Quimioterapia metronómica para cáncer de páncreas

03/05/2019

La nueva manera de tratar tumores tiene baja toxicidad, mejora la calidad de vida y es más económica

Autor:
Redacción web

Investigadores de las Facultades de Medicina y Bioquímicas junto a un equipo de médicos del Hospital Provincial del Centenario están desarrollando una investigación clínica para tratar a pacientes con cáncer de páncreas avanzado. El proyecto, denominado "San Jaime", en homenaje al doctor Jaime Grin, propone sumar al tratamiento habitual, dos fármacos en un esquema de quimioterapia metronómica, una nueva filosofía terapéutica que administra dosis bajas de drogas en forma crónica, a intervalos regulares, sin períodos prolongados de descanso. Asimismo, postula el reposicionamiento de drogas que consiste en utilizar fármacos diseñados para otras finalidades pero que poseen efecto antitumoral.

La dirección está a cargo de la Dra. Graciela Scharovsky, a cargo de la Sección de Oncología Experimental del Instituto de Genética Experimental en la Facultad de Ciencias Médicas, pionera en América latina en el estudio de la quimioterapia metronómica (administración de dosis bajas de drogas en forma crónica) y el reposicionamiento de drogas en oncología.

El grupo de investigadores está formado por los Dres. Viviana Rozados, Herman Perroud, Alejandra Luquita, Sergio Ghersevich, Sandra Ostoich y Cecilia Bianchi. También colaboranAlejandra Bártoli, Juan Carlos Pendino, Silvana Montenegro y Roberto Balaban.

Al respecto, ABC Universidad dialogó con Sandra Ostoich, quien aseguró que dicho enfoque terapéutico tiene varias ventajas respecto del método estándar para tratar esta y otras enfermedades. “Posee baja o nula toxicidad, mejora la calidad de vida del paciente y utiliza drogas que se consiguen como genéricos, por lo que el costo del tratamiento es sensiblemente menor”, puntualizó la investigadora.

La investigadora explicó que la función de la quimioterapia es impedir, en las enfermedades neoplásicas, la reproducción de las células cancerosas. Para esto provoca alteraciones en diversas moléculas y actividades de las células inhibiendo la propia división celular, entre otras acciones. Mientras que la quimioterapia clásica consiste en darle al paciente los nuevos medicamentos que van apareciendo en grandes dosis, la máxima tolerada, pero después hay que suspender la droga para que se recupere de la toxicidad y más adelante volver a administrarla. Aunque haya respuesta del paciente en los primeros ciclos, luego, por lo general, se vuelve resistente a esa terapia.

Además, resaltó que la terapia que estudian actualmente “no es una cura, pero los resultados obtenidos han sido interesantes”.