Plataformas en tiempo de cuarentena
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07/05/2020

La utilización de plataformas virtuales requiere de contar con los recaudos previos antes de elegir una. Recomendaciones y peligros

Autor:
Redacción web

El aislamiento social, preventivo y obligatorio es el punto de inicio de una nueva normalidad, en el que las plataformas alcanzaron un lugar estratégico. Los trabajos, las reuniones y hasta las clases se llevan a cabo de manera virtual. En este contexto es importante tener en cuenta todos los recaudos antes de elegir el sistema por el cual comunicarse.

La magister en Propiedad Intelectual y presidenta de la Fundación Vía Libre, Beatriz Busaniche, afirmó en diálogo con ABC Universidad: “Tuvimos una transición abrupta por tener que estar en casa y mantener lo máximo posible una normalidad. Adoptamos tecnología de una forma improvisada sin hacer un análisis de cuáles son las necesidades que teníamos que cubrir y los impactos que iba a generar la incorporación”. “Siempre tenemos que analizarlo, pero aún más si la incorporación de tecnología es en la inserción al sistema educativo. Siempre que adoptemos una tecnología donde coercionamos al otro tenemos que ser más cuidadoso: no es una decisión individual, sino colectiva”.

La experta recordó que “las tecnologías son vectores de ideología y de un modelo de negocios”. “Muchas veces vemos tecnologías que son geniales, novedosas, eficientes, pero son gratuitas. Tenemos que preguntarnos cuál es el negocio y de esa respuesta depende el trámite y el trato que vamos a tener como usuario”. En ese sentido, recordó que Zoom fue una de las pocas empresas que cotizaban positivamente en los primeros momentos de la cuarentena a nivel mundial. Otras que se enriquecieron por la pandemia fueron eBay, Amazon y en Argentina, Mercado Libre.

Zoom es una plataforma pésima en término de desarrollo y seguridad. Nos brinda pocos reaseguros y de hecho, más allá de que lo veníamos advirtiendo, fue muy fácil dar de cuenta del porqué era inseguro. No puede ser usada en un entorno con niños, niñas y adolescentes”, advirtió. Pero además señaló: “Toma muchos datos de todas las aplicaciones que tenés en el teléfono o si la tenés en una computadora. Además estás perdiendo jurisdicción y estás habilitando que un país extranjero pueda estar controlando la conversación sin margen de pataleo. Como política pública es una pésima decisión”.

Busaniche recordó que en la Fundación Vía Libre utilizan Jitsi. Además indicó que desde la Secretaría de Innovación, dependiente de la Jefatura de Gabinete, montó en ARSAT una plataforma Jitsi para el área de salud y la administración pública en el marco de la pandemia. “Es software libre, está cifrada punto a punto y tiene ciertas condiciones de seguridad más que apropiada”, dijo.

En ese sentido aconsejó que “lo que hay que hacer siempre es identificar cuál es la necesidad que se debe cubrir y en función a eso buscar la plataforma más adecuada”. “Se ponen de moda plataformas que a veces no nos hace falta esa plataforma y muchas veces se necesita una reunión de audio y otras veces solo con texto”, mencionó y agregó: “En el sistema educativo hay que considerar la solución más simple y accesible, para que sea más inclusiva y segura que una plataforma de moda. No todo el mundo tiene las mismas condiciones de acceso a la tecnología y desde una conexión domiciliaria, sino teléfono”.

Por último la recomendación cuando se habilita un servicio es leer los términos de uso antes de aceptarlo. “Nada es seguro, seguro en Internet no existe. Seguridad es un concepto dinámico y pensarlo más como una política de mitigación de riesgos que como una política de seguridad. Eso da una falsa idea. Todos tienen vulnerabilidades y es una característica propia de los sistemas informáticos. En cuánto tardamos en detectarlas y cuánto tardamos en preparar, ahí está la diferencia”, remarcó.