Se impulsa la mirada del neurodesarrollo infantil

27/04/2015

Los profesionales plantean nuevas intervenciones para tratar las diferentes discapacidades y dificultades en edades cada vez más tempranas

Los chico necesitan aburrirse, dijo Mónica Pesce
Autor:
Andrea Ripari

Cada vez son más los chicos que presentan alguna dificultad en los primeros años de vida. Los profesionales centran su atención en el giro que se produjo, este último tiempo, con el concepto de discapacidad. El nuevo enfoque presenta una ampliación de las miradas sobre la prevención y la detección de patologías. Desde el aspecto de medicina y desde la sociedad en su conjunto, se ha modificado la clasificación de las diferentes lesiones que pueden afectar el normal desarrollo de las personas.

La intervención temprana, es decir, a tiempo, envuelve inevitablemente la actuación de un profesional idóneo; que sea capaz de poder corregir o prevenir los desvíos o las conductas que están dañando al menor. La especialista en tema, Mónica Alejandra Pesce, autora del libro "Neurodesarrollo infantil", planteó que el tema de la discapacidad depende desde que posición se la instala. Y aclaró: “Hay discapacidades que ya están marcadas, y otras que las genera la sociedad, o la generamos en nuestro sistema tan vertiginoso de vida.”

El neurodesarrollo infantil involucra el análisis del desarrollo de las áreas motoras (tanto finas como gruesas), la comunicación, el lenguaje y lo personal-social. Por eso se plantea como una solución funcional, ya que muestra problemas que no se ven en los estudios, ni siquiera en los de alta complejidad. Dicha perspectiva trabaja desde el concepto de diagnósticos diferenciales. Se establecen pautas terapéuticas apropiadas para cada niño y se estimulan todas las áreas que no fueron dañadas, activando indirectamente las zonas que si fueron deterioradas.

La Lic. Pesce reconoció que los padres "son parte del equipo". Antes la mirada de ellos no tenía valor, en estos momentos tiene mayor importancia e injerencia. Ellos tienen el instinto, por eso es tan significativo que los padres trabajen en conjunto en la terapia. El consultorio es solo el espacio donde el terapeuta le da a los padres las herramientas para que el niño realice la terapia diariamente, en sus hábitos cotidianos. “Hoy en día más del 50% de los pacientes que yo tengo son derivados de pediatría o de neuropediatria por estas cuestiones que tienen que ver con disrupciones en los hábitos de sueño, de alimentación o de juegos.” Hay que entender que los más pequeños no tienen necesidad de tener tantas actividades sociales, como los adultos.

Se trata de hacer valer los derechos del niño con discapacidad y optimizar la calidad de vida de la familia y de la sociedad, afirmó la especialista. Siempre planteando este concepto como un adjetivo y no como un sustantivo, desde el que no se pueda trabajar. Y resumió el enfoque: “El objetivo de los 3 primeros años de vida es lograr un chico que sea independiente, auto-válido y que gestione sus propios recursos, a través del movimiento, de la palabra y del juego.”