El Conicet Contra el Hambre

02/03/2020

Un yogur creado hace más de una década para combatir las deficiencias nutricionales se distribuirá por todo el país en el marco del Plan Argentina Contra el Hambre

Yogurito tiene características benéficas para la salud.
Autor:
Redacción web

El gobierno nacional lanzó a fines del año pasado el Plan Argentina Contra el Hambre, el cual apunta a solucionar a corto plazo los problemas estructurales que impactan en la población, entre ellos la pobreza, los problemas nutricionales y la desocupación, entre otros.

En los detalles del dictamen, se menciona que rige la Emergencia Alimentaria Nacional, por lo que el Estado debe “garantizar, en forma permanente y de manera prioritaria, el derecho a la alimentación y a la seguridad alimentaria y nutricional de la población”. Es por eso que desde el ámbito científico ya empezaron a surgir aportes concretos. Uno de esos desarrollos, surgido del Centro de Referencia para Lactobacilos (Cerela, Conicet), se denomina Yogurito Escolar, un alimento probiótico con propiedades funcionales y benéficas que contribuye a mejorar la salud de niños en condiciones de vulnerabilidad. 

Este yogur, cuya funcionalidad benéfica se debe a la incorporación de la cepa probiótica Lactobacillus rhamnosus CRL1505 (PB1505), forma parte de una exitosa experiencia implementada desde el año 2008 por el Conicet y el Ministerio de Desarrollo Social de Tucumán a través de la Dirección de Políticas Alimentarias, gracias a un convenio firmado entre el Consejo y el Gobierno de la mencionada provincia. Vigente desde hace 11 años, Yogurito es un ejemplo de la tecnología como instrumento de transformación social, y constituye un paradigma nacional de interacción entre el Estado y los ámbitos productivo y de ciencia y tecnología, para mejorar la calidad de vida de sectores de la sociedad con necesidades básicas insatisfechas.

En diálogo con ABC Universidad, la investigadora del Cerela María Pía Taranto explicó sus beneficios: “Es un yogur como el que conocemos, pero que además de las propiedades nutritivas de este alimento, tiene incorporada una bacteria láctica probiótica que tiene la capacidad, una vez consumida, de aumentar las defensas naturales del consumidor a través de la estimulación de su sistema inmunológico. De manera que, quien lo consume está mejor preparado para defenderse de las enfermedades gastrointestinales como respiratorias”.

Vale señalar que estos beneficios contribuyen a la disminución de la morbilidad infantil por las enfermedades de mayor prevalencia en la infancia, situación agravada en poblaciones con necesidades básicas insatisfechas. Lo que se refleja, además, en una menor deserción escolar por estas causas.

Actualmente Yogurito es consumido por niños en edad escolar, particularmente del ciclo primario, como parte del desayuno o la merienda. Sólo en Tucumán, unos 300 mil alumnos que asisten a escuelas públicas de Capital y Gran San Miguel de Tucumán reciben el yogur probiótico tres veces por semana durante el período de clases.