• Home
  • Especiales
  • "Se sientan las bases para la crisis del sistema previsional"
"Se sientan las bases para la crisis del sistema previsional"
  • Compartir

31/08/2016

El sistema previsional es uno de las principales puntos para los trabajadores argentinos. Indefectiblemente todos dependen de él en el presente y en el futuro. ¿Cuál es su situación actual?

Foto: Télam
Autor:
Alejandro Arnoletti

La masiva movilización llevada a cabo en Chile el domingo 21 para pedir el fin de las Administradoras de Fondos de Pensiones recuerda el final de las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones en nuestro país. Allí se reclamó por el bajo monto que perciben los adultos mayores y en contrapartida, las fastuosas ganancias con las que cuentan las administradoras. Un caso similar al ocurrido en Argentina entre 1993 y 2008.

La estatización del sistema previsional argentino supuso una mejora para los trabajadores argentinos, en actividad y ya jubilados. La cobertura se extendió notoriamente a través de las moratorias, a raíz de que muchas personas no pudieron realizar aportes por haber trabajado en negro o sus empleadores no lo hicieron. Asimismo aumentó de forma considerable el ingreso percibido por la tercera edad e incluso la posibilidad de contar con dos aumentos anuales, por la movilidad jubilatoria.

Por otra parte, la constitución del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) le permite al sistema poder abastecerse en caso de una crisis del sistema y así pagarle a los jubilados. Este recurso, que creció de gran forma durante la administración pública, sirvió como elemento para políticas públicas y así retroalimentarse. Asimismo le permite a la Anses contar con acciones de 46 empresas importantes, que también le dan un soporte al sistema.

A pesar de esto no todo es color de rosas y hay proyecciones negativas sobre la continuidad de este sistema. Las decisiones políticas pueden mantener un proceso virtuoso o ponerle fin y considerar otros parámetros. El portal de Radio UNR entrevistó al licenciado en Economía Cristian Nieto, economista del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO) y asesor en la Cámara de Diputados de la Nación, para analizar el pasado, presente y futuro del sistema previsional argentino.

 

¿Qué es el Fondo de Garantía de Sustentabilidad?

El Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) en términos históricos se conformó en el año 2008 con la finalización de los fondos de pensión. Antes el sistema era mixto, donde una parte era de capitalización y allí las personas que tenían un sobrante se los daban a administradores financieros para que inviertan la inviertan. Lo que hacían las AFJP era comprar bonos del Estado o acciones de empresas. Cuando se nacionalizó todo eso, quedó en manos del Estado. Entonces se formó un fondo de garantía, con la idea de tener una cantidad de dinero por si el sistema entraba en crisis o no se podía pagar, contar con capital para pagarle a los jubilados. Ese fondo alcanza casi para un año. Además lo particular de la inversión del FGS es que durante los años de gestión pública casi se multiplicó por siete, con mejores rendimientos que la bolsa, absolutamente rentable. Ahora se quiere liquidar el FGS. Por años sirvió no solamente como un fondo contracíclico para jubilados, sino como una herramienta de política pública. Por ejemplo el Procrear se financiaba con el dinero que tenían en plazo fijo el FGS. En vez de ponerlo a trabajar en otro lado al dinero financiaba al Procrear, que daba puestos de trabajo y eran más ingresos que tenía el sistema previsional. Este sistema se financia de dos maneras. Una, con el aporte de los trabajadores activos porque es un sistema solidario; los que trabajan le pagan la jubilación a los que están en la edad de retiro y también hay un 40 por ciento de ingresos que vienen de impuestos. Cuando se habla de tocar el impuesto a las ganancias o cuando hay caída en la actividad económica también le termina pegando a los ingresos de Anses y al FGS.

 

 

 

¿Qué porcentaje del fondo está conformado por acciones de otras empresas?

El 9 por ciento de la cartera del FGS está compuesta por acciones y no cualquiera, sino de las más importantes. El Anses, a través del FGS, tiene participación en 46 empresas como por ejemplo el Banco Macro, en el Holding Clarín, el Holding Techint, el Banco Galicia, el Banco Santander Rio. Todos los argentinos somos dueños y en algunos casos al tener muchas acciones le da la posibilidad de sentarse en el directorio y dar su opinión y tomar decisiones en el rumbo de esas empresas, que son estratégicas en la economía argentina.

