de Santa Fe, la Encuesta de Usos de Tiempo y Brechas de Género en el Sistema Científico Tecnológico de Santa Fe y por el Registro Único de Situaciones de Violencia contra las Mujeres.