Concierto, honor y distinción junto al pianista Javier Clavere

06/09/2019

Este sábado 7 de septiembre a las 19 y con ingreso libre y gratuito

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Autor:
Héctor Manzur

Este sábado 7 de septiembre a las 19h y con ingreso libre y gratuito será momento de recibir en su ciudad natal, al distinguidísimo pianista Javier Clavere, proveniente de Estados Unidos. Habrá concierto y se lo declarará artista distinguido de nuestra ciudad. Por Héctor Mansur

Tuvimos la suerte y placer de comunicarnos previamente con Javier desde su residencia en Berea City, Kentucky, quien nos adelantó en esta entrevista, como fueron sus comienzos, logros, principales estudios, profesores, como así también secretos y detalles de cómo será su encuentro y concierto en el Espacio Cultural Universitario.

¿Qué te motivo elegir el piano, a qué edad comenzaste con el instrumento, donde estudiaste y quienes fueron tus principales profesores?

Comencé mi relación con el piano la semana anterior a empezar mi etapa de jardín de infantes. Siempre quise tocarlo, y tuve la suerte de tener tres maravillosas profesoras en mis comienzos, tales como: María Esther Navailles, Nora Casa, y Nora Álvarez.

Ellas fueron una bendición en mi vida, ya que basaron su enseñanza con mi interés y no el de ellas, además fueron madres, amigas, y por sobre todo siempre creyeron en mis sueños, cual locos o mágicos fueran, sin tener dudas en que yo iba a alcanzar mis metas.

“Es muy importante tener gente que lo anime a uno, te apoyen y lo demuestren con cariño, y para mi este fue el motivo más importante de mi éxito”.

Después me embarque en una carrera de estudio con gente muy increíble, como el maestro Roberto Caamaño en Buenos Aires, el Dr. Paul Pollei en Salt Lake City, el compositor Seymour Bernstein en Nueva York, Elizabeth y Eugene Pridonoff, culminando con James Tocco, oriundo de Detroit City. Todos ellos con fama internacional y reconocidos por sus logros pedagógicos, sin embargo, fue el impulso y convencimiento de María Esther y “Las Noras” en que yo podría lograr mis sueños.

Tuve la suerte de ser becado en la Universidad de Brigham Young, y en el famoso conservatorio de la Universidad de Cincinnati, una de las mejores escuelas del mundo. Allí empecé mi camino, conocí a gente que me introduzco en el mundo de la filosofía y semiótica, y paralelamente en el desarrollo de la teoría e ingeniería de sonido. Obtuve una maestría en teoría, semiótica, música sacra, y un doctorado en piano y música de cámara.

¿Con que repertorio, obras, autores, época nos encontraremos este sábado en el ECU?

El repertorio del sábado será muy íntimo. Cada obra representa una o varias personas que fueron ejes en mi vida y desarrollo. Mi familia en Rosario, quien ha sufrido mi exilio voluntario sin dudas ha pagado el precio más caro, además de la gente que me ayudo a encontrar mi camino. Un ejemplo se verá en la variación de Chopin, “Souvenir de Paganini” sobre el tema popular “Carnaval de Venecia”, para piano en La mayor (1829), dedicada a una de mis benefactoras y ángel, llamada Venice Springmeyer, quien hizo posible que yo fuera a los Estados Unidos. Yo ejecuté dicha obra para su funeral como conmemoración  y agradecimiento, y como se podrán imaginar es una composición que tiene una carga emocional muy grande para mí, ya que a Venice le encantaba escuchar esta obra cada vez que yo la ejecutaba, y no la he tocado más desde que fue su servicio de conmemoración.

Cada obra de este programa ha sido elegida minuciosamente, para retribuir y regalar a todos mis amigos, familia, y público en general pedacitos de mi historia impresos en estas composiciones. Se escuchará desde Mozart, quien ha sido mi compañero por muchos años, a tal punto que ejecute todas sus obras para piano (sonatas, rondós & fantasías) en tres conciertos seguidos en un fin de semana, también Guastavino y Ginastera, que siempre me recuerdan a mis tierras y  lugar de origen, como así también Chopin y Schubert, quienes me han abierto el camino, más una sorpresa para el final.

¿Conocer tus emociones, cosquilleo de volver a tu ciudad, tocar en la misma y ser declarado artista distinguido?

