De ladrón de cuello blanco a limpiar baños
  • Compartir

29/07/2015

En diálogo con Rompiendo los Cocos, el protagonista central de “la mafia del oro”, Enrique Piana, se manifestó arrepentido del fraude millonario en el que se simularon exportaciones de oro entre 1993 y 1995, contó detalles sobre la mecánica de la estafa y habló de cómo cambió su vida “para bien” cuando dejó de “perseguir dinero”.

"Los delitos de cuello blanco son “más violentos que los que ocurren con un arma”, afirmó Piana.
Autor:
Redacción web

“Soy como un papel al viento, un peregrino”. Así se definió desde Marruecos Enrique Piana, el protagonista central de la estafa conocida como “la mafia del oro”, un fraude millonario en el que se simularon exportaciones de oro entre 1993 y 1995, causando perjuicios al Fisco por 30 millones de dólares.

Hoy pasa sus días viviendo en un hostel en Fez, donde limpia baños, hace camas y, de vez en cuando, cocina. En contacto con Coco López y equipo en el programa Rompiendo los Cocos, Enrique Piana se manifestó arrepentido de aquellas maniobras, contó detalles sobre la mecánica de la estafa y habló de cómo cambió su vida “para bien” cuando dejó de “perseguir dinero”.

En su libro Confesiones de Oro, el periodista Sergio Ciancaglini escribió en alusión a Piana: “Un símbolo de una época en la que un estilo corrupto tuvo tránsito libre en el poder. Un reflejo de una clase social y de un estilo internacional de hacer negocios”.

“Era la famosa bicicleta del oro. Yo estaba asociado a un banco americano que quebró y a una empresa multinacional muy importante. ¿Qué hacíamos? Mandábamos oro a Estados Unidos como si fuera un producto; en mi caso medallas. Por ejemplo, llegaba el oro a Estados Unidos, se fundía y se mandaba a Suiza, donde se transformaba en lingotes y volvía a Argentina de nuevo. Era una estafa descomunal con un profundo sentido de insensibilidad social”, apuntó Piana.

Consultado sobre si se arrepiente de esas maniobras, Piana dijo: “Mi arrepentimiento comenzó con el libro, pero mi manera más fuerte de arrepentirme y conectarme con la verdad fue con la Justicia. Desde los expedientes surge sumamente claro, no solamente en Estados Unidos sino también en Argentina, que me arrepiento de corazón. Estuve 8 años y dos meses de mi vida privado de mi libertad, de los cuales 4 estuve en Estados Unidos en siete cárceles distintas”.         

El ex empresario sostuvo que los delitos de cuello blanco son “más violentos que los que ocurren con un arma”, ya que “participan políticos, gobiernos, funcionarios públicos, empresas inmensas, grupos financieros. Entonces el daño y el grado de violencia es mucho mayor”.

Tras purgar la pena por la estafa perpetrada en los 90, su vida sufrió un cambio de 360 grados. “Ahora vivo en un hostel, normalmente lavo los baños y hago las camas. En algún caso cocino. He estado en muchos hostels. Antes iba a hoteles 5 estrellas en Estados Unidos. En Paris iba al Ritz y tomaba vinos de 700 euros con mis compañeros ladrones que eran todos funcionarios de empresas multinacionales”.

Escuchá la entrevista completa con Enrique Piana en Rompiendo los Cocos