Alquileres: se sextuplicó la morosidad

06/09/2019

Como efecto de la crisis aumentó la morosidad en los contratos de alquiler. A pesar de los reclamos, el Estado no atiende una problemática cada vez mayor

Autor:
Alejandro Arnoletti

La dificultad de los inquilinos para poder abonar el alquiler cada vez es más notoria. La morosidad en los contratos es alarmante y crece la cantidad de casos de rescisiones por no poder afrontarlos. Rosario lejos está de ser la excepción en la Argentina y hay contratos que aumentan hasta un 50 por ciento de un año a otro. Esto motiva que seis de cada cien no estén pudiendo pagar el alquiler, sextuplicándose así el porcentaje

Esta imposibilidad no solo se ve manifestada por la ruptura de contratos sino también por otros fenómenos. El número de familias que se desplazan en la ciudad hacia la periferia para abaratar costos no es una sorpresa. Tampoco jóvenes que vuelven a la casa de sus padres porque no se pueden hacer cargo del alquiler. O estudiantes que directamente deciden volver a sus pueblos o ciudades y dejan las carreras universitarias.

Para conocer en detalle la problemática, el portal de Radio UNR entrevistó a Ariel D’Orazio. El referente de la Concejalía Popular es también coordinador del Consejo Asesor de Vivienda en la Oficina al Consumidor.

 

¿Cuál es la situación de los inquilinos en Rosario?

La situación hoy es muy compleja. Se viene observando desde hace algunos años y se ha sextuplicado el índice de morosidad en los contratos de alquiler. Hoy seis de cada cien no están pudiendo pagar el alquiler, cuando antes era del orden el 1 por ciento. Hay mucha gente que está con el problema de que paga tarde, de que se atrasa, de que tiene problema con los impuestos, con las expensas o que directamente cuando está el cambio de valor pactado en el primer año no lo puede pagar y decide rescindir el contrato por no poder hacer frente. Hay una situación también de que se siguen firmando contratos con incrementos que no bajan del 35 por ciento y que se estipulan aumentos semestrales que en realidad en vez de aumentar del primero al último un 30 o 35 por ciento, aumentan por encima del 50% de un año al otro. Esto es producto de que cuando uno aplica una indexación semestral es muy distinto a una indexación anual como estábamos acostumbrados. No lo defendemos, entendemos que tiene que haber un índice que establezca el incremento, que tiene que ser anual y que la referencia debe ser el salario porque es la principal herramienta del inquilino para pagar el alquiler. Con la disparada del dólar y la lamentable situación que nos toca vivir en cuanto a que el ladrillo está atado al dólar, se intenta trasladar la devaluación al alquiler, cuando el salario sigue deprimido y cada vez está más atrás en torno al alquiler.

 

¿Qué porcentaje de un sueldo promedio se destina al pago del alquiler?

El promedio es del 50 por ciento pero solamente el alquiler. Después quedan los gastos como las expensas, los impuestos. Básicamente se va un 75 por ciento del salario al gasto de una vivienda alquilada.

 

¿Esto corre tanto para departamentos como casas?

Prácticamente las mediciones con las casas no existen, cada vez hay menos y son pocos los que tienen esa posibilidad. Las casas son un poco más caras pero tienen la ventaja de que no se pagan las expensas mensuales. Los impuestos son más elevados así que más o menos se compensan y es muy difícil conseguir salvo en los barrios. Allí los valores son más bajos que lo que se pagan en el micro o macrocentro.

 

Uno de los fenómenos que se producía era el del traslado de sectores de la ciudad para abaratar costos. ¿Esto continúa?

Sí se incrementó la necesidad de trasladarse a la periferia para abaratar los costos del alquiler porque todo baja: el valor del alquiler, los impuestos. Hay un incremento de la situación como también la pérdida de la autonomía en muchos jóvenes, que deciden volver a la casa de los padres para no tener que costear el alquiler y compartir los gastos con la familia. También hay muchos casos de chicos que dejan las carreras universitarias porque es insostenible firmar un nuevo contrato. Esas situaciones se ven cada vez más a menudo. El porcentaje de consultas no solo de inquilinos sino también de garantes se ha duplicado en relación al año anterior.

 

¿Qué porcentaje de contratos no son renovados?

El dato que tenemos es que uno de cada tres no puede renovar el contrato.

 

Desde la Federación promueven la Encuesta Nacional de Inquilinos, ¿se viene una nueva?

Es una decisión que estamos teniendo en el ámbito nacional y tenemos pensadas algunas medidas para proponer a los candidatos. En el caso de Alberto Fernández le pedimos que en la creación del Ministerio de la Vivienda que prometió, incorpore una secretaría vinculada al alquiler. También le pedimos al gobierno actual que congele los alquileres por decreto hasta fin de año porque el desfasaje que hay en torno al valor de la vivienda en los meses junio – julio en relación al de agosto producto de la devaluación es muy importante y ha golpeado muchísimo a los 8 millones de inquilinos. Hasta que haya una nueva ley o que se estabilice el dólar entendemos que es prioritario declarar la emergencia habitacional y congelar el valor de los alquileres

 

¿Obtuvieron respuestas?

Lamentablemente no. La respuesta es que se van aumentar pero no han avanzado en nada en beneficio de los inquilinos. No hemos lanzado la encuesta que hacemos en agosto porque todas las provincias estamos tratando de paliar una situación que es cada vez más grande. Hubo una reunión con Ivan Kerr post PASO, se le llevó una batería de propuestas pero lamentablemente nada. Absolutamente nada.