Este concierto en particular va a ser muy emocional, como dije anteriormente, no es un concierto normal, sino que cada obra me recuerda y trae a mi consciencia la presencia de gente muy querida que algunos, ya se han marchado, otros están lejos, y otros siguen en mi vida. Volver a Rosario a tocar es muy emocionante, y además me crea un sentimiento de humildad. Tanta gente ha hecho cosas increíbles, tanto talento ha salido de Rosario, y si bien me enorgullece el poder decir en el mundo que soy de Rosario, que nací en Argentina, también está siempre el sentimiento de tristeza de saber que para poder alcanzar las posibilidades en el exterior, uno tiene que dejar lo que ama.

Es una decisión muy fuerte, que de joven uno la toma más descaradamente, pero que a medida que pasan los años empezas a valorar lo que dejaste por una posibilidad de futuro. La posibilidad de tocar, que gracias a la Decana Marta Varela, se ha hecho una realidad, y a las dos admiradoras María Fernanda Sánchez, y la concejala y autora del decreto María Fernanda Gigliani, quienes me permiten compartir momentos muy íntimos con mi música en la ciudad que me ha dado mis comienzos.

Es una reunión después de muchos años, en la cual el poder estar es suficiente, y me llena de emoción. Este concierto es para mí, la posibilidad de poder “volver y agradecer a todos por el sacrificio de verme ir”, y el agradecimiento por creer en mi a la distancia.

Saber tu actualidad en Berea College, Estados Unidos y tus planes musicales a corto plazo...

En Berea College, soy jefe de departamento de música, jefe del concilio ejecutivo, enseño clases de teoría, semiótica, estudios Foucautianos, y una clase en investigación científica. A corto plazo tengo previsto poder tocar los dos libros de los preludios y fugas de Bach el año entrante, y a su vez soy el creador del programa de música electrónica y producción musical, donde mis alumnos se preparan para producir música.

Estoy en estos momentos desarrollándome en el área de evaluación en el ámbito Universitario, y su aplicación en diversidad e inclusión. Hay cambios muy profundos en el sistema educativo mundial, y por ende emprendí el estudio e investigación de diversidad para poder ayudar en este periodo de transición. También fui distinguido en el Diversity Scholars Network de la Universidad de Michigan, donde mis investigaciones en el área de diversidad se han difundido nacionalmente.

¿Qué es la semiótica, como te relacionaste con ella y como la aplicas a la música?

La semiótica es el estudio interdisciplinario del significado, basado en la metodología del pragmatismo y la lógica, por tal motivo es la ciencia que estudia el significado, la forma en que el significado se crea, y en particular, cómo funcionan las señales que consumimos como humanos.

Me relacione en el año 2005, cuando tome un seminario de Semiótica, y desde ese momento me enamore de esta disciplina, y como toda actividad filosófica, me ha acaparado por completo. Gracias a la semiótica, yo he podido entrar en varias disciplinas y relacionarme intelectualmente. Mi ídolo es Umberto Eco, el cual  era capaz de crear tratados y teorías en cualquier área de estudio, convirtiéndose en un erudito instantáneo.

Desde mi primera participación como alumno en el 2007, hoy me encuentro como director ejecutivo de la Sociedad de Semiótica de los Estados Unidos, y represento a los Estados Unidos en la “Asociación Internacional de Estudios de Semiótica”. La semiótica ha abierto campos de estudios inmensos en los últimos 30 años en el área de teoría y musicología, a tal punto que hoy en día las disciplinas están cada vez más cercanas  gracias a la innata interdisciplinaridad que ofrece la semiótica.

En estos momentos estoy preparando una teoría de análisis más allá del mutimodalismo, y tengo el honor de ser orador principal en el encuentro internacional de Pragmatismo de la Universidad Católica de Sao Paolo, donde en noviembre próximo voy a presentar mi teoría que será impresa en el jornal de filosofía y pragmatismo cognitivo, perteneciente al Centro de estudios de pragmatismo y filosofía de la Universidad Católica Pontífice de Sao Paulo.

“En la música la semiótica abre pasos y posibilidades de entendimiento que son posibles en el ramo de la significación, y sin dudas aporta un lente más en el continuo viaje de la realización musical”.