La necesidad de combatir a los movimientos antivacunas

04/04/2019

Grupos antivacunas amplían su mensaje a nivel global aprovechando las redes sociales. Llegaron a lograr una reemergencia de sarampión en Europa

Autor:
Redacción web

Los grupos antivacunas están generando grandes complicaciones a nivel mundial por la propagación de falsas teorías. Lo realizan a través de afirmaciones sin rigor científico o con la presentación de estudios con falsas pruebas. La instalación de estas mentiras llevaron, por ejemplo, a la reemergencia de sarampión en Europa.

Si bien Argentina aún no presenta un movimiento tan fuerte en este sentido, otras regiones como Europa o los Estados Unidos vienen sufriéndolo. Es tan importante la potencia del mismo que llevó a la no utilización de la vacuna triple viral que previene de sarampión, paperas o rubiolas. Esto provocó muertes y llevó a países como Francia o Italia a incorporar vacunas como obligatorias. Hasta el momento, y a diferencia de nuestro país, no contaban con legislación vigente.

Dentro de los grupos antivacunas existen distintos posicionamientos y miradas. La ministra de Salud de la provincia, Andrea Uboldi, visitó los estudios de Radio UNR y recordó el caso de la gripe H1N1: “Nosotros trabajamos con la percepción de la enfermedad: hay una enfermedad y uno tiene miedo. Todos queríamos una estrategia para no enfermarnos. Uno usó alcohol en gel y si hubiera una vacuna en ese momento no hubiese hecho falta la publicidad. El primer año de nuestra vacunación contra el virus H1N1 fue casi sin promoción porque no hacía falta explicación y hasta tuvimos que limitarlo porque todos querían vacunarse. Cuando comienza a vacunarse la sociedad desaparece la enfermedad”. El problema justamente comienza allí. “Es en ese momento en que algunos se preocupan en decir que si no hay enfermedad para qué vacunarse y tal vez duela y traiga consecuencias. Ese círculo vicioso motiva a que la gente empiece a preguntarse por los efectos adversos en lugar de la prevención”, sostuvo.

En este punto empiezan a jugar un rol importante las redes sociales. “Las redes nos cambiaron a muchos la cabeza”, dijo. “Hace poco se difundió que la vacuna triple viral estaba vinculada con el autismo, producto al trabajo de un investigador. Esto llevó a muchos países a suspender la colocación de la vacuna al año de vida”, comentó. “En Inglaterra se estudió manteniendo la línea de tiempo y viendo cuántos chicos presentaban autismo sin la vacuna y con la vacuna y demostró que la línea no se veía modificada aun suspendiendo la triple viral. La evidencia del autor se demostró que era fraudulenta”, explicó.

En Argentina hay un calendario de vacunas obligatorias y son gratuitas para todos. Quien tiene la concepción de la enfermedad es muy difícil que sea reacio a aplicársela y quien no percibe el riesgo ahí sí tal vez discute si hace falta ponérsela. “La vacuna comenzó siendo una indicación individual, luego una obligatoria y después pasamos a verla como un derecho, el derecho a estar sano. Para evitar la inequidad. La oportunidad es para todos igual con respecto a la protección. Cuando uno logra tener masa crítica vacunada evita el ingreso de la enfermedad”, afirmó.

Para determinar la necesidad de vacunación se debe ser categórico en determinar la situación de la enfermedad. “Una vacuna entra por el ANMAT y en Argentina se reúnen la sociedad científicas, líderes de opinión y representantes de los programas de vacunas de la provincia con datos epidemiológicos. Las decisiones se evalúan, se contrastan con datos duros y a partir de ahí se determina la inclusión al calendario”, indicó. “A partir de allí se hace la farmacovigilancia, donde se reportan efectos adversos producto a la inclusión de una colocación de la vacuna. Es obligatorio hacerlo. En el caso de encontrarlos, la vacuna se retira del mercado”, detalló Uboldi en diálogo con ABC Universidad.

El Estado argentino por Ley es garante de las compras de las vacunas, de los insumos y que se distribuyan a las provincias, que acompañan con recursos para la aplicación. Vienen del exterior, son en dólares y si dependiera de las voluntades del Estado podría achicarse los recursos”, recordó. A pesar de ello se lamentó: “Venimos con muchas dificultades porque a veces no tenemos las vacunas en los centros de salud, se complica el rol del Estado que nuestros chicos no se enfermen. El insumo tiene que llegar porque cuando está en calendario es para todos y no puede faltar”.

“Hay que tener la cabeza abierta para pensar que todo el conocimiento a partir de las plantas y el medio ambiente es válido para tomar una estrategia de vida en que no usemos tanto contaminantes”, reconoció pero subrayó: “Pero no habiendo un tratamiento específico y estando en riesgo la vida, en esos casos hasta que no se encuentre otra forma de prevenir una meningitis, una tos convulsa con muerte o un sarampión, por el momento nuestra línea es utilicemos lo que tenemos al momento”. “Ojalá haya nuevas investigaciones pero no podemos no darle la posibilidad a los niños. Como comunicamos no es lo suficientemente abierto para que convenzamos de la existencia de un universo de situaciones porque la enfermedad en el niño menor de un año no distingue credos o situación social”, sostuvo.