"Las fábricas producen al 50%"

06/07/2019

El sector maderero afronta un presente difícil con problemas de demanda, producción, ventas y financiamiento. La crisis se prolonga en el tiempo 

Foto: Uno
Autor:
Alejandro Arnoletti

Representantes de cámaras de industrias madereras se reunieron en Posadas para analizar la situación de cada una de ellas en este primer semestre del 2019 y determinar pasos a seguir en conjunto. Allí confluyeron empresarios de distintos puntos del país, quienes expusieron su día a día. Este congreso fue organizado por la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) y es el primero de los dos que se llevarán a cabo en 2019. El restante será en Buenos Aires cerca de fin de año.

El sector es uno de los más castigados por la situación económica actual desde hace unos años. Desde FAIMA calcularon una caída de la producción del 17,9 por ciento en el primer cuatrimestre, en comparación con el mismo período del año pasado. Pero el 2018 tuvo una retracción del 11,5 por ciento frente a 2017. La problemática se acentuó en los últimos meses a tal punto que diciembre tuvo un derrumbe interanual del 37,5 por ciento.

Otros datos tampoco muestran una situación distinta. Según el informe de la producción industrial PyME publicad por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la caída del rubro "Producto de madera y muebles" registró una merma del 20,4 por ciento en mayo frente a igual mes de 2018. En tanto que para el INDEC el sector"Muebles y colchones" tuvo una caída en mayo del 28,8 por ciento interanual y acumula una caída del 20,4 por ciento interanual en los primeros 5 meses del año.

El presente no dista en mucho del panorama a final de 2018. Se estima que las fábricas están trabajando entre un 40 y un 50 por ciento de la capacidad productiva, retroalimentándose con la demanda y las ventas. Algunas empresas han tenido que cerrar como consecuencia de la situación. Uno de los asistentes al congreso de FAIMA fue el presidente de la Cámara de la Industria Maderera y Afines de Cañada de Gómez (CIMA). César Federici dialogó con el portal de Radio UNR y realizó una radiografía del sector.

 

¿Cuál es la situación del sector?

Es una situación que se viene sosteniendo desde hace más de un año, en el que se fue deteriorando. Venimos de altibajos en los últimos tres o cuatro años: 2016 fue un año bastante malo; en 2017 repuntó y 2018 empezó dentro de todo bien y terminó muy mal. En 2019 continúa lo que viene como conclusión del 2018. En síntesis se sostiene una baja en la demanda, ventas y en la producción. Las fábricas producen al 40 o 50% de su capacidad, desde hace varios meses. Una baja en la demanda del 40 o 50 por ciento se traduce a la producción, con niveles mínimos. Es preocupante porque se prolonga en el tiempo. También se presentan dificultades para financiarse por las tasas que están en niveles muy altos. Las importaciones a partir de la gran devaluación de 2018 frenaron bastante. Esto pasó por el tipo de cambio y por la falta de tracción de consumo interno: no se consume ni mueble nacional ni importado. No obstante en el rubro muebles sigue habiendo un saldo positivo, no tan grande.

 

¿Qué pasa a nivel nacional?

Escuchamos a las distintas Cámaras del país y se da más o menos la misma situación. Se achica la dotación del personal; hay varios casos de ciertos despidos; puestos que no se cubren ante personal que se jubila o renuncias; hay arreglos con el personal de trabajar menos días u horas. Es una situación bastante complicada más que nada para el sector del mueble.

 

¿Y cierres?

Tenemos datos de empresas que han cerrado sus puertas, no sabemos si de manera definitiva. Generalmente son algunos talleres más chicos y otros no tanto, de más trayectoria. No tenemos como registro que haya una ola de suspensiones o despidos, pero sí reducciones de personas dependiendo de la particularidad de la empresa. Son achicamientos que se van dando en distintas épocas pero es una tendencia no masiva. Esto comenzó principalmente a mediados del año pasado.

 

¿Tienen contacto con representantes de los gobiernos de la Provincia o Nación?

Tenemos permanentemente reuniones con diversos sectores del Gobierno Provincial o Nacional. FAIMA se reunió esta semana con la Mesa de Competitividad Foresto – Industria; en Cañada de Gómez se ha realizado la Mesa Sectorial del Mueble, a fines del año pasado. En esos eventos se hace un seguimiento de las distintas variables y se van viendo soluciones para buscar. Los Gobiernos están informados de la situación, de lo que estamos haciendo y se tratan de establecer caminos conjuntos para que el sector mejore, no se vea tan afectado y que la crisis que se vive afecte de la menor manera posible.

 

¿Por ejemplo?

Nuestro accionar es a nivel local, provincial y nacional y busca morigerar con cuestiones micro una macroeconomía que no tracciona, que no comienza a caminar. Por ejemplo solicitamos incentivar la demanda con programas como Ahora 12, con una baja del costo financiero del plan y que se tradujera a todos los días de la semana. Nuestro accionar del día a día lleva a que esas herramientas sean logradas. Logramos el otorgamiento del 100% del mínimo no imponible de los aportes jubilatorios y esto ayuda al día a día de las fábricas muebleras y aserraderos, reduciendo el aporte patronal respecto del aporte jubilatorio. Además venimos pidiendo por mejores tasas de financiamiento. A principios de 2019 salió una tasa subsidiada para el descuento de cheques que duró cerca de un mes y hoy para financiarse tenés que hablar de un 60 por ciento.

 

¿Qué acciones se pueden llevar como institución?

Al margen de la situación en particular y como se van dando las cosas, uno quiere un crecimiento en la Argentina y que haya un camino que sea mejor para todos. Como institución nuestra tarea es encontrarle la situación a los problemas y lo venimos haciendo. Tenemos nuestro Centro Tecnológico en Cañada de Gómez, en el que estamos haciendo proyectos para mejorar la competitividad de las empresas. No solo solicitamos soluciones sino también las estamos creando e impulsando. Estamos en un plan de llevar a las empresas a mejorar la competitividad, en conjunto con el INTI, en cinco empresas de la zona. Trabajamos con las empresas para inculcar una estrategia de comercio exterior y exportación para que no solo miren el mercado interno, pero es para ciertos productos que pueden tener una oportunidad de mercado en países limítrofes. Estamos trabajando de manera muy cercana con la Agencia Santa Fe Global, la Subsecretaría de Comercio Exterior de la Provincia y la Agencia de Inversión Internacional. Venimos de hacer análisis de diagnóstico y tenemos las líneas de acción y los puntos que tenemos que mejorar: uno de ellos es incentivar el comercio electrónico para lo que es mobiliario y hay dos caminos más que estamos seleccionando. Tratamos de buscar vías que no están explotadas o están subexplotadas para generar alternativas y diversificar las posibilidades comerciales de las empresas.