20 años de Cosquín Rock

11/02/2020

En su vigésima edición, el Cosquín Rock demostró su potencia: un festival que supera cualquier ley de gravedad privativa de los géneros musicales

Autor:
Redacción web

¿Qué es el rock? Desde esta pregunta tan difícil de responder parece pretender pararse el festival que hace veinte años arrancó en la Plaza Próspero Molina, hoy con residencia en el Aeródromo de Santa María de Punilla. El crecimiento es visible: buena organización del espacio, coordinación temporal impecable, buenos planteos en las grillas, bien articuladas las bandas para que los públicos puedan hacer diferentes recorridos, shows largos para que los artistas desplieguen su arte, bien articulado el sistema de expendio de comidas y bebidas, buena cantidad de baños para los asistentes. En el debe quedará la falta de señal telefónica en el valle y la incorporación de sistemas digitales de compra de tickets para evitar tiempo perdido en colas. Desde Falso Vivo pudimos asistir y hacer nuestro recorrido festivalero, sujeto a la identidad musical del programa.

El sábado 8 de febrero, comenzamos con el show de Hilda Lizarazu en el escenario norte, el más importante en cuanto a dimensiones. Inmediatamente seguimos con Rosario Ortega en el escenario sur, el segundo más importante, enfrentado a varias hectáreas de distancia: "Aguante Cosquín rock, Cosquín trap, Cosquín pop, Cosquín soul y todo eso" dijo las cantante, visibilizando por primera vez la diversidad de géneros musicales que traía esta edición. Luego tocó la banda Kchiporros de Paraguay con influencias de cumbia y ska, más tarde Sara Hebe hizo lo propio arengando el primer pogo del festival en el escenario sur. Siguieron los Bándalos Chinos con un show muy fresco, con invitación al baile constante y exageradamente disfrutable. Tenemos aquí una demostración de variedad en cuanto a géneros (rock, pop, disco, ska, cumbia, rap) y de inclusión de artistas mujeres en los escenarios más importantes. Punto a favor.

Bajo una temperatura ideal, con un cielo muy nuboso que amenazaba con leves lloviznas, el festival se preparó para el gran evento: la vuelta de Divididos después de 15 años de ausencia. Potencia absoluta, demostrando que están vigentes y son, efectivamente, la aplanadora del rock, hicieron sonar todas sus grandes canciones icónicas sumando varios covers de Sumo. Mollo se mostró muy relajado y suelto, se permitió emocionarse por el recuerdo de su padre, agradeció el aguante del público y antes de tocar la chacarera Huelga de amores mandó sus fuerzas para Evo Morales  "no me importa si coinciden o no con mi opinión, mando mis fuerzas a un hombre q ama tanto a su tierra". Cerraron con cruda Chang y Nex week, haciendo vibrar a las sierras por más de una hora y cuarenta minutos.

La suplencia de Charly García, es decir, la banda de Charly con cantantes invitados, resultó ser un momento muy divertido con muchas sorpresas. Subieron al escenario Nito Mestre, Ulises Bueno, Bandalos Chinos, Louta, Hilda Lizarazu, Airbag, Mollo, Celeste Carballo, Nathy Peluso, León Gieco, Los auténticos decadentes, Fer Ruiz Díaz y Andrés Ciro. León fue quien tuvo la astucia de aclarar "Esto no es un homenaje, es una suplencia". Para el cierre subieron todos los artistas y cantaron Inconsciente colectivo. Un cierre un poco triste, la verdad.

Ca7riel y Paco Amroso tuvieron su prueba de fuego en el escenario Sur. En el Norte sonaba Skay Beilinson y luego de la primera canción, Paco nos lo hizo saber "Allá está sonando Skay, ¡aguante el rock!". Fue un show plagado de sus hits con la intensidad que se esperaba. Más tarde El mató a un policía motorizado demostró lo que ya se sabe: una banda consagrada que marcó la historia del rock abriendo las puertas del indie actual. Ellos tienen todo lo que pidas: tienen hits, tienen ambiente, tienen carisma, tienen dulzura, tienen pogo, tienen fans, suenan fantástico. Inmediatamente después del cierre comenzó a llover como nunca antes en la jornada, el reloj daba 1:30 AM del domingo y hubo que resguardarse de la lluvia mientras Louta instalaba sus típicos girasoles y cámaras de vigilancia en el escenario. La lluvia mágicamente cortó, y Jaime James salió al escenario con la intensidad que lo caracteriza. El artista viene rompiendo la estructura de sus shows hace unos meses. Se lo vio suelto y cómodo para cerrar el escenario sur. Tiene un dominio escénico impecable.

