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Bolsonaro presidente de Brasil. El día después

29/10/2018

"Apuntes y resumen" recolectó distintas reflexiones tras la victoria de Jair Bolsonaro en el balotaje. Gobernará desde el 1º de enero hasta 2023

La segunda vuelta electoral en Brasil consumó la victoria de Jair Bolsonaro sobre Fernando Haddad. El candidato de ultraderecha asumirá la presidencia el 1º de enero y estará en el cargo hasta el primer día del 2023. Si bien la propuesta del Partido de los Trabajadores logró recortar la amplia brecha de las elecciones primarias, la victoria se dio por más de 10 millones de votos.

Jair Bolsonaro logró imponerse en 17 de los 28 distritos electorales (contando los votos en el extranjero). La principal diferencia se dio en Estados como San Pablo (más de 8 millones de sufragios de diferencia) o Río de Janeiro (casi 3 millones de votos de distancia). De esta forma se convirtió en el 38º Presidente de la República Federativa del Brasil elegido por sufragio directo, incluidos los vicepresidentes que por distintas razones asumieron el máximo rol político.

 

 

 

En el marco de esta victoria que cambia el mapa geopolítico latinoamericano y con la preocupación que Bolsonaro genera a raíz de sus posturas radicales, Apuntes y Resumen relevó distintas reflexiones el día después de la contienda electoral:

 

Federico Neiburg, doctor en Antropología e Investigador del CNPQ

- “El porcentaje de votantes de Bolsonaro fue el 39 por ciento, 31 por ciento por Haddad y un 25 por ciento no votó por ninguno de los dos. Bolsonaro va a tener que gobernar para el 61 por ciento que no votó por él”.

- “Ha sido una campaña de mucha emoción. Ha habido muchas idas y vueltas y una politización que pocas veces he visto. Nunca sentí semejante politización de ambos lados. El debate político ganó otros canales que no son los tradicionales: discusiones a través de grupos de WhatsApp y no por Facebook, por ejemplo. El discurso de la victoria lo hizo por Youtube y luego por los canales de TV.

- “La perspectiva era de una victoria arrasadora en el segundo turno. Fue sólida pero no arrasadora porque hubo un movimiento social, como respuesta tardía a Bolsonaro. Brasil mostró un lado alegre, democrático, pluralista. Esperemos que esa energía no se pierda”.

- “El panorama es complicadísimo. Todos los partidos de centro derecha han sido barridos y tragados por la ultra derecha. Además han obtenido gobernadores aliados en el centro sur, en San Pablo, en Río de Janeiro y salvo el nordeste. Por lo tanto ha habido un avance fuertísimo de candidatos afines a las propuestas de Bolsonaro, muy conservadoras desde el punto de vista cultural. Se produjo un llamado a un Brasil tradicionalista con la perspectiva de políticas neoliberales en la economía. A pesar de eso, no será fácil la convivencia de pastores evangelistas con militares”.

- “Esperemos que haya voces como lo hubo siempre en Brasil, que coloquen límites. En Río ganó la derecha con el 60 por ciento pero el 40 por ciento estuvo en la calle y está dispuesto a movilizarse”.

- “Desde que fue el impeachment de Dilma Rousseff, la derecha consolidó una mayoría de ⅔ y realizaron reformas constitucionales. La fuerza con la que inicia este próximo gobierno en el Congreso es enorme. Ese es el miedo mayor de los demócratas. Igualmente no es tan seguro que Bolsonaro tenga mayoría permanente en el Congreso. La primera minoría es el PT con 49 bancas y luego es el partido de Bolsonaro con 45”.

- Puede pasar que haya un Gobierno de excepción, aunque todos los escenarios son posibles. No es necesario esperar a que Bolsonaro asuma para estar espantados con la violencia política. Ha habido una cantidad de asesinatos políticos tremendos y 60 mil asesinatos con armas de fuego el año pasado.

- La movilización militar que se vio ayer es la realidad que vivimos en este país. Hay deudas con el pasado que no se han saldado. Siempre hubo una derecha militante pero ahora se siente autorizada a mostrarse en público. Tendremos que ver cómo la democracia brasileña va a lidiar con esa realidad. Esperemos que sin violencia.

 

Eduardo Crespo, economista y politólogo argentino residente en Brasil y docente en la Universidad Federal de Río de Janeiro

- Con Bolsonaro avanzan sectores que siempre estuvieron y que entraban dentro del paraguas de los partidos tradicionales, que ahora entraron en crisis. Ahora sumamos el condimiento de las iglesias evangelistas y ambos convergen en Bolsonaro. No creo que sea solo el voto a esto sino también voto anti PT y voto contra el sistema de partidos. Si bien hay gente que pide sangre y orden, lka expresión puramente fascista no creo que represente más del 50 por ciento de la población brasileña.

