Repunta el mercado automotor, pero no el optimismo

08/04/2016

El mercado automotor arrancó mal este 2016 pero comienza a recuperarse. En comparación con el mismo período pero de 2015 hay mayor cantidad de ventas, pero menor en promedio. La situación en Brasil afecta aún más a las empresas automotrices.

Autor:
Alejandro Arnoletti

El reporte de patentamientos en los tres primeros meses del año marca una caída promedio del 1,7 por ciento en función al mismo período de 2015, aunque 2672 unidades más vendidas. Según estadísticas de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), la disminución diaria es de 47 unidades en promedio ya que este año tuvo dos días hábiles más en el período. El relevamiento considera automóviles, comerciales livianos, comerciales pesados y otros pesados. Todos los rubros presentaron crecimiento en sus ventas, a excepción de los comerciales pesados, que presentan una fuerte caída.

El inicio del año en el mercado automotor no pudo ser peor. El patentamiento de 57.763 unidades en enero es el valor más bajo en diez años. El último registro inferior a ese número data de 2005, cuando se anotaron 53.697 unidades. En comparación con 2015, la caída en el primer mes del año fue del 13,1 por ciento, ya que se registraron 66.489 unidades. Febrero, en tanto, marcó un crecimiento respecto al mismo período del año anterior. En esta oportunidad se patentaron 47.662 unidades, contra 43.067 de 2015. Si bien este año tuvo un día hábil más que su predecesor, el promedio de ventas es mayor.

 

 

El panorama en Santa Fe no difiere en grandes proporciones al contexto nacional. Si bien el signo aún es negativo en paralelo al 2015, febrero y marzo marcaron un repunte. La caída comparada se debe a que el crecimiento del segundo y el tercer período no fueron el suficiente para recuperar lo perdido en enero. Allí se vendieron 4.643 unidades, un 14 por ciento menos respecto a las 5401 ventas de 2015. El crecimiento de 198 patentamientos de febrero y el de 233, de marzo, achicaron la caída hasta un 3,2 por ciento.

 

Fuertes aumentos en los precios de venta

Otro de los puntos que golpean al aspirante de comprar un auto es el incremento del costo. En lo que va del 2016, los aumentos superan al valor de la inflación. El alza de los precios va principalmente desde el 20 al 25 por ciento, aunque casos llega al 37 por ciento. Un ejemplo de ello es el Chevrolet Cobalt LT, que aumentó desde los 220 mil pesos a 302.200 pesos. En contrapartida, las distintas mediciones marcan que el costo del nivel de vida trepó un 16 por ciento desde el inicio del año.

Entre los motivos para entender esta supuesta contradicción se encuentran dos posibles causas. Una de ellas es la estrategia de las empresas para que las concesionarias promocionen entre 30 y 40 mil pesos el precio de las unidades. En el marco de la competencia por el liderazgo del mercado entre Chevrolet y Volkswagen; la subsidiaria de General Motors decidió aplicar el descuento para los modelos como el Classic y el Agile. Por su parte, en el caso de la firma alemana, hicieron lo mismo con el Gol Trend y el Voyage. Además, en menor medida con el Fox. Al respecto el secretario general de la seccional Rosario del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor de la República Argentina (Smata), Marcelo Barros, dijo al portal de Radio UNR: “El nuevo presidente de General Motors reunió a los gerentes de ventas durante dos días y le dio la instrucción a las concesionarias. Cerraron un día y al otro mandaron un descuento del 20 o 30 por ciento que les dio resultado”. La otra causa puede estar vinculada a la tenencia de dólares ante la devaluación y una decisión de los clientes de invertirlo allí.

 

Cómo impacta la crisis de Brasil

La recesión brasileña golpea a los trabajadores del sector. A las empresas ya no les alcanza con vacaciones obligatorias, sino que llevaron a la práctica despidos, suspensiones rotativas e invitaciones a retiros voluntarios. La empresa más afectada por la caída en la demanda del país vecino es Volkswagen. La filial de la empresa alemana buscó eliminar un turno de producción en la planta de General Pacheco, que incluye a 1200 operarios, pero negociaciones con el sindicato dilató la medida para este mes. Asimismo planea incorporar retiros voluntarios para alrededor de 1000 de los 5000 operarios de la sede. 

