Las claves del acuerdo
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05/08/2020

Argentina acordó la renegociación de la deuda con bonistas del exterior. Se descomprime la carga de pagos que Argentina debía afrontar entre 2020 y 2024

Autor:
Redacción web

El Gobierno Nacional y el grupo de acreedores argentinos confirmaron este martes el acuerdo en la renegociación de la deuda, luego de meses y meses de discusiones. Este entendimiento entre las partes evita que el país caiga en default. Ahora se deberá renegociar otros compromisos, como el del Fondo Monetario Internacional.

Este acuerdo entre las partes permite despejar vencimientos de los próximos años y recuperar una senda de crecimiento. Entre 2020 y 2024 vencían 63.664 milllones por todo concepto, entre capital e interés, deuda pública y privada, ley local y extranjera. Ahora solo se deberá abonar 6.116 millones de dólares.

Otro de los puntos beneficiosos es que descomprime la demanda de dólares para una economía que está atravesada por la recurrente restricción externa. Además le permite al Estado liberar recursos fiscales que le permitirán atender la pandemia y recuperar el consumo y la producción. En el presupuesto 2019 los intereses de deuda alcanzaron el 21 por ciento del total de gastos.

Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) indicó que los bonistas arrancaron ofreciendo un acuerdo por U$ 92 de valor Presente Neto por cada U$S 100 de valor original de cada título. En la primera oferta Argentina se propuso pagar U$S 40 y los bonistas contraofertaron U$S 65 (tras otra oferta de U$S 75). La propuesta argentina del 5 de julio fue por U$S 53 por título y se terminó cerrando por un valor de entre U$S 54 y U$S 55 por título. Así Argentina mejoró su oferta en un 35 por ciento y los acreedores la redujeron 70 por ciento.

En la negociación Argentina logró imponer la “curva aplanada” de vencimiento y ganar tiempo para los próximos años. Así la carga acumulada en los primeros años, principalmente entre 2020 y 2024, logró pasar para 2024 en adelante. A ellos se suma la fuerte reducción adquirida. Incluso en los primeros años del próximo gobierno la carga no será tan fuerte como la que la actual administración debía afrontar.

El director del CEPA, Hernán Letcher, explicó que esta renegociación “implicaría ganar margen fiscal, que podría financiar transferencias a sectores populares”. Allí aparecen programas como Procrear, IFE, ATP, jubilaciones, etc. También se podrían relajar las tensiones cambiarias por un tiempo, “posiblemente reflejado en la evolución del dólar contado con liquidación”.

Hasta el 24 de agosto los acreedores tienen tiempo para aceptar la oferta. También llegará el momento de negociar con el Fondo Monetario Internacional, por un total de 44 mil millones de dólares.