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Letcher: "La pérdida de ingresos de ANSES va a financiar el conjunto de las reformas"

14/11/2017

El Gobierno dio inicio a su plan de reformas y el foco está puesto en la ANSES. Aseguran que el dinero de los jubilados será el "botín de las reformas"

Foto: Ámbito
Autor:
Alejandro Arnoletti

La victoria de Cambiemos en las elecciones de medio término fue el impulso definitivo para que el Gobierno avance en las reformas prioritarias para implementar el modelo de país que cree necesario. En ese sentido giró al Congreso el proyecto de Ley de reforma tributaria, que fuertes críticas despertaron en sectores productivos. Pero el eje de todas ellas es la reforma previsional, que le permitiría al Gobierno tener un fuerte “ahorro” en sus cuentas y así reducir el déficit. “Ahorro” que los expertos en la materia aseguran que será a costa de los jubilados actuales y futuros.

De este ajuste el Gobierno estima que dependerá el éxito de la reforma tributaria, del pacto fiscal con las provincias y la reducción del déficit. Por tal motivo el Gobierno quiere que los gobernadores se comprometan públicamente con los cambios jubilatorios ya que considera que así se allanará el debate en el Congreso.

El temor está estrechamente vinculado a un posible desfinanciamiento de las arcas de la ANSES, es decir, el dinero de los jubilados. Un informe del Centro de Economía Política Argentina pone el foco en las consecuencias de la aprobación y puesta en marcha de esta reforma, a la que no duda de establecer que tendrá al organismo como “el botín de las reformas”.

El director del CEPA, Hernán Letcher, manifestó al portal de Radio UNR: “La pérdida de ingresos de ANSES es la que va a financiar el conjunto de las reformas y esas disminución de ingresos se va a compensar con una pérdida del ingresos de los jubilados”. “El mecanismo por el cual se opera es el reemplazo de la movilidad jubilatoria por el IPC el INDEC y quienes actualizan sus ingresos así son los jubilados, los beneficiarios de la AUH y aquellos que perciben asignaciones familiares”, agregó.

La modificación de la fórmula por la que se calculará la jubilación impedirá a los beneficiarios acercarse al 82 por ciento móvil prometido por Macri en la campaña electoral presidencial. Además “la actual fórmula sería beneficiosa para los jubilados porque la recaudación de 2017 sobre 2016 da guarismos positivos”. “El IPC – INDEC no es representativo de la inflación de los jubilados e irán perdiendo capacidad adquisitiva porque su canasta de consumo se ha movido por encima de la del resto de la población. Mientras eso continúe de la misma forma no va a permitir que se sostenga el poder adquisitivo”, marcó Letcher.

Asimismo la preocupación en torno a una posible reinstauración de un sistema jubilatorio privado se afianza ante los pedidos del Fondo Monetario Nacional. “Si bien no es tan directo al menos en este esquema, hay algunos indicios que nos permiten especular a futuro. A pesar de ello me parece que estamos en la etapa anterior, que es la puesta en crisis al sistema previsional y ahí sí la etapa siguiente es en todo caso la privatización”, explicó Letcher. Por lo pronto en la reforma laboral hay un fondo para las indemnizaciones, que existe actualmente en la construcción y se quiere extender al resto de las actividades reemplazando a la indemnización prevista en la Ley de Contrato Colectivo de Trabajo. “Hasta tanto no sea usada para ello sí puede ser utilizada en inversiones financieras y ahí se puede ver un indicio del sistema previsional privado y la lógica de la AFJP”, dijo.

Si una medida tiene perdedores es porque también tiene ganadores. Y allí las grandes empresas resultan las beneficiadas de esta reforma. “La transferencia es de los jubilados y de los beneficiarios de asignaciones de manera directa a los empresarios, a través de lo que son las reducciones de contribuciones patronales vía mecanismos de mínimo no imponible”, resaltó. Según la propuesta del Gobierno se establece un valor por trabajador que se actualizará por IPC INDEC y que arranca en 2300 pesos en 2018 y termina en 11500 pesos en 2022. Aquí está el eje central del recorte de contribuciones.

Letcher no encuentra a las PyMES dentro de este segundo grupo ya que “en términos generales la mayor porción de lo que dejan de pagar las empresas corresponden a las grandes”. “Además las pequeñas y medianas se han visto perjudicadas con la caída del mercado, del salario real, por el tarifazo, por la apertura importadora, el costo de financiamiento”, señaló y agregó: “En realidad esto no deja de ser un paliativo para que cierren menos, sortear esta crisis generada por el Gobierno pero no esquiva la problemática”.