Recomiendan actualizar los protocolos
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22/02/2021

Investigadores advierten que no se da la importancia necesaria a la ventilación de los ambientes, cuando el principal foco de contagio es por aerosoles

Autor:
Redacción web

Investigadores del CONICET advierten que los protocolos para la vuelta a las aulas no están adaptados a los nuevos conocimientos que hay en torno al coronavirus. Estas medidas fueron redactadas antes de que se descubra la principal forma de contagio y no fueron actualizadas. Por tal motivo solicitan que se mejoren para evitar posibles contagios.

La doctora en Ciencias Biológicas, licenciada en Biotecnología e investigadora del CONICET, Julieta Barchiesi, explicó en diálogo con Apuntes y Resumen: “Hace un año que convivimos con el coronavirus y se conoce mejor cómo se contagia. El mayor riesgo es por aerosoles, que se van expulsando y quedan suspendidos cuando uno habla o respira, y duran varias horas”. “Si uno está en un lugar cerrado se amplía la probabilidad de contagio y aún más si no se usa barbijo o de forma incorrecta”, dijo.

“Observamos que los protocolos de la Provincia y de la Nación se redactaron viarios meses antes de que se conozca esta forma de contagio, por lo que queremos que se mejoren los protocolos”, sostuvo y agregó: “La limpieza es esencial. Pero notamos que no se da la importancia necesaria a la ventilación de los ambientes y el uso correcto de barbijos”.

Revisando los protocolos se encuentra que la ventilación es un ítem más de un listado enorme. Se prioriza la desinfección, que es importante, y prolongar las clases en bloques de una hora y media con un recreo en el medio. Si las clases duraran 40 minutos se acumularían menos aerosoles, por lo que son preferibles los módulos cortos”, señaló. “La mayoría de las escuelas tienen aulas con ventanas. Abriéndolas para lograr una ventilación cruzadas más las puertas del salón aumenta la circulación del aire. También es necesaria la correcta utilización de los barbijos para los alumnos, con dos o tres capas de tela y que tape la boca, la nariz y el mentón”, resaltó.

También encontró como adecuada una medición del dióxido de carbono en los ambientes ya que si bien puede que no haya virus, sí el aire estaría viciado. “Si el aire fue respirado por otras personas hay más probabilidades de que nos contagiemos”, sostuvo Barchiesi.