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El retroceso más grande de la industria desde 2002

07/11/2018

Septiembre cerró con una retracción de la economía del 11,5 por ciento. Desde las cámaras empresariales advierten que "no hay actividad que se salve"

La producción industrial presentó una caída del 11,5 por ciento en septiembre, en el quinto mes consecutivo de baja. Es el retroceso más grande desde el 12,2 por ciento presentado en noviembre de 2002. En este contexto una de cada tres empresas tiene previsto despedir empleados para “acomodar” los números.

El retroceso de la actividad industrial de septiembre fue del 11,5 por ciento, en comparación con igual mes de 2017. Los números en Santa Fe fueron un poco menores pero no menos preocupantes. Según estimaciones del Instituto de Investigaciones Económicas de FISFE, la caída fue del 7,4 por ciento en el noveno mes del año y acumula una disminución del 2,2 por ciento en lo que va del año. El sector más perjudicado fue el automotor, con una baja del 56 por ciento. El metalúrgico, en tanto, se mantuvo alrededor de lo que fueron los otros segmentos, con un 13 por ciento negativo.

El vicepresidente de la Asociación Metalúrgica de Rosario y tesorero de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), Claudio Mossuz, manifestó en diálogo con Apuntes y Resumen: “No hay actividad que se salve”. “Salvo el sector financiero, la siderurgia es la única que presenta un número positivo pero es porque aún tienen un arrastre de exportaciones y por el veranito de la devaluación le cierran los números”, detalló.

La falta de los créditos es un factor que afecta a las empresas. En relación a datos del Ministerio de Trabajo de la provincia, “en 2016 no se llegaba a 20 procesos preventivos de crisis y hoy ya hay 200”. Las firmas tratan de encontrar medidas paliativas para preservar las fuentes de trabajo, con disminución de jornadas laborales, reducción de turnos, anticipos de vacaciones o suspensiones. Para Mossuz hay cierres y despidos, no en grandes números pero sí en goteo. “Las empresas pueden esperar hasta un punto y no les queda otra que achicarse para salvar la parte que puedan y otras cierran”, sostuvo.

El dirigente empresarial rechazó que la posibilidad de que el sector privado sea el responsable de paliar una inflación desmedida. “No fue provocada por nosotros y es muy difícil porque se pretende que cubramos la inflación pasada y también la futura”, marcó y agregó: “Lamentablemente la política no ha acompañado a la industria nacional. Si no generamos un desarrollo a partir de una industria potente no hay posibilidad de crecimiento”.

Para reducir el impacto de la inflación, el Gobierno dispuso la implementación de un bono de fin de año que será obligatorio para el sector privado, pero no para el público. Daniel Funes de Rioja, vicepresidente de la Unión Industrial Argentina manifestó que 6 de cada 10 empresas no van a poder hacerse cargo de él. “Creo que su declaración es la más sensata que he escuchado porque traduce la sensación y percepción que tenemos en la provincia”, dijo Mossuz y concluyó: “Son muchos meses de caída que muestran lo que pasó y lo que viene de caída para las Pymes”.