"El Presidente está decidido a sostener la soberanía alimentaria"
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09/06/2020

Leandro Busatto destacó la intervención de Vicentin y celebró que el Gobierno avance con una decisión estratégica "en resguardo de la producción y el trabajo"

Autor:
Alejandro Arnoletti

El diputado Leandro Busatto destacó la decisión del Gobierno Nacional de intervenir la firma Vicentin, en convocatoria de acreedores. El legislador consideró que Alberto Fernández "está decidido a sostener la soberanía alimentaria con una empresa estratégica". "Me parece que es estratégicamente una decisión que posiblemente pueda pensar a la Argentina por los próximos 10 o 20 años de otra manera", destacó.

 

¿Qué impresiones tiene del anuncio del presidente?

Como santafesino sobre todo y legislador estoy muy contento. Es una medida que va claramente en defensa de los intereses nacionales y provinciales, en defensa de los productores y trabajadores. El presidente está decidido a sostener la soberanía alimentaria con una empresa estratégica, séptima en facturación en el país y una de los emblemas en materia alimentaria. Estamos muy contentos porque me parece que es una actitud política que claramente demuestra un Gobierno preocupado por las cosas más importantes y con la decisión política para avanzar en resguardo de la producción y del trabajo.

 

¿Cuáles son las principales ventajas de la medida?

La impronta de gestionar una de las empresas más importantes en términos alimentarios. Consecuentemente la posibilidad de fijar claramente al Estado en el centro de la producción de alimentos y obviamente de colocarlo como uno de los principales proveedores en la formación de los precios. Con esto el Estado se reserva para sí la posibilidad de manejar una empresa estratégica en el mercado alimentario argentino y en la exportación de granos. Le permite de entrar de lleno en un mundo en el que estaba ajeno, con la posibilidad de tener mayor control sobre el mismo. Creo además que ha habido un fenomenal desfalco de la empresa, con un negocio conviviente con el propio Banco Nación de la gestión macrista. En menos de 6 meses se empieza a tomar un camino contrario: poner a la empresa en resguardo de los productores y trabajadores, ponerla en funcionamiento y gestionar ya con capitales nacionales y mixtos públicos y privados una de las principales empresas alimentarias. Las ventajas pueden ser enormes, solamente se regulaba en temas hidrocarburíferos y hoy estamos entrando en este sector en defensa del Estado y los productores.

 

Al mismo tiempo Vicentin fue uno de los principales aportantes a la campaña de Mauricio Macri y sus directores, integrantes del PRO

Las valoraciones políticas no tienen razón de ser a la hora de tomar esta decisión. No creo que alguien pueda pensar que Vicentin pueda estar intervenida porque sus dirigentes simpatizaban con Macri. Lo que me preocupa es que una empresa que teniendo capitales y ganancias extraordinarias, séptimo volumen de facturación, esté concursada después de haber hecho un proceso de desfalco enorme y no poder justificar más de 100 millones de dólares que el Banco Nación le prestó hasta hace muy poco tiempo. La valoración partidaria de dónde estaba parada me tiene sin cuidado, pero sí que esté en cesación de pagos, con una deuda fenomenal con sus productores, a punto de quebrar y en contra de lo que implica tener una empresa líder que garantice alimentos, exportación de cereales y fundamentalmente trabajos para un montón de argentinos y argentinas.

 

La firma estaba en el radar de empresarios locales y firmas extranjeras. Ahora los beneficios quedarían para el Estado. ¿Cómo analiza la estructura propuesta del presidente?

El modelo que propuso el Presidente es de capitales público – privados con YPF Agro, que es la empresa más importante de la que el Estado es accionista principal. Sinceramente me parece que es una gran noticia. No se alcanza a medir el impacto de la decisión del presidente. Cuando termine de medirse me parece que es estratégicamente una decisión que posiblemente pueda pensar a la Argentina por los próximos 10 o 20 años de otra manera. Estamos hablando de una de las empresas alimentarias más importantes del país y América Latina y hoy el Estado toma con capitales públicos y privados la posibilidad de direccionar eso en función de la mesa de los argentinos y la rentabilidad de la empresa, que es la rentabilidad de los que trabajan y los que producen.