Barco ebrio
home > Política y Ciudadanía > Giorgi: "El odio como pasión marca una ruptura del pacto democrático"
Giorgi: "El odio como pasión marca una ruptura del pacto democrático"

29/11/2018

El docente e investigador disertó en el III Encuentro Memoria y Relatos: Biopolítica y Arte, que tiene a Humanidades como una de las organizadoras

El III Encuentro Memoria y Relatos: Biopolítica y Arte se está llevando a cabo en Rosario. Se extiende desde el 28 al 30 de noviembre, con el objetivo de asediar el núcleo problemático de la memoria traumática desde una mirada interdisciplinaria que articule perspectivas teóricas en torno al eje de Biopolítica y Arte. El mismo es organizado por la Facultad de Humanidades y Artes de la Unviersidad Nacional de Rosario, la Red Interuniversitaria Katatay, el Centro Cultural Parque de España y el Museo de la Memoria.

La primera de las actividades fue la apertura del evento, a cargo de Gabriel Giorgi. “Odiar en común. Escritura, democracia, biopolítica”, fue su disertación. El docente e investigador estudió en la Universidad Nacional de Córdoba y en la Universidad de Nueva York, donde se desempeña como docente e investigador. Escribió sobre literatura argentina y latinoamericana, teoría queer y biopolítica y sobre cine. Además publicó artículos en nuestro país, Brasil, Estados Unidos y España.

Su publicación más reciente es “Formas comunes. Animalidad, cultura, biopolítica”. De visita en ABC Universidad sostuvo: “En el odio escrito hay algo nuevo en la sociedad contemporánea, la disponibilidad de nuevas herramientas de escritura. Se escribe lo que antes se decía, se susurraba o se decía a medias. Además se archiva y se viraliza”. “Cada vez tiene más gravitación en el campo de lo social. La escritura hace memoria pero lo oral tiene otra temporalidad, pero es ‘escuché decir’. El cambio es sustantivo”, consideró. Otro de los puntos sobresalientes es la figura del anonimato como lo es el comentarista online o el troll y su implicancia en el funcionamiento de la política. “Antes de la escritura electrónica tenías el chisme. No hay política sin rumor. Hay otro tipo de construcción de espacio público y hay que empezar a pensarlo.

Las victorias de Trump y Bolsonaro ratificaron la trascendencia del odio dentro de las democracias. “El odio como pasión marca una ruptura del pacto democrático, ese que se gestó a partir de las transiciones postdictaduras. Bolsonaro es el emergente, aunque estamos en una realidad en movimiento”, dijo.

Una dimensión muy interesante es que hace poco esto funcionaba afuera de la democracia y ahora se reclama como una forma de pensar lo democrático; una democracia restrictiva y que se basa en la segregación. Empiezan a emerger otros espacios de debates públicos en el que hacen su aparición nuevas subjetivaciones que estaban interdictas, que sentían que no tenían el espacio de expresión”, analizó.

En ese sentido señaló una serie de ejes: “Por un lado aparece la raza, los racismos tradicionales de la sociedad argentina en torno a lo indígena, a los ‘negros’. Y también aparecen marcaciones de género y sexualidad”. “Pero aparece una dimensión mucho más enunciada que tiene que ver con cierta gente que no estaba habilitada para el disfrute, para reclamar derechos y están disfrutando de algo que no les corresponde. ‘Eso se paga con mis impuestos’”, apuntó.

“Hay un momento en el que se supone que el momento de debate se transforma en una guerra simbólica y de materialización no simbólica sobre los cuerpos”, analizó y apuntó: “Por eso hay que preguntarse si habitamos un modelo de democracia que no se piensa a sí misma para superar los conflictos a través de la política, sino la incentivación permanente de focos de conflicto al interior de la sociedad que se pueden administrar desde una lógica de poder”.

Asimismo definó a la biopolítica como “un campo de debates donde la hipótesis es un poco pensar cómo funciona la política distribuyendo entre vidas que importan y otras que no”. “Por tal motivo hay una proliferación de tensiones donde se van administrando las fronteras móviles en las que sí importan y las que son abandonables. La biopolítica tiene la capacidad para pensar eso y no pasa solo a la clase social porque hay variables que se cruzan. Aparecen otros focos de politización”, profundizó.

 

Conocé el cronograma completo del III Encuentro Memoria y Relatos: Biopolítica y Arte