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Laboratorio de biotecnología acuática en Rosario

08/02/2018

Investigadores de la UNR conformaron un Laboratorio de Biotecnología en el Acuario. Buscan generar y divulgar conocimientos de los recursos acuáticos

Recursos acuáticos del río Paraná.

El Laboratorio de Biotecnología Acuática constituye el Área de Investigación Científica y Tecnológica del “Acuario del Río Paraná” en  una iniciativa conjunta entre la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la Universidad Nacional de Rosario y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva del Gobierno de Santa Fe, conformada por miembros de ambas instituciones y del Conicet.

Este laboratorio Especializado mixto fue creado en octubre de 2014 por resolución del Consejo Directivo de la Facultad y funciona en el edificio del Acuario desde el mes de febrero de 2017. Actualmente trabajan  investigadores de la UNR y el Conicet,  becarios doctorales y postdoctorales  y estudiantes universitarios.

Tiene como objetivos la generación y divulgación de conocimiento científico, la capacitación y formación de recursos humanos, el desarrollo de tecnología, la prestación de servicios tecnológicos, y la realización de proyectos de extensión a la comunidad y de divulgación científica en torno a los recursos acuáticos del río Paraná.

 

Códigos de barra genético

 

En esta zona, que corresponde al pre delta, hay descripciones de 170 especies de peces aunque el número real es mayor. De ellas, las únicas que la gente identifica son las que se comercializan para consumo por lo que hay un gran desconocimiento de la diversidad, qué características tienen, sus ciclos de vida. "Saber reconocerlas, cuándo pescar o no, y por qué razón, puede contribuir a la conservación", afirmó la directora del Laboratorio, Silvia Arranz.

El equipo formado por bioquímicos, licenciados en biotecnología y licenciados en biología confeccionó una biblioteca de códigos de barra genético de las especies que habitan el Paraná y que permite identificarlas aún sin ver el pez, por ejemplo, con una parte o un huevo del mismo. En esta tarea descubrieron que hay más de una especie de morenas y de rayas.

Teniendo en cuenta que el Paraná no es traslúcido y es imposible ver las especies que se ocultan en él, el Acuario Municipal contará con exposiciones y pantallas interactivas para que la gente pueda reconocer los peces, ver su comportamiento, tomar conciencia de lo perjudicial de la contaminación; en definitiva, apropiarse de este recurso natural. También se podrá observar a los investigadores ya que el laboratorio contará con grandes ventanales para socializar el trabajo científico.

En cuanto al desarrollo tecnológico, los investigadores de la UNR elaboraron un test para medir diversidad y parentesco en pacú que es de sumo interés para el cultivo del mismo y el aumento de la productividad. A través de una herramienta genómica como los marcadores moleculares, se puede estudiar cuán saludable es una población y qué posibilidades tiene de sobrevivir ante un cambio. Asimismo, es útil para organizar la cruza de reproductores y evitar la endogamia, ya que dos peces emparentados tendrían cría con defectos.

Hay especies que se cultivan en todo el mundo, como la tilapia o el salmón, que llevan años de mejoramiento genético. "De las salvajes a las que se comercializan, hay una gran diferencia porque los peces crecen en menor tiempo y tienen tallas más parejas que, desde el punto de vista económico, son más competitivos", expresó Arranz.

"Hay especies como el pacú que era la vedette en los concursos de pesca de hace 50 años pero hoy no están más en la zona debido a que se fueron retrotrayendo por el cambio climático y el impacto antrópico, es decir el que puede generar el hombre", explicó la investigadora, para luego agregar que las especies viven en un rango de temperatura y ante un calentamiento, las que pueden, migran a una zona de confort, y las que no, desaparecen. "Todo impacto produce un movimiento y un nuevo equilibrio", sostuvo la directora del Laboratorio.

En algunas especies, agregó la investigadora de la UNR, es muy importante la altura del agua y las lagunas que se forman en el río para la reproducción, ya que la cría de las larvas no sucede en su mayoría en el gran canal. En la medida que estos factores se modifican o desaparecen, se produce una merma en la cantidad de peces.

Nuestro país no produce peces por acuicultura pero es una de las principales exportadoras de pescado ya que se sacan 800.000 toneladas de la plataforma argentina y 15.000 del río Paraná. Este cupo está actualmente regulado dado que en un momento llegó a 40.000 toneladas con el sábalo como principal pieza y esto tuvo un impacto negativo en las siguientes generaciones de esta especie.

 

Fuente: unr.edu.ar