La discoteca del Sereno
home > Especiales > La devaluación de la moneda desde el retorno de la democracia
La devaluación de la moneda desde el retorno de la democracia

06/09/2018

Una devaluación de la moneda en más del 100% en un año se produjo en sólo 8 años casos desde 1983. El pico fue en 1989, de la mano de la hiperinflación

Autor:
Alejandro Arnoletti

La situación económica y sus derivaciones son la principal preocupación de los argentinos en la actualidad y más aún luego de la megadevaluación ocurrida entre la semana pasada y la presente. Así la depreciación de la moneda nacional en comparación con el dólar es de casi un 123 por ciento, en relación al último cierre de 2017. El porcentaje se redujo este miércoles, luego de que la divisa estadounidense bajara.

Argentina tuvo cuatro monedas desde el fin de la dictadura cívico – militar. Los Pesos Argentinos rigieron hasta mayo de 1985. Fueron implementados por el gobierno de facto desde junio de 1983, en reemplazo de los pesos ley y con la quita de 4 ceros. La administración de Raúl Alfonsín puso en marcha los Australes desde junio de 1985, eliminando 3 ceros. A raíz de la hiperinflación que precipitó la salida del presidente radical y que se sufrió a lo largo del primer año de Carlos Menem, el ministro Cavallo presentó los Pesos Convertibles. Esta moneda equiparaba la cotización de la moneda nacional con el dólar y se eliminaron 4 ceros en relación a los australes. La crisis de 2001 motivó el fin de la convertibilidad y desde enero de 2002 el Peso ya no es más convertible y no presenta la paridad 1=1 con la divisa “verde”.

En estos 35 años de democracia el proceso devaluatorio más fuerte se vivió en el Gobierno de Raúl Alfonsín. La hiperinflación llevó a una depreciación de los australes de casi un 12 mil por ciento en 1989 (Alfonsín y Menem), el pico en este período. Mientras que los resabios de la política económica de la devaluación se sintieron en el primer año de gestión de la presidencia radical, que tuvo una devaluación que rozó el 700 por ciento. Esta crisis económica obligó a la implementación del Plan Austral en junio de 1985, que logró contener la inflación y la devaluación. Este programa económico finalizó en 1988, cuando otro rebote inflacionario implicó que deba ser reemplazado por el Plan Primavera. A pesar de ello fracasó y no logró evitar la hiperinflación de 1989.

 

 

La Ley de Convertibilidad del Austral y posterior del Peso fue decretada por iniciativa de Domnigo Cavallo y estuvo vigente durante casi 11 años. Rigió desde abril de 1991 a razón de 10 mil australes = 1 dólar y posteriormente, desde enero de 1992, de 1 peso = 1 dólar. El fin de la convertibilidad se produjo en la presidencia de Eduardo Duhalde y fue la primera medida para salir de la crisis que ocasionó y que implosionó la gestión de De la Rúa. La política del ministro Jorge Remes Lenicov fue aprobada el 6 de enero de 2002 y trajo consigo la pesificación de depósitos bancarios a una equivalencia de 1,40 pesos = 1 dólar y la estatización de parte de la deuda privada, con una diferencia de entre 1 peso y 1,40 peso. Ese año finalizó con un dólar a 3,40 y una devaluación del 240,5 por ciento. El pico fue en junio de 2002, alcanzando un máximo de 3,90 pesos y un cierre de mes a 3,85 pesos.

Desde la crisis de 2001 y 2002 la devaluación de 2018 es la más alta y la única que superó el 100 por ciento. Anteriormente el mayor registro se presentó en 2015, con la llegada de Mauricio Macri al gobierno y la decisión de ministro Alfonso Prat Gay de liberar el mercado de dólares. El fuerte incremento de la moneda norteamericana se produjo el 17 de diciembre de ese año, una semana después del cambio de Gobierno. Ese día cerró a 13,95 pesos, tras hacerlo el día anterior a 8,835 pesos.

En los ocho meses completos que van de 2018, la depreciación es del 122 por ciento. En estos 35 años de democracia sólo en ocho se pasó el 100 por ciento: durante el Gobierno de Alfonsín, la hiperinflación de 1989 y 1990, la crisis de 2001 y el presente.