Barco ebrio
home > Política y Ciudadanía > Denuncia que pasó una noche preso por un delito que no cometió
Denuncia que pasó una noche preso por un delito que no cometió

20/11/2018

Un luchador fue agredido por un presunto gendarme y detenido por la policía. Para poder salir de la Comisaría 2da tuvo que adjudicarse un delito 

Un luchador de kick boxing denuncia haber sido golpeado por un presunto gendarme y detenido por la policía sin razón alguna, imputándole un delito que no cometió. Permaneció preso por varias horas en la comisaría segunda y fue encontrado por sus familiares porque concurrieron al lugar, pero no porque se hayan comunicado con ellos. Para salir de la prisión tuvo que ajudicarse el delito por más que no lo haya realizado.

Esteban Bellini, de 23 años, fue uno de los participantes de la velada de kick boxing que se desarrolló en el hotel Ros Tower el domingo por la noche. En diálogo con Apuntes y Resumen relató: “Salgo del evento y voy a tomar el colectivo en Catamarca y Paraguay, a unas cuadras. En el momento en que estoy esperando le mando un mensaje de WhatsApp a mi novia para decirle que estoy volviendo. Frena un taxi, se baja un hombre y se dirige directamente hacia mí golpeándome y tirándome al suelo. Cuando me empieza a ahorcar me dice que es de Gendarmería y me rompe el celular. Le pido identificación, nunca me mostró nada y estaba vestido común y corriente”.

El denunciante agregó: “Empezamos a golpearnos entre los dos, lo empujo y salgo corriendo hacia Tucumán y Entre Ríos y ahí me para la policía. Eran cuatro, en dos motos. Me preguntan qué estaba haciendo, me detienen y ahí llega el gendarme. No les bastó escucharme, el gendarme dice que había cometido un delito, un intento de robo en su casa”. “Los policías le creen a él y yo les explico de dónde salía, que vean la mochila. Ven que tenía las vendas, el short, la remera, la credencial del evento, el cronograma con las peleas que se hicieron. Estaban todas las pruebas de que yo salía de ahí”, manifestó. “Nunca me creyeron, me empezaron a ‘verduguear’, a burlarse, a manosearme y me dijeron que era un delincuente, un mentiroso y que iba a ir preso. El supuesto gendarme me lastimó por todos lados, me rompió un diente, me raspó todo el cuerpo, me duele el cuello”, dijo.

El luchador continuó: “Me llevaron a la 1.30 y salí a las 9.30 de la mañana. Me suben a un patrullero y me llevan a la Comisaría 2da. Me meten adentro del calabozo. Todo el tiempo eran burlas, todos el tiempo me mentían. Mi familia me tuvo que salir a buscar para saber dónde estaba. El oficial me miente diciendo que iban a llamar y nunca lo hicieron. Fueron ahí de casualidad”. La permanencia en el calabozo no fue nada agradable: “Me agarr{o un ataque de llantos, empiezo a golpear las rejas y a pedir salir de ahí. Sabiendo que yo no era tuve que firmar un acta donde decía que yo cometí el delito de ‘hurto calificado’ y sin ninguna prueba, solo es la palabra de él y señalarme diciendo que era yo”.

Bellini ya comenzó con acciones para que se haga justicia y se encuentre a los responsables. Teme que esa “mancha” con la que ahora tiene que convivir le afecte en su trabajo (asesor de seguros) o si quiere salir de viaje. “Los golpes me duelen pero no me dañan. Salvo a la calle y estoy constantemente asustado”, se lamentó y cerró: “Le tengo miedo a los ‘chorros’ y a la policía. No sé qué es peor, qué es mejor. Es el mundo del revés”.