Más tarde volvió la lluvia. Los auténticos decadentes cerraron el primer día del festival en el escenario norte con una presentación a la altura. "Hace 33 años que estamos juntos" dijo Cucho, pero la edad no fue un problema para aguantar hasta las 3:30 AM del domingo bajo la lluvia, haciendo bailar a todos, todas y todes.

Llovió toda la madrugada del domingo 9 de febrero hasta las 15 hs, algo de barro en el predio terminó de liquidar algunas zapatillas de los asistentes.

En el escenario Norte, después de Los gardelitos (que hicieron una defensa de todos los géneros musicales y del cupo femenino presente en el festival, invitando a la trapera Cazzu), se esperaba la presentación de Wos. Era una prueba de fuego para esta nueva estrella de la música, quizás la presentación más atractiva de la tarde. El rapero subió al escenario con mucha actitud, saltando y demostrando que tiene con qué llenar un espacio tan imponente en el Cosquín Rock. Muchísimos niños y niñas llorando, desbordados y desbordadas de emoción por ver a su ídolo. Las típicas banderas festivales que se habían guardado, lentamente volvieron a aparecer demostrando aprobación de lo que estaba ocurriendo. En su freestyle, wosito dijo "acá lo que importa en la música argentina", despertando la ovación de todo el público. Creemos que varios de los asistentes que no lo escuchaban, lo sumaron en su lista de reproducciones desde ese momento.

Falso vivo debía instalarse en la Carpa PopArt y fue lo que hicimos. Por ahí pasaba mucho de la música que constantemente suena en nuestro programa. Después de La femme d'Argent y Barco, llegó Indios para hacer vibrar a propies y extrañes con su invitación a todo y con todes. Conociendo Rusia hizo lo propio con sus grandes letras y un muy buen sonido. Todo se enlaza con el show de Babasónicos en el escenario sur, ese día tomado mayormente por el trap. En un escenario diseñado con la técnica exclusiva para Babasónicos, un Dargelos gaucho ejecutivo con corona de plumas subió a escena. Los babas dieron todo lo que se espera de ellos con algunos clásicos y varias canciones de su último disco.

Mención especial para Molotov. Los mexicanos presentaron "el desconecte", el show acústico de MTV. Fueron la única banda con espacio propio y con doble presentación, una cada día. Excelente decisión de la producción hacerlo en una carpa con espacio exclusivo para disfrutar de ese espectáculo que no salió de gira, una oportunidad única.

En el escenario sur, luego de Babasónicos, siguieron dos nombres fuertes del trap: Cazzu y Duki. En primer lugar Cazzu desplegó escenografía y varias bailarinas que la acompañaron. "No importa si te gusta el regueton, el trap, la cumbia, acá todo es música" fue lo primero que dijo la joven artista. Con una dj de fondo, y por momentos algunos guitarristas, revivió todos sus hits. Más tarde el Duki se presentó con mucho menos despliegue escénico: él, una segunda voz que lo acompaña y un dj. Un show con poco para ver en escena y con algo más para escuchar. Lo más importante de su presentación fue el cierre con Cazzu y Ysy A, haciendo "Tumbando el club", un himno del trap.

De alguna manera la movida trapera tiene que generar recursos para que sus shows puedan tener algo más en el escenario. Trabajar toda la música solamente con pistas y la voz con auto-tune, sin una puesta escénica fuerte, no termina de completar un producto artístico o musical. Tampoco hay unidad conceptual en los shows, se presentan como una seguidilla de hits que no se pueden amalgamar. El género es nuevo y ya está en los escenarios más importantes del país, en los meses que siguen demostrará si llegó para quedarse o si será una moda de algunos años.

El Cosquín Rock, en su edición número 20, estuvo a la altura de lo esperado. Se notó el crecimiento del festival, incluyendo a todo lo nuevo que va pasando en el mundo de la música nacional. Podemos afirmar que el Cosquín Rock ya supero a las bandas que lo componen. El festival es el evento más importante, en sí mismo, es él quien convoca a vivir su experiencia. Queda demostrado en un pequeño detalle: al comienzo los afiches, remeras, merchandising del festival traía la grilla con diferentes tamaños en las tipografías dependiendo la banda, es decir, había una diferenciación de artistas dependiendo su supuesta convocatoria. Hoy, eso ha desaparecido. Es el festival en sí mismo quien convoca, la propuesta es: vení a vivir la experiencia Cosquín Rock, Pop, Trap, Soul, Rap, etc.

 

 

Por Gabriel Bisang y Gabriel Levin