“Tener escuelas abiertas no modifica las cifras epidemiológicas”
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02/03/2021

Lo dijo el presidente de la Sociedad Argentina de Pediatría, Omar Tabacco

Los protocolos están bajo la lupa de los pediatras.
Autor:
Redacción web

La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) difundió un informe en octubre del año pasado en el que alertó sobre las consecuencias del aislamiento obligatorio en niños y adolescentes, y afirmó que el inicio del ciclo 2021 bajo la modalidad presencial “es imprescindible”. El documento señaló que es “indiscutible” que la escuela es fundamental para el desarrollo y el bienestar de los niños, no sólo para la adquisición de conocimientos sino también para el fortalecimiento de aspectos emocionales y sociales, el cuidado de aspectos nutricionales, de la salud y la realización de la actividad física.

A pocos días del tan esperado regreso a las aulas, el 15 de marzo, cada escuela pone en marcha las acciones necesarias para cumplir con el protocolo establecido por el Ministerio de Educación de la Nación.

Al respecto, ABC Universidad conversó con el presidente de la Sociedad Argentina de Pediatría, Omar Tabacco, sobre los efectos del retorno a las aulas. “El 2021 no va a ser igual que el 2019, va a ser un año de transición. Es un nuevo modelo de escuela que tenemos que compartir con los chicos”.

“Lo más importante es que los chicos tienen que volver a la presencialidad. Es primordial explicárselo a los chicos. Necesitamos que las familias generen confianza. La prioridad es volver presencialmente a las aulas. Pero nunca el riego va a ser cero”, señaló.

Según el médico pediatra, los chicos se enfermaron más con el aislamiento que con el propio Covid. De todas maneras advirtió que “es probable que tengamos que hacer algunos retrocesos si las cifras de contagios nos dictan otras cosas, pero más sectorizado y durante menos tiempo”.

Por último, Tabacco  aseguró que hoy se sabe que los niños no son grandes diseminadores del virus, y por lo general se infectan poco. “La evidencia científica muestra que los niños no son un factor especial de transmisión, con lo cual trabajar con niños no es un riesgo mayor, ni para ellos ni para los docentes”.