Miranda Johansen, acordes heredados

11/09/2019

La hija del emblemático cantautor Kevin Johansen presentó su primer trabajo discográfico, Fata Morgana

Miranda Johansen busca su identidad.
Autor:
Redacción web

En el marco de la presentación que hará este sábado en Fauna, Tucumán 1016, la hija de Kevin Johansen y la bailarina Mariana León, Miranda Johansen, conversó con Falso Vivo sobre su debut, la herencia familiar, y su primer trabajo discográfico, Fata Morgana.

Miranda nació el 19 de julio de 1997 en Nueva York. En el año 2001 se mudó junto con sus padres a la ciudad de Buenos Aires. Con una madre bailarina y un padre músico, creció en un entorno donde la música y el baile ocuparon un lugar predominante.

Estudió cine durante un tiempo hasta que decidió volcarse a su propio proyecto. “La música en mi vida siempre fue como un juguete. No sé por qué no me incentivaron. Me encantaría tocar increíble un instrumento o ser una bailarina profesional”.

 

 

Según contó, Fata Morgana surgió a partir de un encuentro familiar inesperado. Revisando su biblioteca, Miranda encontró un libro de poemas escrito por su abuela Koala Clavet. El hallazgo le despertó el interés por escribir, talento que se sumaría a los musicales ya explorados. “Es el intento de descubrir historias pasadas, una búsqueda eterna de identidad. Cargado de afecto, de ciertas influencias de una herencia familiar”.

El disco fue grabado a la par de su amigo y productor Lautaro Rico Gómez, quien además toca el bajo. La banda se completa con Ignacio Álvarez (batería), Iván Cetkovich (guitarra) y Paco Leiva (guitarra y piano), y para el álbum se rodeó de invitados: Javier Casalla (violín), María Wolff (teclados), Laura Vázquez (piano) y Chita (voz invitada en “De azul celeste”).