Aumenta la pobreza y la desigualdad
  • Compartir

13/05/2020

El organismo propone avanzar hacia un ingreso básico para el 34,7 % de la población en Latinoamérica para ayudar a los más vulnerables a superar los efectos del coronavirus

Autor:
Redacción web

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) indicó que la pobreza y la indigencia crecieron en la región producto de la pandemia de coronavirus. Además alertó por una mayor desigualdad en los países que la conforman, entre ellos la Argentina. Los datos fueron dados a conocer este martes en Santiago de Chile, al difundir el tercer informe especial sobre “El desafío social en tiempos de Covid – 19”.

Para la CEPAL las poblaciones de la región más afectadas por los efectos socioeconómicos de la pandemia serán las de las mujeres; estratos de ingresos bajos y medios – bajos; trabajadores informales; trabajadoras domésticas remuneradas; niños, niñas y adolescentes; jóvenes; personas mayores; población rural; pueblos indígenas; afrodescendientes; personas con discapacidad; migrantes; y personas en situación de calle.

“En el escenario alto los mayores aumentos de la pobreza extrema se darían en México, Nicaragua y el Ecuador”. En tanto que “la pobreza en general aumentaría especialmente en la Argentina, México, Ecuador y Brasil”. “La pérdida de ingresos afecta sobre todo a los amplios estratos de población que se encuentran en situación de pobreza y vulnerabilidad, así como a las personas que trabajan en actividades más expuestas a despidos y reducciones salariales y, en general, en condiciones de precariedad laboral”, indicaron desde el organismo.

La pobreza en América Latina crecería 4,4 puntos porcentuales (se sumarían 28,7 millones de personas) con respecto a 2019, por lo que alcanzaría a 214,7 millones de personas (el 34,7 por ciento de la población de la región). Entre ellos la pobreza extrema crecería 2,6 puntos porcentuales (15,9 millones de personas) y afectaría a 83,4 millones de personas. También habría "un fuerte deterioro de la posición de las personas que pertenecían a los estratos medios, aunque los impactos disminuyen a medida que se avanza en la escala social", por lo que "los estratos medios-bajos serían los más afectados".

 

 

De esta forma “se deterioraría la situación económica de un 15 por ciento de estas personas: 16,7 millones pasarían a pertenecer a estratos de bajos ingresos, pero aún afuera de la pobreza, en tanto que 2,5 millones quedarían en situación de pobreza, principalmente no extrema”. En los estratos intermedios la situación sería más leve, ya que solo el 11 por ciento de las personas pasarían a estratos inferiores (10,7 millones de personas), quedando en su mayoría en el estrato medio – bajo (9,1 millones).

Para contrarrestarlo, la CEPAL propuso “que los gobiernos garanticen transferencias monetarias temporales (entre tres meses y un año) para satisfacer necesidades básicas y sostener el consumo de los hogares, lo que será crucial para lograr una reactivación sólida y relativamente rápida". “El alcance de esas transferencias debe ser permanente, ir más allá de las personas en situación de pobreza y llegar a amplios estratos de la población muy vulnerables a caer en ella, como los estratos de ingresos bajos no pobres y los medios bajos", lo que permitiría "avanzar hacia un ingreso básico universal". "Es el momento de implementar políticas universales, redistributivas y solidarias con enfoque de derechos, para no dejar a nadie atrás", resaltaron.