Mayo: emociones y sorpresas en el ECU

10/06/2019

El ECU disfrutó del jazz, tango, poesía, teatro, talleres y presentaciones de libros  sorprendiéndonos gratamente con increíbles propuestas

Autor:
Redacción web

La continuación de las maravillosas muestras “Mundo Transparente III”, del legendario e incansable Jaime Rippa e “Inside” del sorprendente dibujante Aldo Ciccione-Chacal, aseguraron el piso del arranque, el cual sin dudas fue muy alto tras la llegada de Jorge Kasparián junto a su libro “Luisito”, para que sobrevuele por las instalaciones del ECU, la magia del mundo Spinetteano. Un momento lleno de emociones, palabras, anécdotas y recuerdos, para sacar por un rato a Luis Alberto en su figura de “Genio” y dejar bien en claro que fue un humano comunitario a nosotros.  De esta manera y en una mesa de lujo pasó su autor junto a Roque Di Pietro (Editor), Juan Cruz Revello (Moderador), Gerardo Prícolo (Arquitecto personal), Mario “Pototo” Dalessandro (Odontólogo y amigo de la adolescencia), e increíbles músicos como el destacadísimo baterista Jota Morelli y nuestro orgullo local Claudio Cardone, mano derecha del “Flaco”, por más de 20 años como tecladista. ¿Hacía falta este libro?... “Si, hacía falta humanizar a Spinetta”. Dijo Kasparián.

La impactante “Orquesta Retorno de Tango”, fundada en 1974, sonó y gustó como cada vez que se presenta en el espacio, de manera enérgica y con mucha llegada al corazón. Viajaron por un repertorio típico de la época de oro donde disfrutamos de: “Recuerdo” (Pugliese), “Por una cabeza” y “Mi Buenos Aires querido” (Gardel-Le Pera), “Canzoneta” (Suarez-Lary) y “Vieja viola” de los hermanos Correa, entre otros. Puntos altos: El rescate de un tango olvidado como “Rosario como has cambiado”, “Melodía Oriental” con vibrante pasaje de la fila de 4 excelentísimos violinistas y “Al Flaco”, composición del pianista Raúl Nofri  para con su hermano Norberto Nofri, recordado líder contrabajista rosarino, formador absoluto en este instrumento de tantas generaciones. Un tango con aires Piazzollescos, con una parte B muy sentida, de profunda melodía en violín líder, corto y efectivo. “Desde algún pedacito del cielo Nofri está contento por vernos seguir con esto tan lindo que se llama música”, dijo el violinista Pedro García. Un gracias eterno para todos los integrantes de esta histórica orquesta, la cual cuenta en voz líder al cantor distinguido de nuestra ciudad Rubén “Gallego” Sánchez y el siempre genial y brillante Osvaldo Gandolfo, mediante su prédica, glosas y chistes.

Susana Rozas presentó su libro “Estrías”, acompañada de Florencia Lo Celso, Rocío Pumar Ramírez y la música de Edgardo Plecito, las jornadas a “50 años de los Rosariazos”, también presentes mediante archivos, imágenes, relatos y memorias, una jornada con lo atrapante del teatro leído junto a “El cerco de Leningrado” (de Sanchis Sinisberra), con las actrices Gloria Busano, Patricia Pareja, y la dirección de Julio Cejas, como así también el ya tradicional “Ciclo de Poesía” liderado por Ana María Cué y Bernardo Conde Narváez, en este caso con el acompañamiento de Ivo Mimiza como músico invitado.

Nada más lindo que las gratas sorpresas inesperadas. Todos los presenten agradecerán por siempre haber estado allí, para ver, escuchar, emocionar y reír junto al dúo compuesto por la multipremiada cantante de jazz Sofía Ribeiro (Portugal) & el pianista Juan Andrés Ospina (Colombia), ambos becados en Berklee College of Music de la ciudad de Boston, Estados Unidos. Nunca antes viví la sensación de asistir a un concierto y observar un alto grado de emoción lograda en las dos primeras canciones. El tema “Voa” que relata la historia de un pajarito que debe dejar su nido y volar, nos encontró a todos inmersos silbando envueltos en la acústica natural del ECU, mientras asombrados disfrutábamos del “Silbido en forma de scat” de Sofía y un maravilloso solo de piano de Juan, más la canción “Flor silvestre”, un estreno absoluto, cantada por primera vez en Rosario, la cual narra un poema compuesto por su mama, musicalizado en alto nivel por Ribeiro, que la versión de estudio cuenta con la participación del percusionista argentino Marcelo Wolosky, integrante de la prodigiosa banda estadounidense Snarky Puppy, y posee un aire a Zamba Argentina, coqueteando con el Fado portugués.  “Ciudadana silenciosa”, bellísima canción, de melodía tonal y vibrante en la voz líder de Ospina, fue una composición del pianista en reto y apuesta a que nunca haría una canción “seria”. Luego turno para los hits “Bom Dia” (próximo a las 70.000 reproducciones en You Tube) y “Lunga”, destacada y rítmica canción en atmosfera de candombe, la cual encontró a esa altura a un público fanatizado con los artistas, cantándola a la par, midiendo un pico altísimo del encuentro.