 

¿Por qué se llegó al sistema de las AFJP?

En la crisis previsional del sistema en los 90, en base que no alcanzaban los ingresos. Impusieron el tema, una crisis del sistema jubilatorio argentino para pasar a un sistema individualista. En el sistema capitalista aquellos argentinos que no querían que el Estado le cuide los aportes porque había una concepción de que administraba mal, bobo, le daba la posibilidad del sistema de capitalización. Se le daba el dinero a un agente financiero para que me cuide la plata, pero lo que no te decían era que te cobraban el 30 por ciento de comisión para cuidarte la plata. En esa época el Estado se quedó con todos los pasivos y las AFJP, con todos los activos, las personas que pagaban y que todavía no se jubilaban. Esto potenció la crisis del sistema. Devenido todo eso en una lógica del sistema que no estaba dentro de un gobierno más nacionalista, con una visión de proteger a los jubilados, a las AFJP poco le iba a importar si cobraban la mínima. Pagaban en base a los aporte que se habían hecho y se les iba mal, porque era una inversión financiera, caía el precio de esa cartera de inversión, o sea, fuiste. Hablar de un sistema de capitalización es un problema porque no tienen una visión solidaria, vos recibís lo que aportás. En los 80 empieza a aparecer el problema del trabajo en negro y los administradores no te aportaban porque no había control de los aportes. También había un problema del sistema, que no generaba ingresos. La mayoría de los bancos o holdings financieros abrían una pata a la AFJP porque eran claramente un recurso rentable, que ni obtenían ellos en sus actividades. Y pagabas a 20 años, o sea, se podía cobrar las comisiones y mover el dinero como querían. Clarín hizo movidas desde el diario para hacer caer el precio y las AFJP tuvieron unas pérdidas para desprenderse de las acciones. Era totalmente un negocio rentable, que manejaban la parte financiera.

 

 

 

¿Por qué se cambió al sistema de reparto?

Había inequidad en el sistema, mucha gente estaba perdiendo dinero, se estaban cobrando altas comisiones y además no se le podían dar soluciones de igualdad a la gente que quedaba afuera. En una decisión de Estado, de cuidar a los jubilados y a los futuros se decidió nacionalizar el sistema. Y eso permitió la Ley de movilidad jubilatoria, la Ley que ajusta la jubilación, totalmente virtuosa y que permitió que el ajuste de la jubilación le gane a cualquier índice de inflación y ganen cada vez mejor. Un detalle no menor es que con la moratoria casi el 70 de los hogares compuestos por abuelos, los dos recibían un ingreso. El FGS y el Anses mismo tenían hace poco una lógica mucho más solidaria y la jubilación mínima no paraba de crecer y llegaba a un 77 por ciento de lo que se considera el famoso 82 por ciento móvil. Había sido totalmente virtuoso y se habían incorporado desde las moratorias 3 millones de jubilados. Esto quiere decir que , o sea, la visión de esto de que tienen una lógica que no había aportado porque estaba en negro o porque su empleador no había hecho regularmente sus aportes, o porque la economía no le permitía tener trabajo, no le aseguraba una cobertura en su vejez.

 

¿Son verídicas las denuncias de que con la plata de los jubilados se hacía cualquier cosa?

Son infundadas porque el FGS lo que hacía era en proyectos de inversión. Financió Procrear que generaba empleo y dinamizaba la economía. También financió obras de infraestructura eléctrica, Atucha 2 fue financiada por el fondo de inversiones generado por el FGS. Fondos de vivienda, todo. Tenía una visión de autosustentabilidad de financiar el Estado y no tener que salir a buscar dólares, cuando esas divisas no las producís. Eso no es gratis y te genera un compromiso para poder devolverlo. Siempre con una tasa de interés a favor del FGS que era totalmente pertinente, loable. El caso del Procrear es paradigmático porque no solo tenía una tasa de interés por la plata que prestaba, sino que también generaba más puestos de trabajo en blanco y eso implicaba más ingresos para el sistema. Eran créditos intergubernamentales porque era una forma eficiente de usar unidades de excedentes de recursos dentro del Estado y llevarlo a unidades deficitarias.

 

¿Cómo es el sistema en otros países de la región?

