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La cultura con Daniel Scioli

12/11/2015

Trabajadores de la cultura y la comunicación de Santa Fe publicaron un documento en el cual apoyan la candidatura de Daniel Scioli a la presidencia de la Nación y explicaron sus motivos

Nos encontramos ante una experiencia inédita en la vida institucional del país. Debemos elegir entre dos proyectos que han recibido el voto de la mayoría de los argentinos. Y ante estas dos opciones, estamos convencidos de que no podemos ser indiferentes.

Los abajo firmantes encontramos ante esta instancia un punto en común: No queremos volver a un pasado doloroso, desesperanzador y excluyente.

Los hombres y mujeres de la cultura, la ciencia y la comunicación de Santa Fe hemos votado a los más diversos candidatos en las pasadas elecciones. Los abajo firmantes somos votantes de Massa, de Stolbizer, de Del Caño, de RodriguezSaá y de Scioli. Y tenemos, además, diferencias respecto de estos últimos doce años de gobierno kirchnerista.

De hecho, gran parte de este colectivo ha optado por un cambio en las pasadas elecciones. Pero encontramos un punto de coincidencia: La necesidad de un cambio tiene como límite el neoliberalismo, las políticas de exclusión social, el desprecio por la cultura, la desinversión en la ciencia y la concentración de la comunicación.

Por estas razones es que queremos hacer explícito nuestro voto en contra de Mauricio Macri y lo que representa ese espacio de poder, vinculado fuertemente con el poder económico concentrado en derredor del puerto de Buenos Aires.

Desde su gestión en Capital Federal, Macri persiguió a los artistas callejeros, clausuró espacios culturales en los barrios y privatizó los espacios y bienes culturales. Utilizó el emblemático Teatro Colón para fiestas privadas y mantuvo un constante desprecio por la cultura popular.

Los representantes parlamentarios del PRO y sus aliados votaron en contra de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y se plegaron a una absurda campaña de los grandes grupos concentrados que afirmaban que se trataba de una herramienta persecutoria que cerraría medios y mutilaríavoces. Fue el propio Macri quien intentó extorsionar a medios capitalinos que no eran afines a su gestión, llegando incluso a la clausura de los mismos con absurdas excusas reglamentarias.

A partir de la chequera del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Macri aleccionó a los medios y periodistas críticos y, lo que es aún peor, organizó pingües negociados con sus amigos como Fernando Niembro, utilizando a medios de comunicación de las provincias como fachada.

En una lucha burocrática el gobierno de Mauricio Macri impidió que Tecnópolis pudiera emplazarse dentro de los límites geográficos de Capital Federal, debiendo trasladarse por fuera de los límites de la General Paz, generando incordios logísticos de las millones de personas (sobre todo niños) que viajaron de todo el país a compartir un espacio de ciencia, cultura y comunicación.

Como candidato presidencial, Macri pregona el retorno al gobierno de los economistas que mandaron a nuestros científicos a lavar los platos. Los mismos que promueven una vez más la apertura a las importaciones desprotegiendo la industria nacional. Y son los mismos que prometen devaluar el dólar para favorecer a los grandes exportadores y perjudicar a todos nosotros, los trabajadores.

Fue el mismo Macri quien atacó en forma sistemática las políticas de desarrollo tecnológico soberano, como la conexión de fibra óptica, la fabricación de satélites nacionales y la repatriación de científicos.

Macri no cree que sea necesario la apertura de Universidades por todo el territorio nacional, ni siente que sea una prioridad el autoabastecimiento energético. Estos temas no son una especulación de los abajo firmantes, son conceptos que el propio candidato se ha encargado de difundir en sus apariciones mediáticas.

Muy por el contrario, anhelamos que se sostenga la reciente creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología, como así tambiénla de los nuevos institutos de investigación. Y que se profundice la repatriación de científicos (que hoy ya somos más de mil) y se siga avanzando con los espacios de trabajo para los investigadores de la región (que en los últimos diez años se ha duplicado).

También apostamos a que se siga invirtiendo en espacios culturales, como el Centro Cultural Néstor Kirchner en Capital Federal y los tantos otros que vimos nacer en nuestra ciudad y nuestra región.

Queremos que se siga sosteniendo una educación pública y gratuita, hoy con nuevas herramientas tecnológicas como son las computadoras en manos de los chicos, enlazadas por un plan nacional de conectividad. Los padres de estos niños, a los que se les ha abierto un mundo de posibilidades, son los que cortaban las calles ayer, cuando los equipos técnicos de Macri orientaban las políticas públicas a favor del poder económico concentrado.

Soñamos también con que las voces se sigan multiplicando, al igual que los puestos de trabajo que se han generado en los medios de comunicación de la ciudad y la región. Desde la aplicación de la Ley de Medios, canal 13 y canal 9 han abierto sus grillas a producciones locales, se inauguraron nuevas radios y canales de TV en toda la provincia y se acaba de anunciar el arranque del canal y la radio pública provincial. También gracias a esta nueva ley, la Universidad Nacional del Litoral se encuentra readecuando sus equipos e instalaciones para que LT10 comparta espacio con un canal de TV universitario.

Anhelamos que la política de fomento a la producción audiovisual (que ha sido histórica por el record económico invertido) siga generando contenidos federales y desarrollo real en las industrias culturales locales. Y lo mismo con la reciente creación del Instituto Nacional de la Música, que promete un horizonte próspero para los artistas locales otorgándoles mayor protagonismo en los escenarios de todo el país  y una mayor difusión mediática: la flamante creación de la Ley del Actor, que entre otros beneficios, posibilita que los artistas puedan contar con una jubilación a la hora del retiro de las tablas.

Por todos estos puntos que atañen directamente a nuestros oficios y a la vida cultural y de avances científicos y tecnológicos de nuestra sociedad y por muchos otros temas más en común, no nos cansaremos de repetir que no nos da lo mismo. No son lo mismo Macri y Scioli. Y por sobre todas las cosas, no son lo mismo los dos modelos de país que se avizoran en el panorama detrás de ellos. Por eso tomamos la decisión de hacer público nuestro voto a Daniel Scioli e invitamos a la sociedad santafesina a involucrarse en esta nueva instancia de decisión trascendental para el país.

No le estamos pidiendo el voto a nadie, porque no somos candidatos a nada. Estamos invitando a nuestros vecinos a reflexionar su voto y a elegir convencidos por uno de los dos proyectos. Muchos de los firmantes pretendemos cambios, pero creemos que volver a dejar en manos del poder económico porteño las decisiones públicas, no es un cambio, es un retroceso como sociedad.