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Rosario recibe al XIX Congreso Nacional de Musicoterapia

29/09/2017

El ECU será la sede de la primera jornada de este encuentro abierto a todo público. El eje central será la práctica en centros de salud pública

El 2do simposio de musicoterapia se realizó en Panamá en 2014
Autor:
Alejandro Arnoletti

La musicoterapia es una experiencia que viene creciendo desde hace unos años no sólo en Rosario, sino en todo el país. Si nos atenemos a la definición que realiza la Real Academia Española debemos definirla como el “empleo de la música con fines terapéuticos, por lo general psicológicos”. Pero esta práctica va mucho más allá y se articula con distintas ramas científicas y vinculadas a la salud.

Para discutir los temas concernientes a la misma se desarrollará el XIX Congreso Nacional de Musicoterapia. En dos jornadas a desarrollarse en el Espacio Cultural Universitario de la Universidad Nacional de Rosario (ECU – UNR) y el Distrito Sur de la Municipalidad de Rosario, se llevarán a cabo conferencias, mesas redondas, talleres e instalaciones. Así los asistentes van a poder presenciar espectáculos de mimos, juegos de música con niños y conciertos. La propuesta será este miércoles de 14 a 18 en el ECU – UNR y el jueves en la sede Municipal, de 9.30 a 12.30 y de 14 a 18.

Los Congresos tuvieron su origen en Rosario y fueron realizándose por distintas provincias del país como Córdoba, Salta, Jujuy, Chubut, en ciudades que no son capitales, como Puerto Madryn, Tilcara o San Marcos Sierra. En esta oportunidad el eje central pasará por las prácticas de la musicoterapia en salud pública. Previamente las temáticas fueron discurriendo por otros asuntos como la formación del musicoterapeuta o trabajos de investigación. Las jornadas estarán abiertas a todo público, que podrá acceder de forma libre.

Para conocer más detalles del Congreso, el portal de Radio UNR habló con Jorge Montaldo. El Lic. en Musicoterapia y musicoterapeuta en el Hospital Geriátrico Provincial de Rosario es uno de los organizadores del evento.

 

¿Cómo podría definir a la musicoterapia?

Me gusta hablar de lo que hacemos más que definirla. Aprendí que el musicoterapeuta tiene que tener una formación con un conocimiento profundo del hecho musical y tener una ductilidad en instrumentos sonoros porque es el material con el que trabajamos. Debe tener esas cuestiones como perfil, que pueda investigar y dar cuenta de la articulación arte – salud con el hecho musical. Me parece que esos ejes te permiten pensar que es una práctica de carácter científico pero que está buscando la síntesis entre el arte y la salud, donde trabaja en campos de inmanencia todo el tiempo de aquello que está en reposo y en movimiento. Es una profesión que en el país se estudia con carreras de grado y que tuvo en Rosario a la primera licenciatura en el país. Para mí es un debate interno de la profesión si es disciplina, escuela de pensamiento, lo cual es interesante conceptualmente. Se define en sí misma como un agente del campo de la salud, de la educación y la cultura pero que logra romper estereotipos y que logra pensar que la organización de los sonidos es nuestra materia de trabajo.

 

¿Qué podrá encontrar un asistente al Congreso? ¿Cómo podría aplicar lo aprendido?

La aplicación en la vida cotidiana es singular pero pasar por un Congreso de estas características te da una experiencia que te puede servir. Por ahí se puede desmitificar cómo trabaja un musicoterapeuta, de qué manera lo hace, porque hay un escaso conocimiento del trabajo que hacemos. Por otro lado ver cómo la música puede ser vivida, experimentada y atravesada desde lo sensible y experimentarla de otra manera que no sea la audición. Va a haber talleres y cuestiones de estudiar las músicas en general y que escucho la que elijo o me imponen. Es lo que queremos hacer pensar en este Congreso.

 

 

¿Cómo diferenciaría a la música por placer o por audición de la que sirve para curar?

Si tomamos el término curar con origen en “curare”, de cuidar, me gusta. Si lo pensamos como durante mucho tiempo se lo pensó que un profesional de la salud te va a resolver los problemas de ánimo, no tanto. Las experiencias artísticas pueden generar pensamientos y me parece que te puede ayudar a salir de alguna angustia. Creo que si bien hay técnicas muy desarrolladas en nuestro país, en Latinoamérica y el mundo sobre formas terapéuticas, las expresiones artísticas también son una posibilidad y la música es uno de los caminos. Son aportes, no es una práctica que le pueda servir a todo el mundo porque si la música no te atraviesa y no te gusta no es este espacio.

 

¿Qué se puede encontrar de musicoterapia en Rosario?

En lo que es salud pública, no mucho. Es una práctica que a pocos musicoterapeutas nos ha interesado. Hay 2 o 3 personas más trabajando en cargos en la provincia de Santa Fe. Los profesionales en esta región se han dedicado a la actividad privada, que es otra alternativa. Hay musicoterapeutas trabajando con niños, otros con adolescentes y jóvenes, otros con adultos y adultos mayores. Y además en instituciones como centros de día, geriátricos, centros de educación especializada y algunos en consultorios privados.

 

 

¿Cómo es la vinculación interdisciplinaria con otras ramas de la ciencia y de la salud?

Hay regiones en las que está inserta más formalmente. Si a este Congreso en Rosario le ponemos como título “Musicoterapia en salud pública” seríamos pocos los que podríamos participar de mesas redondas de debate porque no a muchos les interesa, sólo tenemos dos cargos más. En Buenos Aires sería distinto porque en lugares donde la carrera ya existía hay más historia. Que allá haya mayor concentración es análogo con que en la provincia de Buenos Aires está el 48 por ciento de la población del país. Los lugares son distintos. En cuanto a la articulación por equipos hay experiencias ricas en muchos lugares, en otros no tanto. Uno piensa en trabajar interdisciplinariamente y a veces es muy difícil llevarlo a cabo porque no es lo mismo por ejemplo en lugares urbanos que en otros más lejos del pavimento y de los semáforos. A pesar de ello hay hospitales y gente que asiste a su población. En Argentina es bastante diferente según las regiones. Más allá de que se puede hacer planeamientos en lugares de mayor territorio nos parece que las intervenciones en salud mental tienen que ser por territorio. Y la misma gente del lugar tiene que tomar sus decisiones.