Música
home > Política y Ciudadanía > El juicio por jurados y la participación ciudadana
El juicio por jurados y la participación ciudadana

10/08/2018

El destacado abogado Andrés Harfuch habló con ABC Universidad sobre esta modalidad de juzgamiento que ya se implementa en varias provincias del país

Maneras de establecer la Justicia en Argentina.

En el marco de la charla que llevó adelante la Cámara de Diputados de la provincia de Santa Fe sobre “Juicio por Jurados: participación ciudadana en la administración de Justicia”, Andrés Harfuch, vicepresidente de la Asociación Argentina de Juicio por Jurados, dialogó con ABC Universidad sobre esta modalidad de juzgamiento que ya se implementa en varias provincias del país.

Explicó que el objetivo del juicio por jurados es que un acusado sea juzgado por sus pares, en lugar que ante jueces y fiscales categorizados. El jurado, compuesto por la misma cantidad de hombres y mujeres, se debatirá entre dos cuestiones: si el hecho que se juzga realmente existió, y si el acusado de haber cometido ese hecho es culpable o no.

Harfuch  también contó que las personas del jurado son seleccionadas por sorteo a partir de una lista elaborada por la Justicia electoral sobre la base del padrón entre todos los ciudadanos que se encuentren entre los 21 y 75 años de edad. 

Aunque existe una serie de ciudadanos que, por su rol social o profesión, no pueden ser miembros del jurado. Entre ellos se distinguen: integrantes de fuerzas de seguridad, funcionarios electos o empleados del Poder Judicial, entre otros.

Luego de oír el debate, el jurado se reúne en un recinto donde  elige un presidente y discute sobre las pruebas que observaron, hasta alcanzar una decisión final. El veredicto se expresa mediante las respuestas anónimas a los dos puntos centrales, éstas se anotan en un papel que, posteriormente se incinera. El presidente del jurado anota en un papel el resultado del veredicto, luego se lo comunica primero al juez y posteriormente lo lee al público.

Por último, el letrado consideró que es imperioso cumplir con la Constitución y abrir de una vez por todas los tribunales a la intervención directa del pueblo, no sólo a través del juicio por jurados, sino de los demás mecanismos de participación ciudadana.