Estudian enfermedades olvidadas

07/11/2019

Investigadores de la UNR integran una red global para analizar enfermedades relacionadas a la pobreza y descubrir mejores tratamientos

Julia Cricco y su equipo del IBR.
Autor:
Redacción web

El mal de chagas y la leishmaniasis son enfermedades desatendidas. El ciclo del olvido empieza cuando estas afecciones no son diagnosticadas por los médicos. Al no haber diagnóstico, no se pide el tratamiento a los gobiernos quienes tampoco lo solicitan a las farmacéuticas. Al no haber demanda, no hay investigación de nuevas fórmulas o medicamentos más eficaces. Y así se perpetúan el olvido y la desatención.

Teniendo en cuenta que estas enfermedades afectan a un porcentaje de la población, el año pasado un grupo de científicos de India, Pakistán, Reino Unido, Brasil, Uruguay y Argentina crearon una Red global para ocuparse de estos males. Forman parte de la misma los investigadores del Conicet Guillermo Labadie y Julia Cricco que trabajan en el Instituto de Química Rosario y en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario, respectivamente.

Junto a especialistas de más de 40 laboratorios abordan estas patologías desde su conocimiento y experiencia particular con el objetivo de formar científicos en un ambiente interdisciplinario y de cooperación internacional, vincularse con el sector productivo y constituirse en una plataforma de financiamiento. Lo que se busca es mejorar las terapias y que sean accesibles, dado que estas enfermedades afectan a una población de bajos recursos que quizás no tiene posibilidades de ir a un centro de salud.

 

Red de investigadores

Dentro de la Red hay investigadores que se ocupan de la biología de los parásitos y hay inmunólogos que se centran en la biología estructural de una proteína o enzima que puede ser blanco para elaborar un medicamento. Guillermo Labadié trabaja en el desarrollo de fármacos tanto para chagas como para lechmaniasis. Y Julia Cricco estudia el parásito que causa la enfermedad de chagas, cómo vive, sobrevive y se relaciona con el hospedador.

Concretamente investiga cómo el parásito adquiere un metabolito llamado “emo”. Si bien el parasito no lo fabrica, lo necesita como un compuesto esencial y si no lo toma del hospedador cuando está en el ser humano o en la vinchuca, muere.

Cabe destacar que para estas patologías olvidadas hay medicamentos, pero estos fueron elaborados hace tiempo y no son todo lo bueno que deberían ser. Se trata de fármacos desarrollados en un momento y luego los estudios de los mismos no continuaron, por eso se habla de “desatención”.