Se reanuda el debate sobre las restricciones a la fumigación con agroquímicos
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23/09/2015

Daniel Romano, integrante de la Multisectorial Paren de fumigarnos, habló en La marca de la almohada en torno a las iniciativas que buscan modificar la actual ley de fitosanitarios

"Hay que sentarse a pensar si hay voluntad política para comenzar a revertir un modelo productivo que entró de la mano de Monsanto en 1996", reflexionó Romano.
Autor:
Redacción web

La Cámara de Diputados provincial le dará preferencia este jueves al debate sobre la limitación del uso de agroquímicos en las fumigaciones aéreas y terrestres cerca de las localidades. Hay dos iniciativas en análisis acerca de este tema que durante años ha perdido estado parlamentario.

Daniel Romano, integrante de la Multisectorial Paren de Fumigarnos, organización que redactó una propuesta en conjunto con el diputado provincial José María Tessa (Nuevo Encuentro), dialogó con Guillermo Ghergo y equipo en torno a los proyectos de ley que buscan modificar la actual ley provincial nº 11.273 de fitosanitarios.

“Como se veía muy difícil cambiar esta situación con tantos intereses en juego, ya que en el país hay 26 millones de hectáreas de cultivos transgénicos, propusimos que por lo menos se comenzara a proteger la salud de los que están más cerca de las fumigaciones”, dijo Romano.

El proyecto de Tessa contempla la prohibición de las fumigaciones aéreas y la limitación de las fumigaciones terrestres a 800 metros de las localidades y a 1000 metros de las escuelas rurales.  

Consultado sobre el proyecto de la diputada socialista Inés Bertero, quien sostiene que “es imposible prohibir las fumigaciones aéreas” y cuya iniciativa prevé un máximo de 200 metros sin agrotóxicos, Romano sostuvo  el año pasado se llegó a un punto de consenso con el Frente Progresista, pero que finalmente “dijeron otra cosa” y “crearon un proyecto alternativo”.

“Hay que sentarse a pensar si hay voluntad política para comenzar a revertir un modelo productivo que entró de la mano de Monsanto en 1996 en el gobierno de Carlos Menem, que modificó las condiciones de vida y producción nuestras”, reflexionó Romano con un dejo de resignación.