Uruguay tiene un sistema parecido al nuestro, con tasa de coberturas bastante altas cercanas al 90 por ciento. Después está el caso de Brasil, que tiene un sistema de jubilación pero no tan abarcativo como el nuestro. El que cambia todo el paradigma es Chile, con un modelo liberal en el sentido de capitalización que ahorra para el futuro. No tiene una visión solidaria.

 

 

 

¿Cuál crees que es la visión del Gobierno para el sistema previsional?

El actual Gobierno no cree en el Estado, cree que el Estado es bobo, que administra mal. Crear una condición de crisis para el sistema, decir que es deficitario, saquémoslo de encima y que se encarguen los privados que son más eficientes. La típica receta en el sentido neoliberal. No te quieren decir cómo se reparte el negocio. Tanto los fondos de inversión como el sector financiero internacional están limándose los colmillos porque son miles de millones de pesos. El organismo mueve el 40 por ciento del presupuesto de la administración pública nacional. Recibe ingresos de 14 millones de argentinos, eso demuestra de qué estamos hablando cuando nos referimos al Anses.

 

¿Qué cambió en estos 9 meses de gestión de Cambiemos?

Principalmente lo que se dio fue la Ley ómnibus por la cantidad de temas que tocó pero decretaba que estaba en emergencia el sistema previsional, un sistema que quieren hacernos creer que estaba en esa situación cuando había una cobertura del 95 por ciento. Es una tasa de las más altas de Latinoamérica; de 100 personas en edad para jubilarse, 95 lo hacían. Para pagarle a los jubilados que estaban en juicio, que ya estaban haciéndolo entre 300 y 400 mil juicios por año de reajuste de haberes, pero debe haber una sustentabilidad del sistema, es imposible todos juntos. En esa Ley una de las cosas que se mete es la posibilidad de vender acciones del FGS en caso de que no alcance para pagar la reactualización de los jubilados. Eso es totalmente regresivo porque genera tres tipos de categorías de jubilados. Los que puedan reajustar los haberes, que son menos del 10 por ciento del total, que van a ver triplicada su juibilación porque van a litigar. Mantiene a los jubilados que son de segunda, los que ya tienen su jubilación. El 67 por ciento de los jubilados actuales tienen la mínima, entonces van a quedar con la mínima los de segunda. Y se crea una categoría de jubilados de tercera que son los que cobran la pensión universal, que representan el 80 por ciento de la mínima. Esa persona que no aportó, no porque no quiso sino porque estuvo en negro o el empleador no le hizo los aportes acordes, le genera una inequidad y le da una jubilación de tercera.

 

¿Cuáles pueden ser las consecuencias?

Es peor la crisis que va a generar el macrismo en el sistema. El 40 por ciento de los ingresos de Anses corresponden a impuestos. Entonces esos impuestos son principalmente IVA y ganancias, relacionado a la actividad económica. Con la fuerte recesión económica que hay y la proyección tiende a que se va a profundizar, los ingresos de Anses van a caer. El 10 por ciento que se va a ver beneficiado va a crear una cantidad de erogaciones que va a ser complicada solventar a futuro. Ahí hay un peligro de que caigan los ingresos y aumenten los gastos. Y con la posibilidad de vender el FGS por la Ley por ese objetivo aparentemente altruista le sacás el control del Estado a estas empresas que no les gustaba tener al Estado sentado en el directorio. Se sentó las bases para crear las condiciones para la crisis del sistema de Anses de jubilaciones y pensiones. Hoy se benefician más de 14 millones de argentinos, casi 6.700.000 jubilados, 1.400.000 jubilados y el resto beneficiarios de AUH, que son casi 3.600.000, y las Asignaciones familiares. Todo eso lo paga Anses. No es menor la cantidad de argentinos que están relacionados con el organismo

 

¿Puede tener algún freno este avance?

Distintas organizaciones de jubilados y letrados en el tema están presentando amparos como para impugnar y demostrar cómo esto sienta las bases para la crisis del sistema. Por ahora con la cobertura mediática, el poder de fuego del actual gobierno con el poder en los tres poderes, el económico y el mediático tienen alineados los planetas para hacerlo. Fue tan fuerte la redistribución regresiva de los ingresos que genera que en Rosario haya 12 por ciento de desempleo. Hay cifras que la conflictividad social le va a poner el gran freno a todo lo que está haciendo este gobierno.