También hubo lugar para compositores que ellos admiran, cuando sonaron “Soledad” (Jorge Dexler) y “Marias Das Mercedes” (Djavan), en soberbias versiones, “Menina de olhos verdes” (mediante asombroso canto con armónicos de Ospina), “Havemos de ir a Viana”, los dos con voces al estilo Bobby Mc Ferrin, a capella, demostrando que no todo los “Fados” son tristes, “Ultima Danza”, dedicada a un pareja de amor prohibido, con onda a “Ragtime lento”, con increíbles solos de “trompeta vocal”, emulando a uno de sus ídolos Chet Baker.

“Es la primera vez que canto en Argentina”, dijo Sofía,  y yo “La primera vez que toco en un banco”, contesto Juan, para terminar diciendo casi al unísono y con sorpresa: “Ojala todos los bancos se volvieran espacios de conciertos”… ¿No sería un mundo mejor?
Todos de pie,  aplausos interminables.

Siempre hay espacio para distinguir a los estudiantes de Bella Artes, y tal fue el caso de la destacada  Daniela Nine junto a sus pinturas en obra titulada “Fauna en penumbras”, como así también “Del Átomo a los Cristales”, sorprendente taller de capacitación docente sobre cristalografía y crecimiento de cristales, dictado por el Dr. Diego Lamas, Dra. Clarisa Álvarez y Prof. Paloma Moreno.

El ciclo de música contemporánea develó un misterio absoluto con el dedicado baterista Gerónimo Mangini, quien explicó la “Sección Aurea o Número de Oro” y su relación con la forma musical. Junto a grandes músicos como Pablo devadder en clarinete bajo, Violeta García en Cello, Rocío Giménez López en piano y Martin Actis en sonido, quienes posterior a la interesantísima charla explicativa de Mangini, desarrollaron “Coltrane” (Variaciones sobre Giant Steps) y “Papa Philly Joe Jones”, para batería, batería preparada, piano y electrónica, ambas obras de su autoría. En dicha exposición el artista analizo como esta relación matemática se encuentra no solo en la naturaleza, sino también en obras musicales de Mozart, Chopin, Debussy y Bartok, entre otros, dejando en claro su pasión, excelencia y amplitud de géneros, mientras su performance la realizaba con la vestimenta de Red Hot Chili Peppers. “Todos los músicos son matemáticos subconscientes”.

¿El ECU convertido en pista de baile? Si, esto fue lo que sucedió en el ciclo de jazz cuando los músicos de la banda “Swingtonia” y los bailarines de “Lindyhop Rosario”, homenajearon a Frankie Manning,  uno de los bailarines emblema del Lindyhop, denominación que adopta el baile de Swing. Los bailarines: Mariana Bergonzi, Diego Ocaña, Fernando Sala y Cristian Espejo + los músicos: Emiliano Vernaci en guitarra, Mauro González en piano y clarinete, Camila Cassani en voz, Beto Capriotti en contrabajo y Leandro Giecco en batería, fueron los creadores de esta atrapante y diferente propuesta.

Para cerrar un mes de elevado nivel, sin dudas una elección a dicha altura, cuando el destacadísimo violinista Elías Gurevich, junto al rosarino Víctor Cortés en piano inauguraron el ciclo de música de cámara. Dinámicas, fraseos y una increíble digitación posicionan a Elías como uno de los números 1 del mundo, mientras que el talento, sensibilidad y musicalidad llevan a Víctor Cortés a estar a la altura y ser un emblemático músico nuestro. Este maravilloso dúo que ya lleva 30 años de formación y amistad, encantó a los presentes con un repertorio clásico de muchas épocas, donde estuvo presente la Sonatina Nº 1 de Schubert, Sonatina de Dvorak, el Poema de Chausson y Tzigane de Ravel, con arranque de violín solo, escalas de tempos variables y un mundo de sonidos interminables que este genio exploró para sorpresa de los cientos de asistentes, que de pie y mediante sentidas exclamaciones despidieron a tan tremendos artistas.

Ya arrancó junio, el ECU  sigue, el arte y las emociones de la cultura también…!