La era Evo Morales en números

12/11/2019

Un golpe de Estado acabó con el gobierno más exitoso de Bolivia. Una gestión que redujo desigualdades, bajó en 25 puntos la pobreza y tuvo el crecimiento de PBI más alto de la región

Autor:
Alejandro Arnoletti

Un golpe de Estado derrocó a Evo Morales. A través de esta vía violenta culmina el gobierno boliviano más exitoso de la historia. El líder del MAS finalizaba su mandato en 2020, pero las fuerzas armadas, la policía, agentes externos y sectores civiles lo impidieron. A partir de ahora se abre un escenario de incertidumbre en el país vecino.

Evo Morales se transformó en el primer presidente indígena en gobernar Bolivia. Llegó a la presidencia con el 53 por ciento de los votos y con una ventaja del 25 por ciento sobre su más cercano seguidor, Jorge Quiroga. Durante sus 13 años de presidencia transformó a su país en el de mayor crecimiento de la región.

Según datos del Centro de Economía Política Argentina en base al Instituto Nacional de Estadísticas de Bolivia, el país tuvo un crecimiento sostenido a lo largo de toda la gestión de Evo Morales. En todo el proceso tuvo una suba promedio del 4,6 por ciento anual.

El Fondo Monetario Internacional también presentó estadísticas favorables para la gestión de Morales. Según datos del organismos para este año Bolivia iba a tener el mayor crecimiento de su PBI en comparación al resto de América (salvo Venezuela y América Central). La suba sería del 3,9 por ciento; 1,5 punto más que Estados Unidos, 3 más que Brasil y 3,5 más que Bolivia. Argentina va a caer 3,1 por ciento este año.

Otro factor pasa por la desocupación. Según el INE boliviano, al final de 2018 se encontraba en solamente un 4,3 por ciento. Éste es el segundo valor más bajo desde 2015 y viene en descenso desde el 5,8 por ciento presentado a comienzos del año pasado.

Para el FMI la tasa de desempleo caería aún más en 2019, ubicándose en un 4 por ciento. De esta forma se constituiría en el país con menor desempleo de Sudamérica y el tercero a nivel continental. Los dos países con mejores indicadores serían México y Estados Unidos. Argentina se encuentra en el otro extremo, siendo el segundo peor detrás de Brasil.

La inflación es otro motivo de envidia para Argentina. La suba de los precios prevista para 2019 es de apenas el 1,7 por ciento. Viene en declive desde el 5,8 por ciento registrado en 2014. En nuestro país la inflación de 2018 fue del 47,6 por ciento y ya lleva un 37,7 por ciento en 2019 cuando resta conocer los datos de octubre, noviembre y diciembre.

Todo esto permite demostrar el éxito económico de Evo Morales: lograr el ascenso social de los sectores más postergados de Bolivia. Al momento de la asunción la pobreza alcanzaba al 59,9 por ciento de los bolivianos. Al finalizar el 2018 se redujo en 25,3 puntos y llegó al 34,6 por ciento.

El Índice de Gini, elaborado por el Banco Mundial, es un coeficiente que se encuentra entre 0 y 1 donde 0 corresponde a la perfecta igualdad y 1, a una perfecta desigualdad. Evo Morales llegó a la presidencia con un índice de 0,585 y en 2017 alcanzaba el 0,440. Es decir que la desigualdad se redujo un 25 por ciento. En tanto que el poder adquisitivo del 10 por ciento más pobre creció un 237 por ciento entre esos años.