“Tenemos la tarifa más cara del mundo”

01/06/2015

En diálogo con La marca de la almohada, Héctor Polino, representante legal de la asociación Consumidores Libres, habló del incremento tarifario por parte de las empresas de telefonía celular y criticó la prestación del servicio

Autor:
Redacción web

La asociación Consumidores Libres propuso llevar adelante un boicot nacional para repudiar los nuevos incrementos en las tarifas de celulares, las cuales llegan, en promedio, a un 20 por ciento. Si también se tienen en cuenta los aumentos producidos a comienzos de año, en algunos casos llegan al 30 por ciento.

“Es un verdadero abuso. Todo esto sucede porque no existe una ley que establezca un marco regulatorio de la actividad, que consagre a la telefonía móvil un servicio público, como lo es la telefonía fija, de modo tal que cuando las empresas pretendan modificar los cuadros tarifarios tengan que solicitar autorización a la Secretaría de Comunicaciones de la Nación”, sostuvo Héctor Polino, fundador y representante legal de la asociación Consumidores Libres, en diálogo con La marca de la almohada.

“Al no existir esta ley, la única obligación que tienen las empresas es cumplir con una resolución de la Secretaría de Comunicaciones de la Nación que establece la obligación de comunicar con 60 días de anticipación, pero sin explicar las razones por las cuales se producen esos aumentos. Lo que más indigna es que esos aumentos se producen simultáneamente con una pésima calidad en la prestación del servicio”, abundó el diputado socialista.

Consultado sobre la llegada del 4G y las mejoras en la velocidad de internet en dispositivos móviles, Polino remarcó que esos avances sólo se produjeron en “pocas localidades del país” y para un “sector reducido de la población”. En ese sentido, explicó que las empresas tienen que hacer las inversiones correspondientes para que la totalidad de los usuarios pueda tener acceso, de modo que “van a pasar, como mínimo, dos o tres años”.

Según Polino, en Argentina “las empresas baten dos records: uno mundial y otro nacional; por un lado, los usuarios pagamos las tarifa más cara del mundo y, por otro, las distintas entidades de defensa de consumidores que existen en el país no paran de recibir denuncias de todo tipo por mal funcionamiento del servicio, problemas en las facturaciones, entre otras”.