- En los Estados más pobres ganó el PT y en los más ricos ganó Bolsonaro. Los sectores de clase media también están con Bolsonaro. Pero en San Pablo o Río de Janeiro hay favelas y ahí ganó también Bolsonaro. Esto atraviesa grandes sectores de la sociedad: el voto anti PT está en la clase media y un voto evangelista a favor de Bolsonaro, predominantes en los sectores humildes.

- Los pastores se mueven como empresarios y con un discurso de ese tipo. Ellos apuestan a quién puede ganar. Son totalmente conservadores en diversos aspectos aunque puedan apoyar a un candidato u otro. En Bolsonaro el discurso religioso es muy fuerte y cuando la Iglesia Universal se inclinó por él le entregó un caudal de votos muy importante. El de los pastores es uno de los movimientos más fuertes de Brasil en los últimos años.

- El Poder Judicial ha desempeñado un papel muy nefasto en los últimos años, tolerando aquello que viene de la ultraderecha y condenando cualquier mínimo desvío que venga del PT. Lo de las Fake News no debería sorprender porque es lo que ha venido ocurriendo en los últimos años. Estas “guerras híbridas” se vienen desarrollando con las nuevas tecnologías y acá acompaña el alto grado de ignorancia en la sociedad. Estamos en un mundo donde la gente está muchas horas delante del celular y sobre esto habrá que reflexionar.

 

 

Esteban Actis, doctor en Relaciones Internacionales, docente e investigador de la UNR

- La sorpresa fue el domingo de la primera vuelta cuando nadie esperaba que Bolsonaro sacara el
46 por ciento y automáticamente era muy difícil revertir el escenario. Si bien Haddad recortó la diferencia era prácticamente imposible. La gran actividad es pensar cómo puede ser el gobierno de Bolsonaro. Esto rompe el esquema regional y es una gran incógnita vislumbrarlo.

- A grandes rasgos hay dos grandes escenarios: uno que se traduzca a políticas el discurso neofascista y estaríamos en presencia de un cambio radical en Brasil y con un impacto regional. El otro es que la herida democracia brasileña pueda contener las ambiciones neoconservadoras y de extrema derecha de Bolsonaro y el partido militar y en las acciones no sea tan virulento como en el discurso.

- Bolsonaro pudo captar un descontento en los tres segmentos del votante. Los sectores más ricos vieron la posiiblidad de volver a un Brasil tradicional, dual, donde se excluya al otro. En las clases medias, un miedo a volver a la pobreza y la marginalidad. Y en los pobres y más marginados tuvo una gran influencia la iglesa evangélica, conteniendo y mostrando a Bolsonaro. Logró un voto multiclasista explotando los miedos de los votantes brasileños.

 

 

Esteban Iglesias, profesor de la Facultad de Ciencia Política y director del Centro de Estudios Comparados

- Va a haber un debilitamiento de la integración regional, del Mercosur. Hay una mirada de las relaciones hacia el pacífico: Chile y EE. UU. Hay que ver si una alianza con esos países puede perdurar en el tiempo.

- Las salutaciones son de cortesía, pero es cierto que existe una afinidad. Se está tratando de conformar un centro de política de derecha con matices a lo que antes se llamó “giro a la izquierda”. El foco de derecha va a tener muchos matices: Bolsonaro es distinto a Macri, radicalizado, por ejemplo.

- La victoria de Bolsonaro se debe a un gran fastidio con los principales partidos que compitieron durante más de 20 años. Y un enojo a la clase política porque “son siempre los mismos”. Las problemáticas tienen que ver con la seguridad, la corrupción y los problemas socioeconómicos. Las políticas inclusivas no fueron valoradas en esta elección.

 

 

Víctor Barcelos, estudiante brasileño en Argentina

- Me sentí triste primero pero luego traté de entender que este avance de la derecha y de Bolsonaro en el poder en Brasil fue a través de una herramienta democrática. Fue una decisión de la mayoría y vamos a ver lo que va a pasar con Bolsonaro en el poder en estos cuatro años. En ningun momento en la campaña ha nombrado a las clases populares y fueron las mayoría los que lo apoyaron. Viene con políticas de recorte a los derechos de las minorías, de los trabajadores, de los homosexuales, de los negros, de las mujeres. El pueblo cayó en una trampa que no puedo entender.