Los candidatos vuelven a ¿debatir?

18/10/2019

Los seis candidatos a presidente se verán las caras nuevamente este domingo. ¿Es efectivamente un debate? ¿Influye en el electorado? 

Foto: Argentina Debate
Autor:
Alejandro Arnoletti

Para el diccionario de la Real Academia Española el término debate significa “controversia” y este, “discusión de opiniones contrapuestas entre dos o más personas”. Si algo no ocurrió en el debate del pasado domingo fue justamente eso.

Los seis candidatos a presidente de la Nación participaron el pasado domingo del debate desarrollado en la Universidad Nacional del Litoral. Es el primero de los dos que se llevarán a cabo antes de las Elecciones Generales del 27 de octubre. Este domingo será el segundo y tendrá como sede la Universidad de Buenos Aires. Puede llegar a haber tercer debate, si es que se requiere de una segunda vuelta electoral.

La modalidad tuvo fuertes críticas por lo estructurada de la misma, por la falta de reales discusiones entre los contendientes y por la carencia de rigurosidad de algunos de ellos, entre otras cuestiones. Del mismo modo las encuestas marcan que es muy baja la influencia a la hora de determinar el voto, por lo cual no hay un correlato entre las expectativas que genera y su efectividad.

¿Sirven o no? ¿Cuánto influye a la hora de votar? ¿Los votantes pueden cambiar su predilección por un debate? Estas son algunas de las preguntas que responde Oscar Madoery. Doctor en Ciencias Sociales, es actualmente el director de la Escuela de Ciencia Política de la Universidad Nacional de Rosario.

 

 


¿Qué balance hace del debate del domingo pasado?

Me parece que es una modalidad de debate bastante pobre en su interacción porque en realidad hay exposiciones de los candidatos, algunos segundos para ampliar o refutar pero no hay una interacción entre ellos. Eso ya desluce un poco la idea de un debate. Dicho esto, me parece que cada uno de los candidatos lo utilizó para enfatizar algunas cosas, mostrar algunas fortalezas, cuestionar o impugnar las posturas de otros candidatos. Es lo conocido en estos casos y me parece que podría ser más potente con otros mecanismos. Por ejemplo que implique efectivamente una polémica, una interacción mayor con diálogos o disputas verbales y que signifique un ida y vuelta mayor.

 

¿Pueden determinar un cambio de voto en el electorado?

Creo que efectivamente un alto porcentaje de la población define su voto por otras cuestiones, no por un debate. Ojo, hay personas que deciden en función de ello pero tengo la sospecha de que hubo una expresión de voluntades en las PASO y no creo que el debate modifique sustancialmente el panorama.

 

¿Qué se puede esperar para el segundo debate?

Esperaría un poco más de firmeza, aunque no todos actuaron por igual el domingo pasado. Algunos lo hicieron notablemente definiendo posiciones y cuestionando abiertamente. Hay una centralidad entre el candidato del Frente de Todos y el de Juntos por el Cambio y a mi humilde entender hubo una ventaja del candidato opositor porque desactivó alguna de las posturas del presidente y a su vez porque propuso algunos ejes de lo que sería su gestión en el caso de ser elegido. En los otros cuatro candidatos hubo desempeños diversos. Me parece que algunos aprovecharon mejor para mostrarse y decir con más firmeza su posición, como fue el caso de Espert. Y otros como Lavagna, donde uno podía haber esperado un poco más, me pareció pálida su presentación. Son opiniones.

 

MIRÁ EL SEGUNDO DEBATE PRESIDENCIAL

 

¿Cree que en otras sociedades más acostumbradas como Estados Unidos sí puede haber otra recepción en el electorado?

A lo mejor puede tenerlo porque hay dos fuerzas políticas históricas que cotejan y en un debate pueden presentar de manera más enfática algunos temas que pueden hacer corregir el voto de la ciudadanía. Incluso puede ocurrir en algún otro momento en nuestro país. Me da la sensación de que hay una base importante que tiene que ver con otras razones y no con el plano discursivo. Tienen que ver en el plano de las materialidades y las realidades. No creo que alguien sumido en la pobreza o que padezca un problema de trabajo, incertidumbre salarial o empresarial un debate le pueda hacer cambiar su opinión. Están más aferradas a otros tipos de cosas y tiene que ver con las realidades de la sociedad.

 

Siempre se habla de que el debate Kennedy - Nixon fue determinante para esa elección. ¿El de Macri - Scioli puede ser un ejemplo local?

Puede ser que en el caso de Macri y Scioli haya habido un porcentaje por ser una elección tan pareja, que se termina definiendo por 1,5 punto. Justamente por eso en el caso actual con el resultado de las PASO y lo que se está viendo no creo que el debate modifique mucho y más aún con un debate que no lo es. Aparte no hay un parámetro fijo desde dónde se discute. Cuesta mucho entender que uno de los candidatos, que es el que ejerce la presidencia, diga algunas cosas como las que dijo.

 

 

Considerando que esto no fue debate, ¿qué opina de algunos formatos televisivos como “Intratables”?

Eso es ruido directamente. No hay nada claro ahí. Cada uno tira una idea, lo dice, levanta la voz, interrumpe el argumento del otro. Hay mucha pobreza mediática en las propuestas y formatos para debatir ideas. No estaría en los medios de comunicación un escenario adecuado para debatir ideas, en un país que está necesitando decir algunas cosas con claridad y en lo posible partir de una base más seria de qué es lo que estamos discutiendo. Daría la sensación de que tanto en un formato “Intratables” como en esto cada uno dice lo que se le canta y no rinde cuentas de eso. Hay un problema serio, que creo que es institucional y de la democracia; no se puede ir a un debate diciendo lo que a uno se le ocurra. Hay una responsabilidad de los candidatos y de los medios de comunicación de establecer unos parámetros más serios para este tipo de cosas. La ciudadanía lo va a terminar viendo como un espectáculo pobre y tengo mucho temor que se termine convirtiendo en un grotesco como ofrece la televisión. Vos me decías que el debate Macri – Scioli pudo haberlo ganado Macri e influido para ser presidente, pero no lo pudo cumplir en su gestión y dar cuenta de nada de lo que planteó en ese debate. ¿Ahora hacemos otro debate y no nos damos cuenta de eso? Me parece que debiéramos pensar en mecanismos donde un candidato se haga cargo de lo que dijo.

 

Es lo que más o menos intentó hacer Alberto Fernández con la presencia de Daniel Scioli… 

Es lo que intenta llevar Fernández pero Macri nuevamente dijo cosas que no se corresponden con la realidad. Entonces es muy difícil llamar a esto debate.

 

 

Hasta el CONICET salió a responderle

No puede decir que se ha preocupado por la educación o la salud. Como integrante del sistema educativo sentí una ofensa y los colegas del CONICET lo han salido a manifestar. Y si distintos sectores de la población sienten eso de los debates o de algunos de los candidatos corremos riesgo de que se transforme en un grotesco.