Por otra parte, trabajadores de las fábricas argentinas de General Motors, Fiat y Ford también están sufriendo las consecuencias. En el caso de la empresa radicada en Alvear, en 2015 realizó el retiro voluntario de 240 empleados y procedió a la suspensión de trabajo durante algunos días, aunque con pago completo. En tanto, la última semana de diciembre y todo enero la fábrica no trabajó por “falta de materiales”. Barros aseguró que actualmente “la situación está normalizada”.

Fiat, por su parte, también apeló a las suspensiones, reducción horaria y retiros voluntarios para afrontar la situación. Los directivos de la empresa decidieron el cese temporal de 200 trabajadores hasta mediados de abril. El principal motivo es la merma en la demanda de unidades de los modelos Siena y Palio desde San Pablo. Asimismo la planta de Ferreyra, en provincia de Córdoba, trabaja de forma diferenciada; en algunos casos lo hace de forma completa y en otras, sólo de lunes a jueves. Otra receta fue la aplicación de 500 retiros voluntarios, dejando en 1500 a la cantidad de operarios.

Un panorama similar presenta Ford, con la suspensión original de parte de su planta de Pacheco desde octubre de 2015 hasta fin del año pasado. Esta medida se extendió a prácticamente todo su personal y se prolongó en el tiempo hasta la actualidad. Además 200 personas tomaron retiros voluntarios. La empresa fabrica en nuestro país modelos de Focus y de la pickup Ranger. En el caso de la camioneta, también se exporta a México aunque este mercado también se redujo por “falta de competitividad”.

Otra afección de la crisis brasileña en las terminales argentinas es el sobrestock. Chevrolet y Volkswagen realizaron descuentos de hasta 40 mil pesos en autos de este origen del segmento de autos chicos y la promoción rondó el 17 por ciento sobre el precio de lista. Así, estos modelos quedaron en una situación privilegiada sobre los coches producidos en Argentina. En función a datos relevados por el Diario Ámbito Financiero, una 4x4 Chevrolet S-10 de origen brasileño bajó de 473 mil pesos a 433 mil pesos y pasó a ser más barata que una 4x4 Toyota Hilux argentina, de precio 470 mil pesos. Otro ejemplo puede presentarse con los automóviles. Uno de ellos marca que un Chevrolet Prisma LT o un Volkswagen Voyage Trendline de origen brasileño, de costo de 254.200 pesos o 249.618 pesos respectivamente, bajaron a 214.200 pesos y 209.618. De esta forma, empezaron a ser más baratos que un Fiat Siena 1,4 EL, de origen argentino, de precio 227.200 pesos.

 

Producción de vehículos

La contracara al aumento de las ventas, es la caída en la producción de autos. Según datos de la Asociación de Fabricantes de Automotores (AdeFA) en el interanual de marzo, la baja es del 8,4 por ciento. En el período que va desde el comienzo del año se produjeron 98.168 unidades, lo que representa una caída del 18,1 por ciento del volumen registrado en 2015, marcada por 21647 vehículos. La situación está dada por la baja en las exportaciones que, en comparación con el tercer mes del 2015, llegan al 37,9 por ciento. En lo que va del año, se vendieron 35258 unidades al exterior, 23705 menos que en 2015. La caída representa el 40,2 por ciento. El principal motivo de esta merma es, como ya se dijo, la recesión brasileña. Barros afirmó: “La situación nos está matando ya que alrededor del 70 por ciento de la producción se destina allí”. En ese sentido, agregó: “Por eso General Motors está buscando otros mercados para no ser tan dependiente de Brasil”.

 

 

Los datos marcan que el 81,7 por ciento de lo exportado se vende en Brasil. Al país vecino se destinaron 28817 vehículos, 17651 menos que en el mismo período de 2015. El segundo mercado es México con 1448 autos, menos de la mitad de lo comerciado el año pasado. Los únicos mercados que crecieron, aunque ínfimo, son África (Sudáfrica, Marruecos, Túnez y Zimbabue), Perú y Ecuador.