Bajante del río: peces en extrema vulnerabilidad
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25/11/2020

El doctor Juan Pablo Roux habló sobre la bajante histórica del río Paraná y lo perjudicial que es para la supervivencia de los peces

Tres años sin desoves, estrés y déficit de alimentos.
Autor:
Redacción web

En los últimos meses fueron destacadas las imágenes de los grandes ejemplares capturados en el río Paraná, que principalmente son frutos del periodo de gran reproducción de la creciente de finales de 2009 y primer semestre de 2010, cuando el río Paraná registró un tiempo óptimo de creciente por encima de los 5 metros de altura, asimismo ejemplares de menor talla con edades que rondan los 4 a 6 años.

Como contrapartida, no se ven tantos ejemplares pequeños, pues el río Paraná lleva ya tres años o períodos sin condiciones para la reproducción de los peces.

Fueron las temporadas 2017-2018 y 2016-2017 las últimas en la que se registró un “desove mediano y algo de reproducción”, con desove con condiciones hídricas favorables y por consiguiente reclutamiento de una nueva población de peces gracias a que dichas larvas fueron a alojarse al valle aluvial durante su primer año de vida.

En diálogo con ABC Universidad, el director del Instituto de Ictiología del Nordeste, Juan Pablo Roux, explicó que la causa principal es la falta de crecientes óptimas que favorezcan el ciclo completo de reproducción de los peces (que implica salir del reposo o madurar por primera vez y pasar por inicio de maduración, maduración y desove respectivamente).

En este sentido, el especialista agregó que para maximizar el éxito reproductivo, un individuo debe repartir sus recursos energéticos adecuadamente y además debe procurar que su descendencia nazca en las condiciones medioambientales adecuadas. Por tanto, la estacionalidad con que se produce la puesta es de vital importancia para el futuro desarrollo y supervivencia de la descendencia

El Dr. Roux detalló que el Río Paraná es un conjunto de dos elementos que no siempre se tienen en cuenta: el canal principal y el valle aluvial compuesto de riachos, lagunas y pequeños cursos de agua vinculados al canal principal.

Los peces a lo largo de vida necesitan pasar por distintos estadíos, en los cuales viven en el valle aluvial o en el cauce principal. La mayoría de las especies hacen migraciones de corto trayecto para alimentarse y migraciones reproductivas en contra de la corriente para reproducirse.

Para que la reproducción de peces se concrete se necesita que el cauce principal esté conectado con el valle aluvial, donde los peces pasan las etapas juveniles, encuentran un refugio adecuado y consiguen alimentos y nutrientes, “algo que hace algunos años no está ocurriendo”.

Pero además hay que considerar que para reproducirse, los peces necesitan estar estimulados fisiológicamente, estímulo que los peces reciben desde el cerebro y que está desencadenado a su vez por estímulos ambientales.

Esos estímulos ambientales se disparan cuando el pez detecta que los días tienen mayor cantidad de horas luz (fotoperiodo), también cuando la temperatura del agua va aumentando progresivamente y cuando el pez percibe que el nivel hidrológico del río va aumentando.

Por otra parte el especialista aclaró que la bajante no sólo afecta la reproducción de los peces, sino también el estado general del recurso íctico e indicó "factor de condición" de los peces, se realiza la apertura de cavidad celómica del animal y se mira cuánta grasa tiene acumulada rodeando las vísceras y a partir de eso se obtiene un factor de condición y del estado en que se encuentra el animal.