Martínez: “Para el Ministerio de Trabajo los cadetes no existen”

22/01/2019

Cadetes realizaron este martes una protesta frente a la oficina temporal de la empresa Glovo para exigir su reconocimiento como trabajadores

Foto - Twitter: Eduardo Esquivel
Autor:
Redacción web

Cadetes de Rosario protestaron este martes frente al hotel donde la empresa Glovo mantiene momentáneamente sus oficinas. Reclaman el reconocimiento de sus 200 trabajadores, entre las más variadas irregularidades. El mapa de las aplicaciones que ofrecen este tipo de servicios se amplió recientemente y ahora son cinco: PedidosYa, Rappi, Glovo y se agregaron Rapiboy y Moobi.

Desde el sindicato que nuclea a alrededor de 8000 cadetes en la ciudad aseguran que el 95 por ciento de ellos trabaja en negro, en alrededor de 80 firmas. Esta situación irregular abarca a las empresas tradicionales y las apps. Pero puntualmente estas últimas no tributan, no cuentan con la habilitación correspondiente y envían sus ganancias fuera del país por ser multinacionales. Nicolás Martínez, integrante del gremio, manifestó en Apuntes y Resumen: “Nuestra actividad viene siendo irregular desde sus inicios pero estas empresas profundizaron la precarización. Desde el sindicato no estamos en contra de la tecnología pero si viene a sumar, no si viene a precarizar”.

La primera en desembarcar en la ciudad fue la uruguaya PedidosYa. Martínez indicó: “Medianamente hicieron las cosas bien reconociendo a sus trabajadores, quienes gozaban de sus derechos laborales. Pero al ver que la competencia hace lo que quiere comenzaron a adoptar esos mecanismos; a los nuevos no les pagan un sueldo fijo, los hacen monotributistas; y a los viejos los están volviendo locos para que renuncien”. Luego se sumaron la firma colombiana Rappi y la catalana Glovo.

A la Municipalidad le parece normal que haya 1000 pibes con una caja fosforescente en la espalda corriendo por la ciudad y matándose por 50 pesos por un pedido. No lo entendemos”, repudió. La principal diferencia con una empresa tradicional es que en caso de un accidente los trabajadores saben a quién reclamar porque conocen a su empleador y cuentan con una oficina física donde protestar. Con estas empresas, disfrazadas de aplicaciones, es imposible. 

Martínez recordó la vigencia de la Ley de Contrato de Trabajo y de la ordenanza Nº 7042, que regula la cadetería. A pesar de ello, están a la deriva. “Presentamos un proyecto junto a la banca del concejal Toniolli donde aparece la figura de la cadetería, con lo cual los entes que regulan tienen con qué hacerlo”, recordó y agregó: “Para el Ministerio de Trabajo los cadetes no existen”.

La situación no es exclusiva de Rosario, sino que se presentan casos similares en las principales ciudades del país y del continente. El pedido es sencillo y lógico: que sean reconocidos como trabajadores y que puedan gozar de los derechos como una cobertura médica, aportes y una obra social.