"Hay un gran rechazo a los cambios realizados"
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10/02/2021

El concejal Toniolli explicó cuáles son las principales críticas a la adecuación del sistema de transporte, que ya lleva más de dos semanas en funcionamiento

Autor:
Redacción web

La adecuación del sistema de transporte en Rosario ya cumplió dos semanas y los usuarios ya notan los efectos de los cambios. Las principales críticas son repetidas: insuficiencia en los recorridos y zonas que quedaron aisladas, déficit en las frecuencias y amontonamiento de personas en las unidades. 

El concejal e impulsor del Observatorio Social del Transporte, Eduardo Toniolli, adelantó en Apuntes y Resumen los datos preliminares de las encuestas realizadas en plaza Montenegro y plaza Sarmiento: "Venimos relevando y podemos decir que hay un gran rechazo a los cambios realizados por los efectos concretos que tiene sobre la experiencia cotidiana de los usuarios". "De más de 200 personas encuestadas, 3/4 cirican las reformas realizadas y consideran que los cambios son malos o muy malos", dijo y detalló: "Cuando se repregunta por cuáles son las principales falencias hay tres en el tope: los recortes dejaron zonas que quedaron aisladas; déficit en la materia de frecuencia y la manera en que se viaja, es decir, apiñados y sin distanciamiento social, sobre todo en los horarios pico".  

"Si bien no es algo que planteamos en la encuesta la falta de distanciamiento es algo que surgía inmediatamente en las charlas. Se suma al viejo reclamo sobre la limpieza en las unidades", señaló. "Además de la falta de distanciamiento hay ausencia de elementos de sanitización", indicó. 

Toniolli aseguró que "los cambios que se llevaron adelante no son extraños". "El objetivo no era secreto y se buscó mejorar el índice de pasajero transportado por kilómetro comercial, un criterio comercial", dijo y criticó: "Entendemos la emergencia y alcanza a las empresas, pero discutimos que no se puede llevar adelante una reforma del sistema solamente con base en una lectura comercial en función de los intereses y necesidades de las empresas, que son válidas". "Esto es un servicio público y no es una señal de salud para el sistema, sino de rentabilidad de las empresas", manifestó. 

"Si bien algunos usuarios pueden tener subsidiariamente alguna mejora en el servicio, a la noche casi no hay servicio. Y barrios como Tablada, de la Carne, o Las Flores presentan grandes inconvenientes. Efectivamente estamos con una manta corta: si no se discute agregar fondos al sistema, toda reforma que se realice se traduce en una desmejora en otros", sostuvo.