La situación del SMN encendió señales de alarma entre sus trabajadores, que denuncian un posible recorte masivo de personal y advierten por las consecuencias que podría tener en áreas clave como la seguridad aérea, la producción agropecuaria y los sistemas de alerta temprana

En diálogo con La Marca de la Almohada, Silvina Romano, delegada de ATE en el organismo, fue contundente al describir el escenario: “Con 150 despidos se produce un cierre de funciones. Directamente inhabilitas el servicio”, afirmó.
Según explicó, desde fines de febrero se manejan distintos números de recorte que llegaron a incluir hasta 500 despidos. Actualmente, la cifra en discusión ronda los 240 trabajadores. “Están viendo si los despiden todos juntos o en cuotas, pero incluso una primera tanda de 140 o 150 personas ya compromete el funcionamiento”, sostuvo.
Romano precisó que el área más afectada sería la de observadores meteorológicos, encargados de relevar datos en las más de 120 estaciones distribuidas en todo el país. “Sin observadores no hay datos, y sin datos no hay pronóstico posible”, advirtió.
La delegada también desmintió que exista un exceso de personal. Recordó que un estudio de “planta óptima” realizado durante el gobierno de Mauricio Macri establecía la necesidad de al menos 1.200 trabajadores, mientras que hoy el organismo cuenta con menos de 1.000. “Ya estamos por debajo de ese número. Si además descontás el personal militar, somos menos de 800 civiles. Recortar más implica desarmar el servicio”, indicó.
En ese sentido, remarcó que el impacto del ajuste excede ampliamente el pronóstico cotidiano. “Tenemos injerencia en toda la cadena productiva y en la seguridad del país. El sistema de alerta temprana tiene más de un 80% de efectividad. Si reducís datos, reducís precisión y aumentás riesgos”, explicó.
Romano advirtió que la falta de información meteorológica confiable puede afectar desde la planificación de vuelos hasta decisiones productivas en el agro. “Un vuelo no puede salir sin un informe meteorológico. Si debilitás ese informe, comprometés la seguridad aérea”, señaló.
También destacó que el organismo cumple funciones invisibles para gran parte de la población, como la certificación de eventos climáticos para seguros o la provisión de datos para sectores energéticos y judiciales. “Estamos en absolutamente todo, aunque no siempre se vea”, afirmó.
Frente a versiones que plantean una eventual sustitución por servicios privados o aplicaciones, fue categórica: “No existe en el mundo un servicio meteorológico privado que cubra todo un país. Es una política de Estado”.
Además, subrayó que incluso las plataformas privadas dependen de la información generada por organismos públicos. “La materia prima es el dato del Servicio Meteorológico. Sin eso, no hay producto posible”, explicó.
Por último, vinculó el conflicto con un proceso más amplio de debilitamiento de la ciencia y la soberanía tecnológica. “El dato meteorológico forma parte de redes globales. Nosotros aportamos y recibimos información en el marco de la Organización Meteorológica Mundial. Destruir eso tiene consecuencias”, advirtió.
Mientras continúan las negociaciones, los trabajadores se mantienen en alerta y preparan medidas a nivel nacional. “Cada estación que se apaga es menos protección para la población”, concluyó Romano.