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Ganadores y perdedores del modelo económico

04/04/2018

Los dos años de la política económica macrista dejaron a claros sectores como ganadores y a otros como perdedores, revirtiendo la tendencia a 2015

Autor:
Alejandro Arnoletti

La política económica desde 2015 al presente logró que determinados sectores de la economía resulten ganadores, mientras que otros sufran un efecto contrario. En ambos casos se demuestra un comportamiento contrario a lo que presentaban desde la llegada de Cambiemos a Casa Rosada. De esta forma aquellas actividades vinculadas al sector primario y a la servicios, además de intermediación financiera, se encuentran en el primer grupo, en detrimento la industria.

Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) revela que el segundo año de gestión de Mauricio Macri mostró un crecimiento de 2,9 por ciento en el PBI en relación al año anterior y de 0,9 por ciento respecto a 2015. En ese sentido, y si bien la economía fluctúa con altibajos desde 2011 con signos de estancamiento, la variación registrada entre 2015 y 2017 es menos cíclica, evidenciando rasgos de cambio estructural.

En este período de Cambiemos, la intermediación financiera aumentó su participación en 0,74 puntos porcentuales, posicionándose contundentemente por sobre el resto de los sectores. Luego se encontraron servicios como electricidad, gas y agua, con una suba de 0,61 puntos porcentuales. En tercer lugar aparecieron actividades del sector primario como agricultura, ganadería, caza y silvicultura (0,49 puntos porcentuales) y en cuarta posición, el transporte y las comunicaciones (0,36 puntos porcentuales).

En el caso de la intermediación financiera y el grupo de electricidad, gas y agua crecieron durante el 2015 cerca del nivel promedio, pero aumentaron considerablemente por encima del mismo en 2016. La tendencia se mantuvo para los servicios durante el 2017, pero el sector financiero siguió creciendo por arriba del promedio el año pasado, aunque no en magnitudes tan considerables. En tanto que las actividades primarias crecían por debajo del promedio en 2015, mejoraron abruptamente en 2016 y no lograron sostenerlo durante 2017, volviendo a crecer por debajo del promedio.

Por su parte las ramas perdedoras tuvieron un comportamiento que se ubicó por debajo respecto al promedio general del Valor Agregado Bruto. Allí tres actividades que crecían junto al resto de la economía empezaron presentar un desempeño menor: la industria manufacturera (1,59 puntos porcentuales), la construcción (0,51 puntos porcentuales) y el grupo de comercio mayorista, minorista y reparaciones (0,40 puntos porcentuales).

La caída de la industria se profundizó en 2017; una situación distinta a la de la construcción, que tuvo un pronunciado repunte. En tanto que el comercio tuvo un muy mal 2016 y evidenció un crecimiento por encima del promedio en el segundo y tercer cuatrimestre del año pasado, situación contraria a la de las restantes partes el pasado año.

Según concluye el informe del CEPA, los sectores que más trabajo aportaron durante los últimos años comenzaron a reducir su participación. Por otra parte que aquellos ligados a las ventajas comparativas del sector primario comenzaron a ser protagonistas. Por tal motivo estiman que “de no revertirse este proceso, en el futuro enfrentemos a una economía crecientemente primarizada y con eje en la especulación financiera, escasa transformación industrial y consiguientemente mayor desempleo”.